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Trias se acerca al PSC en su investidura como alcalde

El primer edil de Barcelona jura el cargo abierto al diálogo y el consenso

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Todavía hay que esperar a ver los hechos, es decir las próximas votaciones, pero por lo que respecta a las palabras el nuevo gobierno de Barcelona, liderado por el convergente Xavier Trias, está más cerca del PSC que del PP. Al menos esto se deduce después del discurso que este viernes hizo Trias en su investidura en el Saló de Cent del Ajuntament de Barcelona. Todos los partidos, menos ICV-EUiA, aprovecharon su intervención para dejar la puerta abierta a posibles acuerdos con CiU, ya que el nuevo gobierno sólo cuenta con 15 concejales de los 21 que fijan la mayoría absoluta.

Pero de todas las ofertas, Trias se acercó más a la de Jordi Hereu, el alcalde saliente. Trias alabó el modelo de ciudad que han construido durante 32 años los distintos alcaldes socialistas e incluso recuperó parte del discurso que, en 1983, hizo Pasqual Maragall, después de jurar el cargo de alcalde de Barcelona.

El líder convergente incluso recuperó parte de un discurso de Pasqual Maragall

El entonces joven Maragall, que hoy estaba entre el público asistente, dijo entonces a sus concejales: 'Dejad la vida de despacho cerrado para buscar el contacto vivificante con el pueblo que os ha escogido'. Según explicó hoy, Trias también ha dado este consejo a sus concejales y, además, les ha pedido que estén al corriente del movimiento del 15-M, ya que 'la indignación es también un sentimiento democrático'.

En su alocución, el líder municipal recordó que la democracia 'es también la vigilancia y la presión ciudadana en forma de protestas' y se añadió a la lista de los jefes de grupos municipales que este viernes destacaron la importancia del 15-M. Todos lo hicieron menos el del PP.

Los ecosocialistas recuerdan que Trias será el alcalde 'con menos apoyo'

Xavier Trias también defendió pactos para la ocupación y para 'mejorar la integración' de los inmigrantes con el objetivo de conseguir 'una única comunidad barcelonesa y catalana'.

La gestión de la inmigración era, sin duda, uno de los puntos interesantes del día pues, en Barcelona, el PP insiste en su mensaje de endurecer los deberes de los inmigrantes y agilizar las expulsiones. También en este campo, Trias se acercó al PSC. Minutos antes de la intervención del líder convergente, el alcalde saliente, Jordi Hereu, le había propuesto 'un pacto para la inmigración' con el objetivo de evitar que el PP logre imponer sus convicciones.

Hereu avanzó que su partido hará 'una oposición proactiva', dispuesto a pactar pero también advirtió que se alineará 'con la defensa de los derechos sociales y en contra de los recortes económicos'.

El discurso del nuevo alcalde, en teoría, aleja del gobierno municipal al PP de Alberto Fernández Díaz. Tras lograr ocho concejales sus mejores resultados en toda la historia de Barcelona, el líder conservador ya se veía como socio de Trias para formar un gobierno estable de derechas pero es posible que no les tengan en cuenta ni para aprobar los presupuestos del año 2012. Cuando llegue esa votación, en octubre, será sin duda el momento en el que se verá si las intenciones de Trias son sólo palabras o si realmente está más cerca de Hereu que de Fernández Díaz. Según fuentes de CiU, se está negociando 'tanto con el PSC como con el PP'.

Jordi Portabella, el presidente de Unitat per Barcelona (la coalición de ERC más Joan Laporta) también tendió la mano a CiU y le advirtió: 'Aquí no servirá el discurso habitual de CiU de que pacta con el PP porque el resto de partidos no le hacen caso'.

El que menos se ofreció a pactar con Trias fue Ricard Gomà, de ICV-EUiA. El líder ecosocialista criticó que la situación de crisis que vive ahora Barcelona ha sido culpa del 'capitalismo de casino' y lo resumió así: 'Los poderosos de la economía provocan una crisis que acaban no pagando; los poderosos de la política la utilizan como excusa para desmantelar los derechos sociales'.

Aún así, Gomà destacó que 'la ciudadanía ha superado la resignación, ha tomado conciencia y ha tomado también las calles y plazas'. Finalmente, Gomà le recordó a Trias que 'será el alcalde más a la derecha y con menos apoyo en la trayectoria democrática de Barcelona'.

La investidura se celebró en un Saló de Cent lleno a rebosar de autoridades políticas, militares y religiosas. Tras la votación inicial, en la que ningún partido llegó a la mayoría, se escogió como alcalde al líder de la lista más votada. Janet Sanz, la regidora más joven sorprendió a los asistentes con una camiseta contra el tijeretazo de la Generalitat.