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Trinidad Jiménez luchará por ser candidata a la Comunidad de Madrid

La ministra de Sanidad será la rival del actual líder del PSM, Tomás Gómez, que no quiso dejarle vía libre para la candidatura como le pidió Zapatero

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La que fuera la musa de Zapatero y actual ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, ha confirmado que luchará contra Tomás Gómez por la candidatura del PSOE a la Comunidad de Madrid para ganar de nuevo unas elecciones autonómicas casi cuatro legislaturas después, en concreto desde que el socialista Joaquín Leguina perdiera en 1995. 'Seré la candidata si los militantes así lo deciden, por tanto seré la candidata de los militantes', ha avanzado Jiménez.

Jiménez ha reconocido que ha hablado con Gómez y que ambos se han deseado que 'ganara el mejor'. También ha subrayado que, como es lógico, ha comentado con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, su disposición a arrebatar a Esperanza Aguirre la presidencia madrileña. 'Me presento sabiendo que tengo menos opciones que Tomás Gómez de ganar las primarias', ha asumido.

La ministra de Sanidad, que ya fue candidata al ayuntamiento de Madrid en 2003, ha presumido de ser la que tiene más 'ilusión' de todos los candidatos posibles y ha señalado que hay dos cosas que le han movido ha tomar la decisión de luchar en las primarias: 'El respeto a los militantes socialistas y presentar un proyecto para Madrid'. Precisamente sobre los militantes, Jiménez ha asegurado que se presenta por ellos y que 'ellos deben cerrar el debate que hemos abierto en el PSOE'.

El proceso de primarias que se abre ahora es 'un mecanismo previsto', según ha afirmado la ministra, quien cree que 'cuando entra en juego la democracia, el proyecto se fortalece'.

'En ganas por ganar soy una buena candidata', ha dicho

'Es un gran político y ha hecho un gran trabajo', ha señalado Jiménez sobre Tomás Gómez, con quien asegura tener 'una extraordinaria relación'. Sin embargo le advierte: 'En algo nadie me va a ganar, y es en las ganas por presentar un proyecto y ganar en Madrid'.

De lograr su victoria, Jiménez no ha querido aclarar si contaría con Gómez como su 'número dos'. Tampoco ha querido proclamarse como la mejor candidata. 'No lo voy a decir porque Gómez es una persona de mi mismo partido', ha asegurado para añadir que 'en ganas de ganar' sí es 'buena candidata'.

Jiménez, en declaraciones a Radio Nacional, ha querido dejar claro que no ve ninguna incompatibilidad en seguir de ministra y optar a la candidatura de Madrid. Lo ha dicho en respuesta a las declaraciones del vicesecretario general del PP, Esteban González Pons , quien tras conocerse la noticia ha pedido la dimisión de Jiménez si quiere dedicarse a 'temas ajenos'. Por ello, la ministra de Sanidad ha afirmado que 'es habitual que uno tenga responsabilidades orgánicas y de partido, nadie lo considera incompatible y todo el mundo ve que cuando se cumple con las obligaciones no hay ningún problema', ha dicho, para apostillar que ella siempre ha cumplido con sus responsabilidades y que así lo seguirá haciendo.

Sobre si ha sido Zapatero quien le ha instado a presentarse frente a Gómez, la ministra ha querido aclarar que ha sido una decisión personal. 'La decisión la tomo yo, es meditada, está muy pensada y he tenido en cuenta la opinión de muchas personas', sin revelar si entre esas personas se encuentra el presidente del Gobierno.

'Llevo bastante tiempo pensando sobre esta decisión, lo he meditado mucho. He considerado que en este momento era importante, porque los militantes del PSOE se merecían que diéramos este paso', ha asegurado para añadir que el proceso de primarias hará sentirse 'orgullosos' a los militantes. 'Es hora de presentar un proyecto que ilusione a los madrileños'. 

De este modo, Jiménez confirma lo que era un secreto a voces, luchará por ser rival de Aguirre. Lo hará ante un Gómez que se reunió el pasado sábado en el Palacio de la Moncloa con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien quería convencerle para que dejara paso a la ministra. No tuvo éxito. Gómez se negó en rotundo y ambos acordaron la celebración de primarias.

Jiménez necesita el aval del 15% de los militantes o ser ratificada por el Comité Regional

Precisamente ese mismo día, Elena Valenciano se posicionó a favor de Jiménez , mientras que Gregorio Peces-Barba lo hizo por Gómez. No eran los únicos que hablaban sobre ambas opciones. El presidente del partido, Manuel Chaves, se refirió a Gómez como 'un buen candidato' frente a Jiménez como 'una opción muy fuerte'. Esta última afirmación sobre la titular de Sanidad se debe a que en el PSOE manejan encuestas que la sitúan muy por encima del líder del PSM.

Ahora, Jiménez tendrá que ser ratificada por el Comité Regional, compuesto por unos 560 delegados, o proceder a una recogida de firmas hasta lograr el 15% del apoyo de los 33.000 militantes madrileños, es decir, 5.000 firmas. 

También deberá formalizar su candidatura entre el 6 y el 21 de septiembre para las primarias, que se celebrarán el 3 de octubre. 

Desde que el socialista Joaquín Leguina, primer presidente de la Comunidad de Madrid, perdiera las elecciones autonómicas de 1995 han pasado casi cuatro legislaturas y la región se ha convertido en uno de los bastiones del PP, donde dieciséis años después el PSOE intentará en 2011 recuperar el terreno perdido. Con Alberto Ruiz-Gallardón, entre 1995 y 2003, y Esperanza Aguirre hasta ahora, el PSOE ha probado con diferentes candidatos pero, en ningún caso, ha logrado arrebatar la presidencia autonómica a los populares, que han hecho de Madrid uno de sus principales graneros electorales.

Tras la pérdida de la presidencia madrileña y la mayoría absoluta conseguida por el PP en 1995, el PSOE optó por elegir, en el Congreso de 2002, a Rafael Simancas como secretario general de la entonces denominada Federación Socialista Madrileña (FSM). El objetivo socialista se malogró con la deserción de dos diputados de sus propias filas: Eduardo Tamayo y Teresa Sáez, quienes alegaron disconformidad con los pactos entre PSOE e IU, en lo que se conocería como el 'Tamayazo'.

La ausencia de Tamayo y Sáez en la Asamblea constitutiva del que iba a ser el Gobierno de Simancas provocó una crisis institucional sin precedentes y obligó a repetir el proceso electoral que, entonces sí, le dio una mayoría indiscutible al PP en la Asamblea regional con 57 diputados frente a los 45 del PSOE y los 8 de IU. Finalmente, en 2007 Simancas abandonó la batalla por Madrid y presentó al líder de los socialistas, José Luis Rodríguez Zapatero, su dimisión como secretario del PSM, derivada -dijo Simancas- de la necesidad de un partido 'renovado y en plena forma', pero con la espina del gobierno socialista frustrado por el 'Tamayazo'.

Y entonces llegó Tomás Gómez, el alcalde de Parla y el más votado de España -con el 75,53% de los votos-, con el respaldo que el 91% de los socialistas madrileños le dieron en el Congreso extraordinario de 2007. Como secretario general, Gómez eliminó las cuotas de poder repartidas entre las diferentes corrientes políticas que alberga y caracterizan al PSM.