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El TS rebaja la pena a la mujer que mató al violador de su hija

El fallo considera que "su reacción fue proporcional a la acción agresiva"

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El Tribunal Supremo ha rebajado de nueve años y seis meses a cuatro años y seis meses la pena a María del Carmen García Espinosa, una mujer condenada por quemar vivo en junio de 2005 en Benejúzar (Alicante) a Antonio Cosme Velasco, el hombre que había violado siete años antes a su hija de 13 años.

El fallo considera que la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Alicante que la condenó en 2009 en primera instancia no aplicó correctamente la eximente incompleta de trastorno mental transitorio que, según el TS, sufrió aquel día la madre al ver al agresor de la menor y que éste la abordarse para preguntarle por su hija.

El Supremo destaca que María del Carmen ya sufría 'con anterioridad a los hechos enjuiciados, un trastorno adaptativo mixto provocado por la violación de su hija, con sintomatología ansioso depresiva (...) que tuvo especial trascendencia en la comisión de los hechos'. El fallo recalca que el hecho de que el agresor de la menor se dirigiese a ella le provocó 'un estado emocional y de ansiedad de tal intensidad, que fue más allá de lo que podría calificarse de una parcial ofuscación'.

Los magistrados consideran que dicho 'estímulo exterior' fue 'de tal calado emocional que su reacción fue proporcional a su acción agresiva', de ahí que consideren que 'debe ser de aplicación la eximente incompleta de trastorno mental transitorio', como en su momento hizo la Audiencia de Alicante. No obstante, el TS considera que la pena debe ser menor porque es 'más proporcionada y ajustada a las circunstancias personales de la acusada'.

Según la sentencia, tras el encuentro con el violador de su hija, María del Carmen acudió a una gasolinera a comprar litro y medio de combustible. Después se dirigió al bar donde había visto entrar a este, que disfrutaba de un permiso carcelario, y tras cruzar unas breves palabras le roció con el líquido inflamable y le prendió fuego. La víctima murió días después por las quemaduras. Ella fue detenida aquella noche con una 'ansiedad generalizada' que impidió que la Guardia Civil pudiera entonces tomarle declaración.