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La UE sólo habla de pesca con Marruecos

Jiménez desvincula las protestas de Túnez, Egipto y Libia de las marroquíes

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Mientras los ministros de Exteriores europeos discutían en una sala el efecto dominó de las protestas en Túnez y la situación en Libia, los titulares de Agricultura apoyaron en otra la prórroga de un año del acuerdo de pesca entre la Unión Europea y Marruecos.

Los 27 decidieron así ignorar las multitudinarias protestas de este domingo y concentrarse en un acuerdo comercial visto con mucho recelo en la Eurocámara, ya que incluye las aguas saharauis sin que los beneficios reviertan en la población local, como exigen las resoluciones de la ONU.

Según lo aprobado ayer, la Comisión deberá negociar con Rabat una prórroga del acuerdo. El actual, suscrito hace cuatro años, permite pescar hasta a cien barcos españoles, pero sólo hasta el domingo, cuando vence su vigencia. Marruecos recibe a cambio 36 millones del euros al año.

La ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación, Trinidad Jiménez, desvinculó la prórroga del acuerdo pesquero con la exigencia de reformas democráticas al rey Mohamed VI en las calles del país.

La jefa de la diplomacia aseguró que la situación en Marruecos no es comparable a la del resto de países del norte de África. 'Los procesos son muy diferentes', aseguró, recordando las reformas aperturistas del régimen en los últimos años. Las conclusiones de los ministros de Exteriores de la UE no mencionaron las protestas de este domingo, sino que se centraron en la situación en Libia, Egipto y Túnez.

La titular de Exteriores eludió hacer demandas concretas a Mohamed VI. Según ella, corresponde a los ciudadanos de Marruecos, como a los de Libia o Egipto, ser protagonistas de los pasos hacia la democracia. En todo caso, España no está preocupada por el contagio que los regímenes autoritarios del norte de África parecen estar padeciendo desde que estallaron las protestas en Túnez.

Las protestas de este fin de semana en Marruecos son para el Gobierno de España la prueba de que 'ha funcionado el juego normal de la democracia' y demuestran que los ciudadanos 'pueden expresarse libremente'.