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"Las unidades con mujeres ganan eficacia"

Soledad López, secretaria de Estado de Defensa, es la mujer que más alto ha llegado en ese ministerio

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Es la mujer que más alto ha llegado en Defensa en España, la única que pasa revista a las tropas y tiene mando directo sobre el Ejército y la única persona con autorización legal para derribar aviones civiles en caso de riesgo de atentado terrorista. Según algunas quinielas podría ser ministra si el PSOE gana las elecciones.

Tiene experiencia de gestión en varios ministerios como Asuntos Sociales, Trabajo y Exteriores, se ha creado una aureola de eficacia y sólo carece de presencia pública, por su prevención contra las entrevistas y contra cualquier tipo de notoriedad.

Trabajó en La Moncloa, en el Ministerio de la Presidencia, en la anterior etapa del PSOE, y con José Antonio Alonso fue nombrada subsecretaria de Interior en 2004. En ese cargo tuvo que hacer frente a las consecuencias del 11-M, especialmente el capítulo de las ayudas a las víctimas. En Defensa intenta aplicar políticas de igualdad de género en el Ejército, como si se tratara de cualquier otro ministerio.

¿Le gustaría ser ministra de Defensa si el PSOE gana ?

No me lo planteo. Estoy muy satisfecha del trabajo que he hecho en las subsecretarías de Interior y Defensa y ahora en este cargo ejerzo las responsabilidades que me corresponden y estoy agradecidísima de la confianza que han depositado en mí el ministro José Antonio Alonso y el presidente del Gobierno. No me planteo hipótesis de futuro y Alonso lo está haciendo muy bien como ministro.

¿Le pidieron que fuera candidata del PSOE por Granada?

Es mi ciudad natal, se habló mucho de ese tema, pero prefiero estar centrada en la Secretaría de Estado. De todas formas, sí participaré en actos electorales para intentar ayudar en campaña.

¿Qué significa ser la primera mujer que ha llegado tan alto en Defensa?

Me gusta recordar que no sólo estoy yo en el minsterio, que la subsecretaria también es mujer, porque así lo quiso el ministro Alonso. Hay que verlo con normalidad, no es un tema de sexo, sino de profesionalidad y de capacidad. Este es un ministerio complejo en el que se hacen políticas de Estado y, sobre esa base, que sea una mujer o no ya ha dejado por fortuna de ser lo más importante. Tampoco hay ningún recelo por el hecho de que las instrucciones se las dicte una mujer, porque son personas muy preparadas y capaces. Llevo 24 en la vida pública, he estado en muchos ministerios y éste es un departamento tan ágil y moderno como cualquier otro.

¿Nunca ha notado reticencias entre los militares?

No, eso son estereotipos que hay que desterrar. Ellos aceptan que una mujer sea la responsable política y compañera de trabajo, aquí las mujeres importantes son las mujeres militares y de eso sí que estoy orgullosa, de las políticas de igualdad que se hacen aquí.

¿Por qué tiene el Ejército una imagen machista?

Créame, esa es una idea tradicional y antigua. Los Ejércitos han tenido sobre todo en esta legislatura un profundo proceso de modernización y hoy están a la misma altura de modernidad que el resto de la sociedad, ham aceptado con absoluta normalidad a las mujer como compañeras de trabajo y ahora a mí como responsable política.

¿Cómo se hace política de igualdad en el Ejército?

Adoptando medidas para favorecer la integración de la mujer, que las mujeres decidan incorporarse y que una vez que están se queden con nosotros. Yo hablaría de un horizonte excelente, con medidas que han dado sus frutos y ya tenemos más de 15.000 mujeres, más de un 12% y somos el tercer país del mundo sólo detrás de Francia y Canadá. El rasgo distintivo del Ejército del siglo XXI es la incorporación de la mujer, con dos ideas que me gusta destacar: están en destinos operativos en plano de igualdad, como paracaidistas o en la Legión, y en unidades mixtas que con su presencia ganan en eficacia. Es lo mismo que pasa en otras esferas de la vida, que cuando hombres y mujeres trabajamos juntos nos enriquecemos mucho y a mi me han dicho algunos mandos que las unidades mixtas ganan eficacia. Medidas más concretas son el Observatorio de la Mujer que funciona muy bien, con varias comisiones, una página web, un teléfono de información, etcétera, medidas de conciliación, por ejemplo, con el plan de guarderías, porque las bases muchas veces están retiradas de los núcleos urbanos para casi 2.000 familias, escuelas de 0 a 3 años en unidades militares y la ley de carrera en el que el principio de igualdad de género está muy presente de forma transversal, con medidas concretas como garantizar la presencia de la mujer en órganos de evaluación.

¿Cuándo habrá una mujer general?

Tenemos ya 110 mujeres comandantes, en unos dos años tendremos la primera teniente coronel y en ocho o diez a la primera general y tendremos seguro a una jefa del Estado Mayor de la defensa.

¿Qué le supone tener la capacidad de poder ordenar derribar aviones en caso de crisis?

Son aeronaves civiles susceptibles de ser utilizados para atentados terroristas. Desde el 11-S se desarrolló un protocolo en el que en España somos pioneros para la seguridad de los ciudadanos, para evitar lo que ocurrió allí. Esos protocolos son reservadísimos y están clasificados y por eso no le puedo precisar. El acuerdo de Consejo de Ministros que designaba al secretario de Estado de Defensa como la persona con capacidad para actuar es también secreto, pero se supo entonces, no sé cómo. Cuanto menos hablemos de eso mejor y lo que hay que transmitir es seguridad y tranquilidad y yo asumo mi responsabilidad.

Otra de sus funciones es administrar el Presupuesto de Defensa, ¿es suficiente?

Esta legislatura ha aumentado mucho, y había que hacerlo para cumplir el objetivo de modernizar las fuerzas armadas. El crecimiento este año ha sido del 5,6% respecto al año anterior y el acumulado de la legislatura ha sido del 26%, porque nos encontramos unos presupuestos prácticamente congelados. Se trataba de dotar de medios y de seguridad a las fuerzas armadas y también se ha hecho un esfuerzo para que el CNI colabore en la lucha antiterrorista y hemos subido un 10% este año y un 65% en el acumulado de la legislatura para garantizar la seguridad de los ciudadanos. No henos encontrado un endeudamiento de otras legislaturas, porque el 90% de deuda es de programas en marcha que hay que mantener y conciliar su pago con las inversiones nuevas.

¿Es de izquierdas aumentar el gasto militar?

Es un gasto que genera riqueza para el país, es un gasto intensivo en I+D+I, porque muchos de los grandes descubrimientos que llegan a la sociedad civil parten de la investigación militar y estamos desarrollando muchos programas de naturaleza civil y militar. Hay programas que empiezan en el ámbito militar y terminan en el civil, como internet, GPS, tráfico de control aéreo y ahora estamos desarrollando programas de naturaleza dual, por ejemplo, de vigilancia marítima que puede servir para combatir la inmigración ilegal, medio ambiente, etcétera. Es productivo y crea empleo cualificado y estable, porque la industria de defensa mantiene 17.000 empleos directos y más de 55.000 indirectos. Estamos desarrollando una política de defensa como política de Estado, de servicio público y derecho ciudadano con la Unidad Militar de Emergencias (UME) para hacer frente a necesidades públicas como inundaciones, incendios o nevadas. Es una política de Estado, más allá de la lucha partidista, pero no ha sido fácil hacerlo porque el PP ha hecho una oposición similar a la de otros asuntos y no ha apoyado ni la Ley de Defensa, ni la de Carrera Militar.

Pero puede parecer que con la UME se han militarizado los bomberos y en las misiones en el extranjero el Ejército se presenta como una ONG.

Ninguna de las dos cosas. Junto a las misiones vinculadas a nuestra soberanía y las internacionales que todo el mundo conoce de Defensa y de integridad territorial y las internacionales que empiezan en la década de los 90, ahora hay unas misiones de seguridad interior que el ciudadano acepta porque le dan confianza. Cuando en una situación de catástrofe se ve al Ejército eso da seguridad y para eso está una institución como el Ejército con su capacidad profesional y sus medios, para garantizar el bienestar de los ciudadanos y que éstos se sientan más protegidos. En cuanto a las misiones internacionales, si bastara con una ONG se mandarían ONG, si van los profesionales de las Fuerzas Armadas es porque es preciso crear entornos de seguridad para ejercer las misiones de paz.

¿Qué vigencia tiene el artículo de la Constitución que encarga al Ejército la misión de garantizar la unidad de España?

Esa es la misión principal y así sigue siendo. La unidad entendida como defensa de España es la misión principal del Ejército.

¿Va a aumentar el número de efectivos en Afganistán?

Tenemos 703 profesionales, incluidos los que acaban de ir para formar al Ejército afgano. Estamos allí amparados por la ONU, como en todas las misiones internacionales, y ese número responde a nuestros compromisos internacionales que asumimos. La resolución de la ONU habla de crear entornos de seguridad y proteger a la población y con el equipo de reconstrucción ayudamos a nuestros civiles de la Agencia de Cooperación Internacional a trabajar y a las autoridades afganas para que tomen cuanto antes el control de sus instituciones y su seguridad. Yo prefiero hablar de construcción mejor que de reconstrucción. Están haciendo una tarea día a día de la que podemos sentirnos muy orgullosos, porque la provincia de Bagdhis en la que estamos nosotros era la última del país en estadísticas y ya está la segunda. Hemos reducido en un 45% la mortalidad infantil, hemos hecho carreteras, un hospital tendido eléctrico, infraestructura de agua, etcétera. No tenemos previsto aumentar los efectivos, sólo 36 más que deben manejar en tierra los aviones no tripulados, con cuatro plataformas.

¿Hasta cuándo permanecerán en Afganistán?

Habrá que hacer una reflexión en la OTAN y nosotros hemos propuesto que se cree una autoridad, un equipo de personas que reflexione sobre el futuro de la misión. El éxito de esta misión se verá con el tiempo, porque es una zona con talibanes, con terroristas de Al Queda y tener esa zona controlada y en paz no es fácil, están los mayores narcotraficantes del mundo, los señores de la guerra, países alrededor con armas nucleares, etcétera. Es decir, establecer la paz en la zona es lograr paz para todo el mundo y seguridad para España.

¿Los ciudadanos aceptan esas misiones?

Sí, los españoles tienen un sentido arraigado de solidaridad que les lleva a apoyarlas de manera decidida. Además, hay un antes y un después con el Gobierno del PSOE porque estamos siempre en misiones que autoriza el Parlamento y siempre en misiones con un mandato imperativo de Naciones Unidas y con nuestros aliados de la OTAN y la UE. Las Fuerzas Armadas son claves en la acción exterior de España.

¿Cuál es el nivel de riesgo?

Es una zona conflictiva y el riesgo cero o la utópica seguridad cien por cien no existe. Nuestra responsabilidad es poner todo nuestro esfuerzo para que vayan lo mejor equipadas posibles. Estamos haciendo unas inversiones extraordinarias para esas misiones internacionales, porque requieren medios que aquí no serían precisos. Por ejemplo, los aviones no tripulados de vigilancia e inteligencia, que hemos comprado cuatro grandes y 27 pequeños para con una inversión mínima obtener resultados operativos óptimos, hemos comprado vehículos blindados con mejores sistemas de autodefensa. Estamos en un plan de renovación para sustituir todos los vehículos que se utilizan, siempre a largo plazo y con mucha inversión. En este caso, más de 320 millones de euros para 525 vehículos. Ya hay inhibidores en todos los vehículos y cuando llegamos no lo tenía ninguno. Los equipos indivicuales de los profesionales tienen lo mejor de lo mejor, según sus mandos.

¿Por qué seguirán las tropas en Kosovo después de la independencia?

Estamos allí en la misión KFOR de Naciones Unidas, la resolución 1244 está en vigor y vamos a seguir ahí con nuestros socios y aliados manteniendo la neutralidad política y ayudando a la población. Claro que tiene sentido ahora la misión y en eso nos apoya el PP. Se cumplen las tres ideas claves: la legalidad internacional en contra de declaraciones unilaterales, la unidad de la UE y la estabilidad en la región. Nuestra misión es crear un entorno de seguridad en una zona tan sensible como los Balcanes y allí seguiremos hasta que con nuestros socios no se decida lo contrario.

¿Pero las tropas no permiten mantener esa declaración unilateral de independencia como hecho consumado?

Como le he dicho, es importante estar allí por coherencia con nuestros socios de la UE y la Alianza Atlántica para asegurar un entorno de seguridad y estabilidad a la población.

Pero nuestro aliados sí han reconocido esa independencia.

Cada estado es libre de actuar como decida y nosotros estamos en contra de las declaraciones unilaterales y por eso no lo hemos reconocido ni se va a reconocer, con apoyo de todas las fuerzas políticas, incluido el PP. Hay que ver cómo evolucionan los acontecimientos, porque por el momento la declaración está todavía muy reciente.

¿Le han perjudicado las malas relaciones con Estados Unidos en esta legislatura?

Niego la mayor. Las relaciones han sido muy buenas. Han estado muy bien dirigidas por el ministro Alonso y desde la Secretaría de Estado hemos reforzado especialmente lo referido a industria de Defensa.