Público
Público

Urkullu: "La izquierda abertzale ha perdido 34 años"

Emplaza al Gobierno y a los partidos a "arriesgar" para conseguir la pacificación de Euskadi

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, se remontó ayer al año 1977 para reivindicar la acción política desarrollada desde entonces por su partido en defensa de los intereses de Euskadi y, de paso, reprochar a la izquierda abertzale que “ha perdido 34 años con su radicalidad y su ruptura total”.

Este fue uno de los mensajes centrales que Urkullu lanzó en su intervención ante miles de afiliados en la celebración del Alderdi Eguna (Día del Partido) en Foronda (Araba). La fiesta anual del PNV estuvo marcada por su proceso interno, que concluirá en enero con la aprobación de la línea política para los próximos cuatros años y la celebración de las elecciones generales el 20-N, en las que se juega su hegemonía dentro del nacionalismo vasco tras la exitosa irrupción de Bildu en los pasados comicios municipales y forales.

El PNV vive con esperanza para la pacificación de Euskadi el cambio estratégico de la izquierda abertzale en lo relativo a su apuesta por las vías exclusivamente políticas, pero no está dispuesto a que la antigua Batasuna cuestione su papel en defensa de los intereses de Euskadi en Madrid durante más de tres décadas. Urkullu mostró así su malestar por el hecho de que la izquierda abertzale defina al PNV como un partido “caduco”. “¡Hace falta valor! Caduca su revolución. Caduca su ruptura. Y caduca su lucha fracasada. A ETA y a la izquierda abertzale este país no les debe nada”.

Urkullu había iniciado su discurso rememorando unas palabras del histórico dirigente nacionalista Juan de Ajuriaguerra: “Allí donde se juegue una parte del futuro de Euskadi estará el PNV”. Lo hizo para explicar la trayectoria seguida desde entonces y los logros esta legislatura en materia de transferencias por valor de 1.264 millones: “Un millón de euros cada día, conseguido de Madrid para Euskadi”.

La siguiente parte de su discurso estuvo centrada en la pacificación. Convencido de que la adhesión del colectivo de presos al Acuerdo de Gernika hace “más irreversible” el final de ETA, emplazó al Gobierno de Zapatero y a los partidos a “arriesgar y trabajar esta oportunidad”. “Ya vale de cálculos políticos electoralistas de la izquierda abertzale, y también del PP y del PSE”.

Urkullu también mostró su preocupación ante la posibilidad de que conservadores y socialistas, “el bipartito español”, pretendan dar una “vuelta atrás en el Estado” con “la imposición del rasero uniforme de la España una y única”.

Ante ese eventual escenario, el presidente del PNV reivindicó “un nuevo estatus político” que reconozca Euskadi como “nación europea”, “como Estonia o Croacia”. La propuesta está incorporada al documento que se aprobará en la asamblea general y que recoge siete objetivos para los próximos cuatro años: la paz, la institucionalización del derecho a decidir, un acuerdo entre los “vascos” del País Vasco, Navarra y el País Vasco francés, un Gobierno “comprometido” con Euskadi, un pacto por el empleo, la internacionalización de Euskadi y otra “forma de hacer política”.