Publicado: 19.09.2016 17:14 |Actualizado: 20.09.2016 08:24

Valencia y Catalunya denuncian una infrafinanciación del Mediterráneo y vigilarán las obras del Corredor 

Ximo Puig y Carles Puigdemont se reunirán cada seis meses para hacer un seguimiento del avance de esta infraestructura. Los dos presidentes critican que el Gobierno de Mariano Rajoy tome decisiones "sin contar" con ellos. 

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El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (d), recibe al presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig (i) al inicio de la reunión que ambos mandatarios mantuvieron en el Palau de la Generalitat.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (d), recibe al presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig (i) al inicio de la reunión que ambos mandatarios mantuvieron en el Palau de la Generalitat.

VALENCIA.- La Generalitat de Valencia y la de Catalunya han decidido implicarse de lleno en las obras del Corredor del Mediterráneo: a partir de ahora realizarán "un seguimiento real y cotidiano" de las obras de esta importante infraestructura de transporte. 

Ese seguimiento se concretará en reuniones semestrales entre el presidente valenciano, Ximo Puig, y el catalán, Carles Puigdemont, y en la creación de una comisión técnica permanente formada por técnicos de las dos comunidades autónomas. 

Así lo han acordado Puig y Puigdemont en su encuentro de este lunes en Valencia, en el Palau de la Generalitat, que ha servido, según han dicho, para "dejar de mirarnos de reojo" y trabajar conjuntamente "cara a cara" con espíritu de colaboración, según ha manifestado Puigdemont. Los dos han coincidido en señalar que Valencia y Catalunya han iniciado un "nuevo marco de relaciones".



"Tenemos muchos problemas conjuntos, como la financiación, y la ambición de poder trabajar juntos en todo lo que beneficia a los ciudadanos de la Comunidad Valenciana y de Catalunya", ha manifestado el president de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, a los medios de comunicación tras el encuentro con su homólogo catalán.

"No se puede gobernar el Estado de espaldas al Mediterráneo", ha denunciado Puigdemont

El presidente catalán ha asegurado que no se puede gobernar el Estado "de espaldas al Mediterráneo, a los mediterráneos, como no puede haber una economía próspera ni una Europa bastante competitiva si el motor del sur de Europa" no funciona bien.

El Corredor está "atascado por la falta de neutralidad" del Gobierno en la disposición de fondos públicos y se trata de una infraestructura que tiene un interés "mucho más allá" de las cuatro comunidades del Mediterráneo, ya que se trata de un asunto europeo" de primera dimensión", ha destacado Puig.

Han exigido que el Corredor Mediterráneo figure en la agenda principal de las infraestructuras europeas, al tiempo que han pedido al Gobierno de España que "no continúe mirando hacia otro lado".

La defensa por el Corredor y su "impulso definitivo" se ampliará al resto de comunidades del arco mediterráneo, según lo acordado por ambos presidentes, que han coincidido en que se ha terminado el tiempo "de la reclamación" y de abandonar "la fantasía presupuestaria" y ha llegado "el tiempo de las ejecuciones" de las obras correspondientes, en palabras de Puigdemont.

Nuevo tiempo en las relaciones bilaterales

Sobre el comienzo de una nueva relación entre la Comunitat Valenciana y Catalunya, ha destacado la alianza por el empleo y el progreso social de ambos territorios, con amplios intereses comerciales en común. Según Puigdemont, era "imposible" avanzar en esta nueva relación sin reunirse personalmente y así, "dejamos de mirarnos de reojo y nos miramos cara a cara" para trabajar conjuntamente con espíritu de colaboración, desde el respeto mutuo a la identidad de cada uno.

Preguntados si las reuniones bilaterales que mantendrán se pueden ver afectadas por el proceso soberanista, el presidente valenciano ha asegurado que la relación entre ambas comunidades va a producirse "siempre, bajo cualquier circunstancia", si bien es evidente, a su entender, que a los valencianos les gustaría que Cataluña formara parte de España por ser "una parte básica de la España plural".

Sobre la conformación de Gobierno, Puigdemont ha calificado que un gobierno del PP es "desastroso", como se ha demostrado en la economía y en la visión de relaciones territoriales, donde "es difícil hacerlo peor".

En paralelo a esta reunión se ha celebrado la clausura de la cumbre del Foro Valenciano por el Corredor Mediterráneo y de la Taula Estratègica Catalana, a la que han asistido unas 200 personas, entre representantes institucionales, empresarios y sindicatos en defensa del Corredor, y en la que se ha exigido una agenda creíble de inversiones y el nombramiento de un coordinador técnico.

Infrafinanciación

Los dos presidentes han coincidido en la infrafinanciación que sufren ambos territorios, y, según el presidente valenciano, el ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro, "no puede continuar" sin convocar el Consejo de Política Fiscal y Puigdemont ha declarado que el sistema actual de financiación es "injusto" y pronto hará tres años que está caducado, mientras "no hay" propuestas de actualización "más allá de las anunciadas"

Puig ha criticado que el Gobierno tome decisiones "sin contar" con las comunidades autónomas, que son "las que estamos dando la cara por el Estado", y ha insistido en que España es plural y la gobernanza también. "Hay una irresponsabilidad del Gobierno de España porque no puede jugar con los intereses de todos", ha manifestado Ximo Puig.

Puigdemont, por su parte, se ha mostrado "bastante pesimista" en cuanto a la rapidez en abordar el nuevo sistema de financiación, y ha indicado que se traspasarán los tres años de caducidad, y ha extendido la crítica al gobierno al asegurar ser "aún más pesimista" respecto a la ambición de una reforma liderada por Montoro o por un gobierno del PP.

Según ha señalado, el gobierno catalán sumará fuerzas con las comunidades que se vean perjudicadas por un modelo injusto pero no liderará la negociación de la reforma.