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El Vall d'Hebron no une la muerte de la mujer con aneurisma a los recortes

El hospital considera que su fallecimiento "no tiene nada que ver con el contexto económico actual"

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El Hospital Vall d'Hebron de Barcelona ha insistido en que la paciente de Girona que falleció tras un derrame cerebral recibió el tratamiento adecuado para su enfermedad y ha desvinculado el caso de los recortes que aplica la Generalitat en los centros catalanes.

En declaraciones a los periodistas, el director asistencial del hospital, Jaume Roigé, ha asegurado que la atención a enfermedades urgentes y graves no ha sufrido ninguna modificación derivada de la reorganización de servicios que aplica el departamento de Salud. 'No se ha producido ninguna modificación de los servicios y la evolución de la paciente no tiene nada que ver con el contexto económico actual', ha subrayado Roigé.

La familia de la fallecida, Carmen Mesa, de 65 años y de Girona, ha presentado una querella en los Juzgados de Barcelona contra el gerente del hospital Vall d'Hebron y el jefe del servicio de neurocirugía del centro sanitario por vulnerar el derecho constitucional de la paciente a recibir atención sanitaria.

Rafel Núñez, abogado de la familia, ha explicado que la querella no imputa una negligencia médica a los responsables del hospital, sino que, por primera vez en la democracia, persigue un fallo sanitario por el delito del artículo 542 del Código Penal.

Ese artículo del Código Penal en que se fundamenta la querella, aún no admitida a trámite, castiga a los funcionarios o cargos públicos que impidan a otros el ejercicio de derechos civiles reconocidos en la Constitución y las Leyes.

Según la querella, la mujer pasó por cuatro centros antes de fallecer por un aneurisma

Según la querella, la mujer pasó por cuatro centros (Hospital de Blanes, Josep Trueta de Girona, Vall d'Hebron y Clínic de Barcelona) antes de fallecer como consecuencia de una aneurisma. Se trata de una dilatación arterial del cerebro que puede derivar en una hemorragia subaracnoidea y que tiene un índice de mortalidad de entre el 40 % y el 50 % antes de la hospitalización.

Según Roigé, uno de los elementos clave que reduce la mortalidad de la hemorragia subaracnoidea espontánea es evitar el resangrado, un factor que, según el representante del Vall d'Hebron, no se produjo en el caso de la fallecida, contrariamente a lo que afirma la querella.

Roigé ha subrayado que los quirófanos de urgencias de Vall d'Hebron no estaban cerrados y ha detallado que se derivó la paciente al Hospital Clínic para practicarle una embolización (intervención para tapar los vasos sanguíneos) porque en ese centro se dispone de los recursos técnicos más adecuados y allí estaban de guardia los mejores especialistas.

El director asistencial del hospital barcelonés ha destacado que la derivación de pacientes a otros centros es una práctica 'frecuente' para 'optimizar al máximo los recursos del sistema público de salud catalán'.