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De la Vega: "Camps y Barberá han faltado al respeto a los ciudadanos"

La vicepresidenta del Gobierno reconoce en una entrevista que el curso político que está a punto de acabar "no ha sido fácil para nadie"

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La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha hablado en la Cadena Ser y no ha eludido ninguno de los asuntos de la actualidad: crisis económica, CNI, el cierre de la central nuclear de Garoña, el diálogo social o el caso de Francisco Camps.

La vicepresidenta reconoció que el curso político que está a punto de acabar 'no ha sido un curso fácil para nadie'. Asumió que la situación es complicada, sobre todo por la crisis, pero que el Gobierno trabaja para salir de ella.

Hizo referencia a la financiación autonómica y se mostró convencida de que el acuerdo está ya casi a punto, garantizando, eso sí, un modelo de solidaridad en el que 'el 80% de los recursos se repartan de forma equitativa y solidaria'. 'El Gobierno entiende que hay diversas situaciones específicas en cada comunidad: aumento de población unas, dispersión y envejecimiento otras, pero el Gobierno trabaja para alcanzar un acuerdo satifactorio para todos', añadió.

Más parca se mostró con el asunto de la dimisión del director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Alberto Saiz. Sin entrar en el fondo de la cuestión, De la Vega alabó la 'actuación responsable del director del CNI' y defendió su plena sintonía con la ministra de Defensa, Carme Chacón. 'Nuestra relación viene de largo y es estupenda'.

Sobre el cierre de la central de Garoña, De la Vega repitió el argumentario del Gobierno: defendió que se trata de una decisión política adoptada en función de criterios técnicos, económicos y medioambientales y que el cierre es irreversible. 'No sería razonable que otro Gobierno cambiase la decisión, porque de aquí a 2011 se habrán tomado medidas que no dejarán margen para una marcha atrás: no habrá más inversiones, ni más acopio de energía; además en diciembre de 2011 la empresa deberá presentar un plan detallado del cierre de la central.'

De la Vega reiteró que 'el Gobierno tiene una determinada política energética: la apuesta por las energías renovables'. 

La parte más jugosa de la entrevista quedó para el final. De la Vega habló sobre el presidente de Valencia, Francisco Camps, y la trama Gürtel. La vicepresidenta criticó al PP por  su estrategia en este asunto: 'No es razonable. El PP primero quiso desautorizar a Garzón; luego aplicó la tecnica del ventilador y ahora recurre al manto de silencio. Es inaudito'.

De La Vega se mostró muy crítica con Ritá Barberá y Francisco Camps por sus declaraciones del día anterior, en las que la alcaldesa de Valencia pidio procesar a Zapatero por aceptar como regalo las anchoas del presidente de Cantabria y el presidente valenciano calificaba todo el asunto de 'estrafalario'. 'Esas declaraciones son irrespetuosas hacia los ciudadanos. Es inadmisible. Un político tiene que mantener la responsabilidad y el decoro y ellos han faltado el respeto a los ciudadanos'.

'Barberá ha rebasado todos los límites de la corrección en un claro acto de deslealtad a las instituciones'.  Reiteró una vez más que el problema no es una cuestión de cantidad (cuatro trajes): 'Estamos hablando de servidores públicos. La ética y la estética no son medibles en términos cuantitativos'.

Y lanzó una idea para septiembre: recuperación y confianza, la misma que mostró en el diálogo social. El Gobierno hará todo 'lo que está en sus manos' para avanzar en el diálogo social, pero subrayó que es necesario respetar la autonomía de los agentes sociales.

La vicepresidenta se mostró convencida de que los agentes sociales llegarán a acuerdos en el diálogo social 'antes del verano' porque considera que siempre 'hay margen para avanzar'. Subrayó el sentido de 'responsabilidad' de la patronal y de los sindicatos y afirmó que el Gobierno ha hecho una apuesta 'muy fuerte' por el diálogo social porque es el 'mejor instrumento' para acordar medidas que sirvan para dar impulso y promover las reformas que necesita el mercado laboral.