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Volver a ser un sin papeles

La falta de trabajo impide renovar su permiso de residencia a miles de extranjeros. Corbacho rechaza flexibilizar los requisitos para el arraigo social

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Después de cinco años de residencia legal, David se convirtió en un sin papeles por no cotizar nueve días a la Seguridad Social en 2008. Ecuatoriano de 24 años, vive en España desde 2003. Uno de los requisitos para renovar su permiso de residencia era haber cotizado al menos seis meses en el último año, pero solo acumuló cinco meses y 21 días. 'Los dos meses siguientes los pasé pluriempleado. Pero la ley no lo tiene en cuenta. Por eso me quedé sin papeles', explica resignado.

Como él, miles de inmigrantes están cayendo en esta irregularidad sobrevenida a causa de la crisis. Sin contrato, no hay papeles. La Encuesta de Población Activa del segundo trimestre de 2010 indica que el paro de los extranjeros es del 30,24%, frente al 18,19% de los españoles. Es imposible saber cuántos sin papeles hay porque no quedan registrados como tales en ninguna parte. El padrón municipal básico para que los ayuntamientos sepan cuántas personas viven en la localidad, sin especificar su situación legal es el único en el que figuran. El PP quiere borrarlos también de ahí.

El 30 de junio había un total de 1.149.790 extranjeros con permisos temporales, según la Secretaría de Estado de Inmigración, que busca fórmulas para evitar que caigan en el pozo de los sin papeles por falta de empleo. Una es el fomento de los retornos, dando incentivos económicos, incluso pagando billetes de avión para que regresen a sus países.

Para los que se quedan, el Gobierno aprobó el año pasado el Real Decreto 1162/2009, que permite renovar el permiso de residencia si su pareja tiene trabajo y cuenta con medios económicos suficientes.

El Gobierno busca fórmulas para no engrosar la bolsa de irregulares

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, lo recordó ayer, al tiempo que desmintió que piense reducir de tres a dos años la residencia mínima exigida para regularizar a un sin papeles por arraigo. La rectificación de Corbacho llegó apenas unas horas después de que el director general de Inmigración, Markus González, afirmase que barajaban la posibilidad.

A partir del quinto año de estancia con permisos temporales, pueden solicitar la residencia permanente. Es el último escalón, el que iba a alcanzar David. Entonces, sus papeles dejan de depender de si tienen trabajo. El 30 de junio, 1.286.609 extranjeros ya podían residir indefinidamente y trabajar en las mismas condiciones que los españoles.

Si no pueden renovar sus permisos, pierden una retahíla de derechos: vivir en España, cobrar el paro generado, estudiar, trabajar fuera de la economía sumergida A pesar de caer en la irregularidad, David optó por quedarse, junto a su novia española.

El joven ha reclamado su caso ante varias instancias. Esto le permitió mantener abierto su proceso y examinarse de selectividad en junio. Hasta que haya una resolución definitiva, la Ley de Extranjería no le considera un irregular.

'Pero hay administraciones, como la valenciana, que le niegan el derecho a cobrar el paro que le corresponde por los años que estuvo cotizando a la Seguridad Social', denuncia su abogado y portavoz de la Subcomisión de Extranjería del Consejo General de la Abogacía de España (CGAE), Francisco Solans.

Para examinarse de Selectividad, encontró muchos problemas. 'Al principio me decían que no porque no tenía papeles. Tuve que presentar los justificantes de mis reclamaciones y demostrar que mi proceso sigue abierto', asegura. Si finalmente el veredicto resultara negativo, 'todo el trabajo y el título de bachillerato se irán al garete'.

Hay 1.149.790 extranjeros con permisos de residencia temporal

El rosario de reclamaciones fue largo. Seis meses después de presentar el primer recurso, se lo rechazaron. Entonces acudió ante la magistrada del juzgado de lo contencioso: 'Le llevé los certificados de mis cursos, le expliqué que vivo con mi novia española y traté de demostrarle mi arraigo, perofue muy dura'.

Con las vías judiciales agotadas, ahora tiene que poner el contador a cero y comenzar un nuevo proceso de cinco años para conseguir su permiso de residencia de larga duración, o bien casarse con su novia, aunque esta última opción tiene sus riesgos: los matrimonios mixtos están en el punto de mira de la policía por el aumento, en los últimos años, de los matrimonios de conveniencia. En cualquier caso, 'el objetivo principal es conseguir un contrato de trabajo',asegura David.