Público
Público

Wert: El 15-M tiene "gotas de ignorancia" y un "puntito soviético"

Califica las propuestas de los indignados de "radicales " y "reaccionarias" en un libro escrito antes de su nombramiento como ministro

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, carga contra los indignados en un libro publicado hoy por la fundación FAES, en el que asegura que el ideario del movimiento 15-M tiene 'una mezcla de socialismo utópico, radicalismo político', con varias 'gotas de ignorancia y de simpleza'.

En la publicación, escrita antes de ser nombrado como ministro de Educación, habla también de la victoria 'universal' del PP en las últimas elecciones.

Wert va aún más lejos y señala que el 15-M tiene un 'puntito soviético' y encierra 'una condición profundamente reaccionaria en buena parte de lo que proponen'. A pesar del 'envoltorio hábilmente construido', el movimiento 'asoma la patita estatista'.

El 'estatismo' percibido por Wert sería debido a que los indignados demandan una 'legislación laboral más rígida en lugar de más flexible, aumento de personal sanitario y educativo, control público de la investigación, expropiación por el Estado de viviendas para darlas en alquiler, aumento de los impuestos y restablecimiento del impuesto de Patrimonio, tasa Tobin'.

El 15-M tendría además un 'puntito soviético' porque entre sus reclamaciones están la 'equiparación del salario de los representantes electos al salario medio español, sin distinguir entre el presidente del Gobierno y el concejal de un pequeño pueblo'.

Wert se extraña de que la ideología del 15-M sea percibida de 'modo desenfocado'

Además, razona Wert, en un contexto de crisis, los indignados reclaman 'aumentos del gasto (sanitario, educativo, dependencia) junto a reducción de tasas o precios públicos para financiarlo (transporte, educación superior)'.

Sin embargo, el ministro de Educación no analiza cuáles son las propuestas del 15-M para aumentar la recaudación, como la lucha contra el fraude fiscal o el aumento de impuestos a las grandes fortunas.

'Intriga que una identidad ideológica tan nítida en el sentido de sus propuestas sea descifrada de modo tan desenfocado, e intriga doblemente la tranquilidad con la que la sociedad (y los propios actores de la protesta) se niegan a ver (o a reconocer) la condición radical de la misma', concluye Wert.