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Wert: "La victoria del PP no fue sólo por mayoría absoluta, sino universal"

El ministro de Educación, Cultura y Deportes analiza el cambio de Gobierno en un libro publicado por la Fundación FAES

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La victoria del PP en las últimas elecciones generales se produjo 'no sólo por mayoría absoluta, sino por mayoría universal'. La frase es del actual ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert, y aparece en el último libro que ha publicado por la Fundación FAES —lo escribió antes de su nombramiento—, 'Los españoles ante el cambio'.

En el libro, presentado por la propia Fundación como 'una reflexión ordenada sobre lo que la sociedad española piensa de sí misma y los desafíos a los que se enfrenta', Wert hace un recorrido por los últimos acontecimientos que se han producido en España, desde el 15-M al cambio de Gobierno.

Para el ministro, 'la victoria del PP se produce no sólo por mayoría absoluta, sino por mayoría universal'. 'Ni siquiera en 1982, a pesar de que entonces la distancia del PSOE respecto a la Coalición Popular fue 6 puntos más amplia que la obtenida ahora por el PP respecto al PSOE, la victoria del PSOE alcanzó tanta transversalidad territorial, ya que el PSOE se impuso sólo en 42 circunscripciones y no fue primera fuerza en el País Vasco y en Galicia', añade.

'Los primeros pasos del Gobierno de Rajoy tienen que mirar más a Bruselas, a París y a Frankfurt'

Su análisis sobre las elecciones le lleva a afirmar con rotundidad que no sólo la victoria del PP fue universal. La derrota del PSOE —en algunas partes del libro habla de ella como una 'debacle'— resulta, en su opinión, 'aún más universal'. A su juicio, la pérdida de votos del PSOE se debió a 'una pésima gestión de la crisis económica'. Señala además que 'el efecto Rubalcaba en la práctica no ha encontrado manifestación tangible'. 'En el curso de los meses de su máxima exposición, su imagen se ha ido deteriorando no sólo entre los votantes del PP, sino incluso entre los del propio PSOE'.

Reconoce, sin embargo, que la formación liderada por Mariano Rajoy ha de ser consciente de que, por amplia que fuese su victoria, 'la misma tiene un carácter más reactivo o incluso punitivo que proyectivo; es decir, que le debe más a la voluntad de sancionar negativamente el desempeño del Gobierno saliente que a la confianza positiva que a la expectativa que su futuro desempeñe suscite'.

Pese a que considera que el resultado obtenido en las elecciones 'es sin ninguna duda un aspecto positivo cara a los desafíos inmediatos', en el texto, el ministro llega a reconocer que 'carece per se de cualquier efecto taumatúrgico'. 'Ha resultado perfectamente irrelevante a la hora de aliviar la tensión sobre la Deuda o cualquier otro aspecto de la situación', advierte. En esta línea, y teniendo en cuenta la situación que atraviesa Europa, considera que 'los primeros pasos del Gobierno de Rajoy tienen que mirar más a Bruselas, a París y a Frankfurt que a los centros domésticos'.

La victoria del PP, 'irrelevante para aliviar la tensión de la Deuda' 

Por ello, Wert cree que el Ejecutivo debe tomar las medidas que considere oportunas lo antes posible y aprovechar que 'desde el punto de vista político y parlamentario está completamente habilitado para hacer lo que tenga que hacer'. Avisa de que cualquier 'procastinación o retraso en la adopción de medidas sería probablemente un error irreparable'. 'Una cosa es respetar los tiempos del relevo y otra no tomar las medidas preparatorias necesarias en este tiempo de espera'.

Sobre el futuro del Gobierno, apunta que aunque en circunstancias normales, un resultado como el de las anteriores elecciones generales 'llevaría al PSOE a la certeza de la oposición durante dos legislaturas, hoy vemos que los Gobiernos se abrasan en meses y que la rotación en las preferencias se produce a ritmos desconocidos'.

El libro, que fue escrito meses antes de su nombramiento, recoge también la opinión de Wert sobre una de las materias que ahora le ocupan: la educación. El actual ministro de esta rama reconoce que España tiene una de las tasas más altas de fracaso escolar en Europa: 'Obtenemos resultados pobres en las comparaciones internacionales sobre rendimiento académico de nuestros jóvenes; el nivel de conocimiento de lenguas extranjeras y, especialmente del inglés, es significativamente más bajo en España que en la Unión Europea; ninguna de las Universidades españolas ocupa un lugar siquiera digno en los rankings internacionales de excelencia'.

Asegura que este 'fracaso escolar' se llama 'retraso educativo' y, ahora mismo, eso es, defiende, sinónimo de retraso económico. A este respecto, entiende que es un error considerar este retraso como una 'cuestión de recursos'. Él da más importancia a la organización del sistema y a los valores educativos que prevalecen. En su opinión, la educación debería valorar más el esfuerzo y recompensar el mérito.