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Zapatero se apunta a la diplomacia vaticana

Habló con el Papa sobre el aborto, el proyecto de ley de libertad religiosa y el futuro de Cuba

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Un encuentro cordial, pero sin entusiasmo ni grandes concesiones. La visita oficial de José Luis Rodríguez Zapatero al Papa Benedicto XVI en el Vaticano, la primera en los cinco años de pontificado de Joseph Ratzinger, se saldó con treinta minutos de entrevista educada y pocos avances en los temas que les separan. El Vaticano insiste en oponerse a la Ley del Aborto y a la futura ley de libertad religiosa, mientras que el Gobierno marca distancias. Ofrece, eso sí, 'diálogo y respeto', según fuentes de la Moncloa.

Ambas partes mostraron ayer puntos de coincidencia en la necesidad de situar al ciudadano como centro de la política económica y en la línea a seguir en Cuba o en Oriente Medio. Además, Zapatero ofreció la máxima colaboración para que las próximas visitas del Papa a España sean un éxito, pero dejando traslucir que se trata de iniciativas vaticanas, no españolas.

El Vaticano, a diferencia de otras ocasiones, rehuyó definir el encuentro como 'cordial' en su comunicado oficial tras la entrevista y resaltó en cambio tres temas que le separan del Gobierno español: el aborto, el estatus de la Iglesia en España y las garantías de la educación religiosa. La sutil diplomacia pontificia, que mide al milímetro cada palabra y cada gesto, dejó traslucir la preocupación por los proyectos del Ejecutivo español, como 'la eventual presentación de una nueva ley sobre la libertad religiosa, la sacralidad de la vida desde la concepción y la importancia de la educación'.

Zapatero subrayó que su visita 'se corresponde con la tradición de los presidentes de turno de la Unión Europea' de acudir al Vaticano al menos una vez durante la presidencia. Una visita de rigor, pues, la de ayer, en la que las relaciones bilaterales ocupaban el tercer lugar en la agenda. Y eso que el presidente no ha vuelto a pisar la Santa Sede desde el pontificado de Juan Pablo II; su único encuentro con Rat-zinger como Papa fue en Valencia en 2006.

El líder socialista aseguró que había abordado con el jefe de la Iglesia católica temas que han suscitado 'debate' entre el Gobierno y el Vaticano, pero mantuvo que el 'tono' de la conversación fue 'absolutamente correcto'. Además, afirmó que 'las relaciones bilaterales atraviesan un buen momento'. Como ejemplo, señaló la visita del Papa a Santiago de Compostela, coincidiendo con el año jubilar, y a Barcelona para consagrar el templo de la Sagrada Familia de Gaudí el 6 y 7 de noviembre. Además, el jefe de la Iglesia católica repetirá visita a España en 2011, esta vez a Madrid, para participar en la Jornada Mundial de la Juventud. El Papa trasladó a Zapatero, según relató el mismo presidente, 'su agradecimiento por la disponibilidad del Gobierno para la buena organización y eficacia que siempre exige una visita del Papa'. La Santa Sede abundó en esta gratitud.

Los otros temas abordados, fueron, según el Gobierno y la Iglesia, la crisis económica y financiera y los asuntos de actualidad de la UE. El presidente explicó que en su entrevista con el Papa había 'reafirmado los valores y principios para que la economía se ponga al servicio de las personas' y no de la especulación económica internacional. Esa es una preocupación que también expresó Ratzinger en su encíclica Caritas in veritate, en 2009. Zapatero también pidió al Vaticano que sintonice con 'el espíritu de libertad' y el diálogo interreligioso contenidos en la Alianza de Civilizaciones.

También abordaron la situación de Cuba. El Papa, informaron fuentes del Ejecutivo, pidió a Zapatero el apoyo de España en la labor de mediación con los presos políticos cubanos que está haciendo la Iglesia. Durante el posterior encuentro con el secretario de Estado Vaticano, Tarcisio Bertone, España y el Vaticano coincidieron en la necesidad de continuar el diálogo indirecto entre israelíes y palestinos este fin de semana, el presidente palestino Mahmud Abbas será recibido en Madrid, así como en la conveniencia de un 'diálogo exigente' con las autoridades cubanas, explicaron fuentes españolas.