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Zapatero niega que improvise su política económica

El PP lanza duras acusaciones al presidente, que valora la propuesta de CiU para alcanzar un pacto de Estado contra la crisis

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Convergència i Unió ha vuelto a reafirmar hoy en el Senado su voluntad de alcanzar un pacto de Estado para salir de la crisis económica.

Tras el ofrecimiento de ayer por parte del líder de los nacionalistas catalanes, Artur Mas, este martes fue el turno del senador Jordi Vilajoana, que en la sesión de control al Gobierno mostró el deseo de su partido de llegar a un acuerdo con el PSOE.

Si bien los socialistas mostraron en principio su cautela ante la propuesta de los convergentes y optaron por esperar a conocer la letra pequeña de la misma, el presidente del Gobierno respondió hoy que valora 'positivamente' la propuesta de CiU y adelantó la 'plena disposición al diálogo' del Ejecutivo para llegar a acuerdos.

'Todo aquel esfuerzo que trate de fortalecer la credibilidad para fomentar la confianza y ganar la recuperación económica es bienvenido', recalcó José Luis Rodríguez Zapatero, quien tuvo que enfrentarse a los puyazos del Partido Popular. Pío García Escudero, portavoz conservador en el Senado, no ahorró críticas y le acusó de dejar el país —que da 'bandazos como un pollo sin cabeza'— en 'caída libre' tras someterlo a la improvisación y al 'caos'.

García Escudero le espetó que se preocupaba más por sus intereses que por los de España. 'Se ha acabado la fiesta', añadió en referencia a la intervención de Zapatero en el Foro de Davos, donde 'lo que iba a ser un festival de fotos se convirtió en un festival de críticas' y el jefe del Ejecutivo se topó con la 'amarga realidad'. Un presidente, según él, que actúa con una 'torpeza que no inspira la más mínima confianza, ni dentro ni fuera' de nuestro país.

'Zapatero no inspira la más  mínima confianza ni dentro ni fuera' de España, dijo Pío García Escudero

Zapatero, quien criticó el 'vacío de ideas' del PP, aseguró que no hay ningún cambio de rumbo, en su política económica, que mantiene el objetivo de avanzar hacia la recuperación y de cambiar el modelo productivo con el compromiso de preservar la cohesión social. 'Lamento [decir] a quienes vienen hablando de giro o cambio de rumbo, sencillamente es incierto', subrayó Zapatero en la sesión de control del Senado, donde tuvo que dar explicaciones sobre los planes de austeridad del Gobierno para reducir el elevado déficit público.

Un déficit que, señaló el presidente, se ha debido al 'aumento extraordinario del gasto público' que fue necesario en 2009 para afrontar la crisis y sin el cual los efectos de ésta habrían sido 'más negativos'. Zapatero apeló a la 'credibilidad' que su Gobierno mostró entre 2004 y 2008 al lograr superávit presupuestarios en todos los ejercicios para asegurar que conseguirá, del mismo modo, reducir el déficit público al 3% del PIB en 2013, como manda la Comisión Europea.

Apuntó asimismo que la reducción del gasto que se plantea hasta 2013 es 'exigente pero no indiscriminada', porque no afectará, reiteró, a la dependencia, la educación o el I+D+i, y seguirá buscando preservar la cohesión social. Zapatero insistió en la necesidad de que también se impliquen en la austeridad las administraciones autonómicas y locales: 'con la contención del Estado no basta, es necesario que todos arrimemos el hombro en la reducción del déficit'.