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Zapatero pide al PSOE que no se agobie por las encuestas

El presidente defiende la reforma de las pensiones frente a la inquietud electoral de los dirigentes territoriales. Maru Menéndez lleva a la ejecutiva las discrepancias de Tomás Gómez

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Con el Publiscopio que refleja cómo el PP vuelve a ampliar su ventaja sobre el PSOE en todos los quioscos, José Luis Rodríguez Zapatero animó ayer a la dirección del PSOE 'a trabajar', sin que las encuestas les 'agobien'. El presidente del Gobierno hizo ante la cúpula socialista, con la que no se reunía desde hace varias semanas, un balance del año relativamente optimista para todo lo que está cayendo sobre su tejado: '2010 ha sido un año duro, pero no perdido'.

Zapatero tuvo que tranquilizar los temores internos por el impacto electoral de la reforma de las pensiones comprometida para el 28 de enero, ante la que los sindicatos ya han amenazado con la que sería la segunda huelga general contra su Gobierno.

'Ha sido un año duro, pero no perdido', sostiene el presidente

La inquietud entre los socialistas, expresada el domingo en voz alta por el secretario general de Madrid, Tomás Gómez, la trasladó ayer a la ejecutiva federal Maru Menéndez, que procede de UGT. La suya fue la única intervención que planteó una 'discrepancia seria', según varios asistentes a la reunión, y se centró más en la oportunidad del momento en plena precampaña para las elecciones municipales y autonómicas de mayo que en el fondo, aunque también alcanzó a este aspecto. Su jefe regional insistió ayer en defender la ampliación de la edad de jubilación a los 67 años sólo si es 'incentivada y voluntaria'.

Este planteamiento fue contestado dentro de la ejecutiva por Zapatero y por Octavio Granado, secretario de Estado para la Seguridad Social. El presidente señaló que, si diera marcha atrás después de haber comprometido públicamente la reforma, 'la gente pensaría que lo hacemos por razones electorales'. Y Granado sostuvo que la reforma es imprescindible 'con crisis o sin ella', a causa del crecimiento demográfico y de las necesidades de financiación del sistema, de modo que 'al igual que cuando hay que subir una pendiente, cuanto antes se empiece, menos dura será'.

Jáuregui advierte a quienes traten de desmarcarse de Zapatero

La discrepancia de los socialistas madrileños la intentó reconducir el portavoz del partido, Marcelino Iglesias, a la mera expresión de una 'duda'. Juzgó 'exagerado' interpretar que las palabras de Gómez reflejen el intento de los barones de desmarcarse de las políticas más impopulares del Gobierno ante las elecciones de mayo de 2011, en las que serán ellos los que se sometan al dictamen de las urnas. 'Tomás manifestó una duda y ha quedado completamente disipada. Ha quedado claro que en ningún caso vamos hacia un modelo distinto al sistema público', señaló el secretario de organización. Mientras, desde la Moncloa, el ministro de la Presidencia y viceportavoz, Ramón Jáuregui, advertía de que los candidatos locales y regionales 'no harán bien' en desmarcarse de Zapatero desde el punto de vista de la 'táctica electoral'.

El presidente invocó de nuevo la necesidad de gobernar 'con luces largas', ya que según apuntó Iglesias en su comparecencia ante los periodistas 'sin reforma, dentro de diez años los trabajadores entrarían en una fase de angustia'. Además, se mostró convencido de que, si lo explican, 'todo el mundo lo comprenderá'. Para lograrlo, el secretario de organización anunció una intensa labor de 'pedagogía', dirigida al conjunto de los ciudadanos, pero también al interior del partido.

El presidente garantizó a sus compañeros que la reforma que presente el Gobierno en enero incluirá 'elementos de flexibilidad' sobre el periodo de cómputo y la ampliación de la edad de jubilación a 67 años, aspectos sobre los que quiere plantear la negociación con los agentes sociales y grupos políticos.

'Vamos a aprovechar hasta el último segundo para aproximar posiciones', dijo Iglesias, que no quiso descartar ni tampoco dar por inevitable la convocatoria de un segundo paro general. Sí se mostró abiertamente escéptico sobre el consenso con el PP porque, según dijo, a la derecha 'le traen al pairo los problemas de los ciudadanos'.

Zapatero argumentó en contra de otras alternativas al alargamiento de la vida laboral. Así, señaló que en España ya trabajan tantas mujeres 'como en Alemania' y que la aportación hecha a la caja de la Seguridad Social por la inmigración se ha visto frenada a causa de la crisis.

En su repaso a las reformas, el presidente informó también a la ejecutiva del PSOE de la evolución del proceso de reordenación del sector financiero. En este capítulo, apuntó que se espera su conclusión 'en unos días'. El Gobierno calcula que pasarán de 45 a 18.

En su balance general, Zapatero destacó que ningún otro país como España 'ha hecho tanto en tan poco tiempo' en materia de bienestar social y sostuvo que las reformas 'son imprescindibles' para garantizar su sostenibilidad, 'preservando lo que hay que preservar y transformando lo que hay que transformar. Además, reafirmó su convencimiento de que, si se explican adecuadamente, 'la gente entenderá que han sido fundamentales' y necesarias para garantizar 'la prosperidad hasta mediados del siglo XXI'. 'Es decir, la de nuestros hijos', precisó.