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Zapatero y Rajoy se atizan a cuenta de los pensionistas

El presidente subraya que en seis años las ha subido ocho veces más que el PP

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Y tú... El presidente del Gobierno y el líder de la oposición se atizaron ayer cuanto pudieron a cuenta de los pensionistas. Si Mariano Rajoy acusó a José Luis Rodríguez Zapatero de gobernar de manera 'dictatorial', Zapatero descalificó a Rajoy por su 'incoherencia insostenible' y su pertinaz 'demagogia'.

El aspirante intentó mellar la imagen democrática del presidente llevando al pleno del Congreso, una vez más, el veto del Gobierno a que se reabra el debate sobre la congelación de las pensiones. La negativa del Ejecutivo a revisar lo que se aprobó por decreto ley, convalidado por la mayoría del Congreso de los Diputados, es para Rajoy 'una decisión dictatorial' y un comportamiento propio de 'un Gobierno miedoso y autoritario'. El corolario al que el líder de la oposición quería llegar, como así expuso, es que con esta actitud Zapatero 'revela que se ha quedado sin proyecto y sin argumentos'.

Para Zapatero, el presidente del PP 'hace trampas en el debate' para intentar ocultar los avances de su Gabinete: 'En seis años de Gobierno del PSOE hemos subido las pensiones ocho veces más de lo que subieron en los ocho años de Gobierno del PP'. Su corolario, como así subrayó, es que a Rajoy sólo le interesan las pensiones 'para intentar hacer demagogia, demagogia y demagogia'.

Como es costumbre en estas matinales parlamentarias de los miércoles, los duelistas se reservaron las estocadas más agresivas para el movimiento final. A saber:

Zapatero: 'Usted no va a poder ocultar su manifiesta incoherencia'

Rajoy: 'Señor presidente del Gobierno, usted ha hecho una política económica que ha empobrecido España; ha hecho el mayor recorte de derechos sociales de la democracia; ha congelado por primera vez en 15 años, liquidando unilateralmente el Pacto de Toledo, las pensiones de nuestros mayores; no cumple las resoluciones de esta Cámara, que diez veces le dijo que no podía congelar las pensiones (...) Tiene usted el récord del paro, el récord de los recortes sociales, el récord del déficit público, el récord de derechos sociales liquidados y ahora tiene el récord de vetos'.

Zapatero: 'Usted no va a poder ocultar su manifiesta incoherencia. Mientras está diciendo que hay que reformar la Constitución para poner límites a gobiernos autonómicos elegidos democráticamente a la hora de establecer sus presupuestos y obligarlos a que no puedan tener déficit, defiende que en esta Cámara no se pueda ejercer el derecho de veto que tiene el Gobierno para no incrementar déficits. Ese es el resumen de su incoherencia y de su falta de credibilidad. Quiere para usted barra libre y para los demás que se aten el cinturón. Sea por una vez, no valiente, que no se lo voy a pedir; sea por una vez coherente en sus planteamientos, si es que tiene algo que decir a esta Cámara y a los españoles'.

Y dicho esto, cayó el telón y hubo cambio de actores. Zapatero se fue a coger el avión para viajar a Corea, donde se reúne el G-20, y Rajoy se quedó a ver cómo Soraya Saénz de Santamaría, ausente Alfredo Pérez Rubalcaba, se batía con Elena Salgado.

A la portavoz del PP se le notó querencia por el nuevo portavoz porque, aun ausente, le buscó las cosquillas: 'La verdad y este Gobierno son incompatibles, especialmente en boca de su nuevo portavoz'. Y la vicepresidenta segunda pareció haber pasado alguna tarde con el vicepresidente primero: 'Lo que a ustedes les gusta es el plan del señor Cameron. Bueno, es verdad que el señor Rajoy dijo que no lo había leído, aunque ya habrá tenido tiempo...'.