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El zapato más caro del mundo

El kurdo que atacó a Erdogan lleva más tiempo preso en España que el que pasó Al Zaidi en Irak

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El 14 de diciembre de 2008, George W. Bush ofrecía junto a Nuri al-Maliki, primer ministro del Irak ocupado, una conferencia de prensa en Bagdad. Muntazer Al Zaidi, un periodista de 29 años de la cadena de televisión Al Baghdadiya, se levantó de repente y, llamando 'perro' al entonces presidente de Estados Unidos, le lanzó con fuerza y a la cara dos zapatos que Bush esquivó con agilidad felina. Al Zaidi fue detenido, encarcelado y condenado, en marzo de 2009, a tres años de prisión. Un mes después la pena fue rebajada a un año en apelación.

El 15 de diciembre de 2009, nueve meses después de su gesto, Al Zaidi salió de prisión convertido en una celebridad y un icono de la resistencia iraquí para el que numerosas voces habían pedido la libertad durante meses.

El próximo miércoles, 22 de diciembre, el kurdo con pasaporte sirio Hokman Joma, de 27 años, cumplirá diez meses encarcelado en Sevilla I. Allí cumple tres años de prisión por arrojar un zapato al primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, al grito de 'Kurdistán libre', 'criminal' y 'asesino'. Casi nadie se ha ocupado de él ni ha enarbolado su bandera. El tema está fuera de la agenda política y mediática. Erdogan ni siquiera tuvo que esquivar el zapato, que le dio a un escolta sin causarle daño.

Es poco probable que nadie espere a Joma cuando salga de prisión, bien cuando obtenga su primer permiso o cuando el Gobierno acepte, si lo hace, la petición de indulto que su abogado presentará esta semana. Y casi mejor para él que no haya nadie. Porque quien podría esperarlo es la policía, ya que sobre Joma, que se encuentra en España en situación irregular, pesa una orden de expulsión. 'Si ese expediente no se revoca, será expulsado. Su posibilidad es que se entienda que hay un riesgo para su integridad física si es devuelto a Siria', explica el abogado José Luis Rodríguez Candela, experto en extranjería.

Pero ese riesgo, según Joma, existe. 'Si España me manda a Siria, me condena a muerte', dijo a Público en una entrevista en prisión. Por ese temor Joma no ha accedido a pedir el indulto hasta ahora. Por miedo. 'Es aberrante que al final una persona pase en prisión en España más tiempo por hacer lo mismo que otra en un país en guerra como Irak', afirma Luis Ocaña, abogado de Joma y miembro del Grupo de Juristas 17 de Marzo.

Este grupo es el apoyo más sólido de Joma. Ocaña ejerce su defensa gratis e incluso ha ayudado a canalizar la llegada a prisión de ropa y dinero. Aparte de la edición de un libro reivindicativo, El zapato de la dignidad (Atrapasueños), Joma ha sufrido todo el proceso solo y rodeado de silencio.

Políticamente, el tema está muerto. Sólo IU ha intentado darle vida, sin éxito. 'Es un caso paradigmático de la pobre calidad democrática española. Después de lo que hemos visto con Wikileaks, ¿quién cree que no ha habido presiones de Turquía?', pregunta José Manuel Mariscal, parlamentario de IU y secretario general del PCA. En distancias cortas incluso el presidente andaluz, José Antonio Griñán, se lleva las manos a la cabeza con el caso. 'Para los que golpearon a José Bono con el asta de una bandera hubo impunidad. Y tres años, ¡tres años!, para el que tiró el zapato', dijo a este diario en una entrevista.

Consultada por Público, la embajada siria en España afirma que no tiene 'nada que decir' sobre Joma. La mayoría de las asociaciones de defensa de los inmigrantes o los derechos humanos afirma ignorar el caso o no tener opinión como organización. 'Comprobamos que el juicio se celebraba con todas las garantías legales, como así fue. Otra cosa es que en Siria, si es expulsado allí, las personas encarceladas por motivos políticos pueden ser torturadas. Estaremos atentos', afirman desde Amnistía Internacional.