• Crítica de Final Fantasy XIII-2

    6 febrero, 2012 10:17 // Silvia Galiana Comparte en facebook Comparte en twitter Comparte en google plus Comparte en tuenti

    La nueva propuesta de una de las sagas más longevas del mundo de los videojuegos llega a PS3 y Xbox 360 con intención de mejorar lo visto en Final Fantasy XIII.

    Final Fantasy XIII-2 es la secuela directa del título desarrollado por Square Enix publicado en marzo de 2010 en Europa. Pese a presentar una continuación del argumento de FFXIII, esta segunda entrega reinventa el sistema de juego para ofrecer el novedoso Umbral de las Eras, así como grandes mejoras a nivel gráfico.

    En esta última entrega de la saga Final Fantasy, una de las más longevas del mundo de los videojuegos, nos trasladaremos tres años más tarde de lo acontecido en FFXIII. Bajo la dirección de Motomu Toriyama y el diseño de Tetsuya Nomura, Final Fantasy XIII-2 nos pondrá en la piel de Serah Farron, quien trata de encontrar a su desaparecida hermana Lightning, en su periplo le acompaña Noel Kreiss, un joven procedente del futuro. Juntos intentarán dar con la respuesta a las anomalías y resolver las paradojas con el único fin de llegar hasta Lightning.

    Uno de los aspectos más destacados del título es la utilización de un nuevo sistema de juego basado en los saltos en el espacio-tiempo, controlados a partir de un menú principal denominado el Umbral de las Eras. Si por algo destaca FFXIII-2 es por presentarse como el antagonista perfecto de su precuela; ahora nos encontramos ante un mundo abierto en el que tenemos gran libertad para decidir nuestros actos, hasta tal punto que nuestras acciones podrán modificar el futuro e incluso el pasado. Para resolver las anomalías que nos encontremos en nuestro viaje, llamadas Paradojas, deberemos superar variados y originales puzles, así como derrotar poderosas bestias que tendremos que liquidar para restablecer la normalidad.

    En lo referente al apartado gráfico, destacar que Final Fantasy XIII-2, no solo está a la altura de su predecesora, si no que supera a la misma con un modelado de personajes mucho más pulido que el visto en FFXIII, así como un cuidado diseño de escenarios que seguro conseguirá sorprenderos en más de una ocasión.

    Puede que en un primer momento nos resulte complicado controlar el Umbral de las Eras y los saltos en el tiempo, pero bien merece una oportunidad, pues tanto sistema de juego, como el sistema de control de enemigos o las Formaciones pueden resultar adictivos. No obstante, puede que tanta libertad pueda llegar a abrumaros en determinados momentos y os sintáis perdidos, para esos momentos, un consejo muy práctico: ¡Recordad los portales que no habéis visitado, búscalos y proseguid con la aventura!

    Fuente: juegosdb

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