Copresidente del partido La Izquierda. El ex líder del SPD dejó esta formación en 2005, convencido de que las reformas de Schröder estaban traicionando los valores de la izquierda y abriéndose demasiado al neoliberalismo
No la suelta de su boca. Taladra con ella todas sus respuestas. Dibuja por oposición el espejo antagónico. “Neoliberalismo”. Su palabra fetiche. Aquella que combate, en un mundo nuevo, el nuevo Oskar Lafontaine (Sarre, Alemania, 1943). Ex presidente de su land (el equivalente a nuestras comuniades autónomas), ex presidente del SPD, ex ministro (efímero, muy efímero) de Finanzas del primer Gabinete de Gerhard Schröder. Le suena a pasado.
Desde junio, su proyecto se llama Die Linke (La Izquierda), el partido nacido de la confluencia de los ex comunistas del Este y los desengañados del SPD. Sus aliados son ahora también más zurdos: de la relación casi fraternal con Alfonso Guerra y el PSOE, ha basculado a la cooperación con IU, que el viernes le trajo a Madrid para debatir sobre la reorientación de la política exterior. Un potente gancho electoral para Llamazares.
Creo que tengo delante al ‘ave fénix’ de Alemania. Eso se dice en su país y también fuera.
Quizá es demasiado rotundo. Pero no negaré que, en dos años, desde que se coaligaron el PDS [los poscomunistas] y la WASG [los occidentales cansados del SPD], hemos cambiado la política alemana desde la oposición. La justicia social ha vuelto a la agenda. Hemos obligado a Merkel a corregir sus medidas, en subsidios de paro, pensiones, salario mínimo... Modestamente, pero ahí están los esfuerzos para llevar la política a la izquierda.
Está disparado. Tercera fuerza y potencial electoral de un 25%.
En las generales de 2005 obtuvimos el 8,7% de los votos y ahora, los sondeos nos otorgan un 10-13%. Mejor ser prudentes. Nos apuntamos haber roto el sistema cuatripartito.
Me pregunto qué reflexiones hizo tras perder contra Helmut Köhl en 1990. ¿Pecó por ser sincero?
Lo he pensado muchas veces. Avisé contra los riesgos de una rápida unificación monetaria de las dos Alemanias. Así ocurrió. Ahora, la economía ha superado algunas dificultades, pero el desempleo es muy abultado, sobre todo en el Este.
Véndame ‘Die Linke’. ¿Qué ofrece de nuevo? ¿Qué tiene de viejo?
Nuestro reto es luchar contra los grandes destrozos que el neoliberalismo ha causado en Alemania. Trabajar por las condiciones de los trabajadores, apostar por una política exterior respetuosa con el derecho internacional. ¡Logramos que se paralizase la privatización del ferrocarril! Los Verdes han tildado de erróneos sus recortes sociales con Schröder. ¡Claro! Lo dijo Jean Jaurès: “El capitalismo acarrea la guerra como las nubes la lluvia”.
¿Y no será difícil mantener la convivencia del PDS y la WASG? ¿Son un partido homogéneo?
Los ex comunistas han evolucionado como en otros países. Yo mismo, cuando propuse la fusión, miré con detalle ambos programas, y eran prácticamente idénticos. Hay mentalidades diferentes, pero como las hay entre vascos o catalanes de un mismo partido. Las discusiones internas no son más agrias que las de otras formaciones.
¿Y el SPD? Le sitúan por debajo del 29%. ¿Ha llegado a tocar fondo?
[Medita] Propongo otra pregunta: ¿va a corregir su política fallida?
Va reculando en los últimos meses
Deberá aclarar si reorienta su programa. Si no, caerá más. También le empujamos. Die Linke ha surgido a raíz de la política equivocada del SPD.
Y del desencanto y de la falta de un líder como Schröder
Lo decisivo es que ni trabajadores ni pensionistas se reconocen en el SPD.
¿Se reforma o se destruye?
Si no cambia, se desplomará, sí.
¿A pesar de Kurt Beck?
El presidente del SPD apoyaba hasta hace poco tiempo la dirección de su partido y del Gobierno. Ahora revisa sus convicciones. De acuerdo. Esperaré a ver cómo evoluciona.
Una eventual alianza con el SPD se cobraría peajes. Freno a las rebajas del Estado del bienestar y...
Retirada de las tropas. Ésa es nuestra línea roja. Dos condiciones básicas.
¿Es compatible la globalización con un Estado grueso?
Por supuesto. El neoliberalismo propala una gran mentira: la sociedad actual, más rica, no puede permitirse un Estado fuerte que sí era viable en una sociedad más pobre. No tiene lógica ese razonamiento. Pero cala.
¿Merkel ha arramblado con el SPD, sus dirigentes y sus ideas?
La CDU sólo ha arañado una ventaja de tres puntos con respecto a 2005. Siete ha bajado el SPD. Merkel habla de justicia social, se ha separado de sus creencias más derechistas, pero su neoliberalismo está ahí. Ha bajado impuestos a las empresas, ha subido el IVA. Los alemanes no palpan el crecimiento.
Es vista como una líder europea.
Son valoraciones. Prefiero hechos. En la cumbre del G-8, en Heiligendamm, Merkel dijo haber arrebatado a Bush un cambio en política medioambiental. Bali lo ha desmontado.
¿Es una canciller de transición?
[Se lo piensa] No puedo predecir cuánto se mantendrá. Pero no tiene agenda propia. Le falta identidad.
Facilitó el Tratado de Lisboa
Quizá contribuyó a que los gobiernos se pusieran de acuerdo. Sin embargo, Europa no debe ser un proyecto antidemocrático, de las grandes empresas, sino de los ciudadanos, a los que no se va a consultar. Craso error.
Le pido una reflexión de la izquierda europea. Ségolène Royal se hundió, Prodi pasa apuros y Zapatero quizá no gane
La izquierda europea ha perdido credibilidad. Se ha abierto demasiado al neoliberalismo, que significa destrucción del orden social. Si regresa a sus orígenes, volverá a ganar.
De ahí sus relaciones con IU
Sintonizamos. Fundamos en 2004 con ellos el Partido de la Izquierda Europea. Queremos promover una nueva izquierda, preocupada por una Europa democrática y social.
Mencionaba la subsistencia del Estado del bienestar. La inmigración es un dilema global
La integración nos preocupa, cómo no. Primero hay que procurar que los inmigrantes aprendan el idioma local y que existan suficientes posibilidades de empleo para todos.
¿Y el terrorismo? ¿Ve una psicosis colectiva por la seguridad?
Son necesarias medidas. Aún más respetar el derecho internacional.
No querría eludir su parecer sobre la política de Zapatero.
No la conozco a fondo. Me impresionó cómo retiró las tropas de Irak.
x.m.baltar, tu análisis es fantástico,y de lo mejor que se puede leer,dado el nivel intelectual de algunos foreros.
La primera impresión que me ha producido su lectura era recordar una época mucho más activa, comprometiday fructífera políticamente, me refiero a que CONTRA FRANCO VIVIAMOS MEJOR, fijate despues de tanto tiempo donde nos lleva la nostalgia. Apostamos con entusiasmo por una DEMOCRACIA, y con el paso de los años, una vez instalados la mayoria de los políticos ,nos ofrecen una MEMOCRACIA.
Por cierto,aclarar que los memos no son los políticos,sino todos nosotros.
A JAJAJAJA. Recuerda que Azaña, el último presidente de la II República, fue realmente grande cuando en sus últimos días, se quitó el disfraz con el que había actuado, dejando su alma desnuda ante Dios y su conciencia, pronunciando esas tres palabras- Jesús, piedad, misericordia- en la intimidad de una humilde habitación de un hotel de segunda categoría, ante un sacerdote, que le accarrearon más gloria que aquellas otras tres - paz, piedad, perdón - con las que termino un discurso el 18 de julio de 1938, en Barcelona, cuando tenían al guerra parácticamente perdida. Luego el amigo Vázquez no anda tan descaminado.
Como decia Reagan, el objetivo de una políca social siempre debe ser que ésta no haga falta y desaparezca. ¿Alguien ha visto alguna política de izquierdas ir a menos alguna vez? Siempre hay quejas de que faltan fondos para la educación estatal, la sanidad estatal, las pensiones estatales, etc. Siempre van a más, nunca a menos.
La "calidad" de un país debe medirse por cuánta gente no "necesita" a la izquierda (que sacrifica la libertad y la prosperidad de unos por la igualdad de otros), no por cuanta gente está recibiendo políticas sociales.
Y en alemania creo que los alemanes no "necesitan" a la izquierda.
Los partidos de izquierda invierten más tiempo en dilucidar cuál es el más puro que en lo que tendrían de verdad que hacer: agruparse en una formación nueva de alcance nacional que permitiera unas mayorías más amplias, y capaces de llevar a cabo transformaciones profundas. Con el sistema actual, IU y PSOE se desangran y desmotivan mutuamente, los unos porque por implantación y tamaño nunca llegan a ser una alternativa de gobierno, los otros porque sufren el desgaste típico de tener varios partidos que compiten por su mismo electorado: IU-ICV, CIU, ER y PP, con lo cual se multiplican las críticas directas que se le hacen en todos los medios. Sería deseable una IU más influyente, con verdaderas opciones de formar gobierno, integrada dentro de un gran partido de izquierdas. Con la situación actual, nuestro voto está infrarrepresentado. ¡Nos hace falta tener entre cuatro y cinco veces más votos que el PSOE para obtener un escaño! Y mientras todos los votantes de derechas van en bloque, que necesitan mantener con sus votos los privilegios que ostentan. ¿Hasta cuándo vamos a estar así? Hasta que la izquierda tenga un fracaso tan estrepitoso que no le quede más remedio, tipo El Olivo en Italia, pero para entonces será demasiado tarde.
Descontando que no sé si el PSOE se puede considerar izquierda, tal vez el único problema de la izquierda es que ha perdido completamnete su visión de izquierda. En España sólo es necesario mirar a los lugares donde ha tocado poder (Cataluña, Comunidad Autónoma Vasca). La "izquierda" se acomoda al que gobierna y tan pronto parece son representantes los lameculos de Montilla como de Ibarretxe. ¿Dónde quedó la ideología? ¿Dónde el enfrentamiento a la injusticia? ¿En los butacones de las consejerías? Me imagino que habrán conseguido más votos y afiliados que hacen cola para que les den "lo suyo".
Salud
El problema es que algunos que se dicen izquierdistas se han dejado taladrar y comer el cerebro por el catecismo neoliberal. Por eso me molesta algunas veces los dirigentes del PSOE. Si tomamos el caso latinoamericano, vemos como el gobierno de Zapatero esta mas interesado en defender los intereses de las compañias españolas en Venezuela o Bolivia que ser solidaria con estos movimientos de tendencia izquierdista. Es en este caso donde se observa que el PSOE yz no es de izquierda sino otro partido mas en este mundo neoliberal.
¿Como se puede hablar de izquierda en partidos que asumen el capitalismo como base fundamental del desarrollo social? El problema está en la raíz, cualquier sociedad autodenominada desarrollada, basa su cultura, trabajO, educación, ocio, etc, en los principios del dios dinero, por lo tanto, un partido que se autoproclame de izquierda y respalde el sistema tal y como lo conocemos jamás podrá dar una alternativa de cambio o avance social. Los partidos de hoy en día no son más que logotipos, y las clses sociales se han covertido en nada más que consumidores. Por lo tanto, cualquier fe en esto que llaman democracia me parece ciega.
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