De España a Kabul

Desolado por la guerra, Afganistán ha cautivado a tres españolas que han hecho de él su segundo hogar. Una madrileña, una catalana y una sevillana narran en Público su experiencia

ANA GARRALDA Kabul 23/05/2008 21:08 Actualizado: 24/05/2008 17:55

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Ana Rodríguez fotografía los bajo relieves del imperio sasánida.

Ana Rodríguez fotografía los bajo relieves del imperio sasánida.Ana Garralda

Muchas mujeres en España se sentirían identificadas con la violencia que sufren las afganas", dice Pilar Gimeno en un austero despacho de la sede del Fondo de Naciones Unidas para la Mujer (Unifem) en Kabul. A sus 30 años, esta joven madrileña lleva más de un año en Afganistán porque, asegura, quería comprobar con sus propios ojos cómo estaban las cosas en el terreno. "Mi trabajo en temas de guerra contra el terror hizo que me interesara por esta región", añade.

Pilar no es la única española residente en este castigado país de Asia Central. Una decena más -el número fluctúa a lo largo del año- completa el grupo de civiles residentes en el país. Entre ellos, la más veterana, sin duda, es la historiadora Ana Rodríguez. Natural de Écija, esta sevillana llegó a Afganistán en 2001, "por amor", y en él ha dado a luz a sus tres hijas. "Mi vida está aquí. No echo de menos vivir en España", señala con un hilo de voz esta mujer tímida y de sonrisa afable, mientras recorremos las joyas rescatadas de la época talibán del Museo de Kabul.

En este centro a las afueras de la ciudad, Ana es responsable de gestionar la formación de la plantilla y de coordinar la organización de exposiciones. La última y más ambiciosa reúne esculturas de la cultura nuristaní, una de las más importantes hasta la islamización del país en el siglo XIX. "Muchas piezas llegaron hechas añicos, destruidas a hachazo limpio", explica la historiadora delante de un imponente guerrero a caballo procedente del valle de Nuristán, una zona inaccesible y montañosa de Afganistán.

Además de sus labores museísticas, Ana Rodríguez simultanea este trabajo con las clases de español que imparte en la Universidad de Kabul. "Allí es donde más me relaciono con españoles, ya sean voluntarios de la embajada o profesores", afirma. Instantes después se cruza con un colega del museo e intercambia unas palabras en perfecto dari, la segunda lengua oficial del país junto al pashto. Una habilidad poco cultivada entre nuestros nacionales. De hecho, Ana es la única de todos los entrevistados por Público que ha aprendido este idioma de origen persa.

Cerca de 5.000 expatriados

En un país con más de 30 millones de habitantes, unos 5.000 extranjeros civiles han establecido allí su residencia, trabajando tanto en organizaciones internacionales como en ONG. "Esto es un constante ir y venir de gente", dice Mónica Bernabé, cooperante y periodista freelance, quien hace siete años decidió dejarlo todo en su Barcelona natal y viajar a Afganistán. ¿Qué ha cambiado en todo este tiempo? "En Kabul, por ejemplo, ves muchas chicas a cara descubierta, yendo a la escuela. Eso con los talibanes era imposible", responde. "Entonces había muchísima represión y controles militares casi en cada esquina", añade.

Cambios a favor de los derechos de las mujeres que, sin embargo, resultan invisibles en ámbitos tan básicos como la sanidad. "Es bestial la falta de higiene en los hospitales públicos. Siguen muy sucios a pesar de los seis años de presencia internacional", denuncia Bernabé.

La catalana se muestra crítica con la comunidad de extranjeros. "Creo que la mayor parte de la gente está aquí por dinero y no porque le interese realmente el país", explica en referencia a los supersueldos percibidos por muchos de los empleados de organizaciones internacionales como Naciones Unidas. La media salarial no baja de los 6.000 euros. "Los occidentales vivimos en una burbuja que nada tiene que ver con la realidad diaria de la población afgana", concluye la cooperante. "Sí hay mucha gente que viene aquí para engrosar su cuenta de ahorro, pero los sueldos se justifican por la libertad tan restringida que tenemos", puntualiza Pilar Gimeno, en las oficinas de Unifem, tras impartir un seminario a mujeres afganas sobre violencia de género.

Supersueldos o no, Intermon Oxfam denuncia en un informe reciente que una gran parte de la ayuda total destinada a Afganistán, más de 15.000 dólares en el último sexenio, es absorbida por los beneficios que reciben empresas y subcontratas extranjeras. Desde su puesto de trabajo en el Museo de Kabul, Ana Rodríguez corrobora esta realidad. "Realmente se ha destinado muy poco a la construcción de un Estado sostenible, para mí la mayor prioridad", advierte la sevillana. "La población afgana está decepcionada", concluye.

Las más de 200 víctimas por ataques de la insurgencia talibán desde comienzos de año demuestran lo que es vox pópuli en Afganistán. "La situación va a peor", lamenta Bernabé.

Restricción de movimientos

En una Administración escandalosamente corrupta, con antiguos señores de la guerra ocupando puestos en el Gobierno y el Parlamento, los talibanes parecen estar ganando fuerza, pese a los esfuerzos de los máximos responsables de la OTAN por negarlo. Durante su reciente visita a Afganistán, el jefe militar de la Alianza Atlántica, John Craddock, intentó acallar ante la prensa las críticas recibidas por la descoordinación de la fuerza internacional presente en el país.

Consecuencia directa de los atentados es un endurecimiento de las medidas de seguridad para los occidentales y una mayor restricción de movimientos. "Difícilmente ves a extranjeros caminando por la calle dado el alto riesgo de secuestros y atentados", señala la periodista catalana vestida de riguroso negro. "Vestida así paso totalmente desapercibida y nadie sabe que soy extranjera", explica.

Después de cinco años en Afganistán, Ana Rodríguez sigue vistiendo como cualquier española en invierno. Abrigo largo, pantalones y jersey de cuello vuelto. "A veces me enrabieto y no me cubro, es que también te cansas de llevar siempre el velo", dice. Sus hijas, aún pequeñas, no tienen que verse en esa tesitura. "Lo llevamos muy bien, con las debidas precauciones en temas de seguridad, pero como en cualquier otro lugar del mundo".

Cada día, Ana recoge a sus hijas a la salida del colegio internacional en el que estudian. Una vez en su casa -"con un jardín que no tendría ni en Sevilla"-, comparte estudio y juegos con sus hijas. "Tenemos muchos amigos y solemos ir de casa en casa organizando actividades para los niños", cuenta la historiadora y resume: "Soy una privilegiada por tener un círculo de gente tan magnífico, leal al país y que no está aquí por los sueldos".

Microcosmos internacional

Sin embargo, la realidad es que los extranjeros apenas pueden acudir a cinco o seis bares o restaurantes donde incluso está prohibida la entrada a los afganos. "Es cierto que existe un microcosmos de internacionales que acaban viviendo aquí como si estuvieran en sus países de origen", asegura Pilar Gimeno. Según la investigadora es difícil interactuar con colegas afganos después de la jornada laboral. "Puedes intimar, pero hasta cierto punto. La cultura es muy distinta", aclara la madrileña. Comparte área de trabajo con otros españoles como Javier León-Díaz, asesor de derechos humanos de la Misión de Asistencia a Afganistán de las Naciones Unidas. También madrileño, Javier lleva más de dos años en Kabul tras haber vivido siete en Kosovo.

Donde sí suelen reunirse tanto españoles como occidentales de otras nacionalidades es en el Atmosphére, el Gandamak o La Cantina, tres de los lugares de ocio de Kabul más frecuentados por los expatriados. "A veces nos cruzamos allí y siempre es agradable charlar un rato", dice Pilar. "Españoles somos pocos y cada uno hace un poco su vida", admite Mónica Bernabé. "Yo me relaciono más con latinoamericanos. Los miércoles nos reunimos para bailar salsa", añade.

Lo cierto es que cada vez es más fácil encontrar a españoles trabajando más allá de los Urales. Pilar, Ana y Mónica son tres buenos ejemplos. Mujeres comprometidas y cautivadas por la magia de esta tierra inhóspita flanqueada en sus tres cuartas partes por imponentes cordilleras. "Es un país alucinante -concluye la joven investigadora de Unifem- un enclave cultural olvidado por el tiempo".

Los atentados terroristas aumentan un 16%

El número de atentados terroristas en Afganistán creció un 16% el año pasado, según el departamento de Estado de EEUU, que reconoció en su informe anual sobre terrorismo que el movimiento talibán se ha fortalecido. En 2007 hubo 140 atentados suicidas o ataques con minas. Dinero llegado desde Pakistán y fondos del narcotráfico y los secuestros “han permitido a la insurgencia fortalecerse”, señala el informe, publicado hace dos semanas. El departamento de Estado indica que la insurgencia representa “una amenaza capaz y resistente” para el Gobierno y, aunque ha perdido líderes, “no ha disminuido su capacidad para obtener apoyo de Al Qaeda y reclutar entre la población rural”.

Los combates entre la insurgencia talibán y las fuerzas internacionales y afganas son constantes, en especial en el tercio meridional, donde los talibanes tienen más presencia. En lo que va de año ha habido más de 1.000 muertos, tanto en ataques talibanes como en operaciones de las fuerzas internacionales.

  • Alvarito
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    -7 i Alvarito 24-05-2008 00:42

    Precioso articulo, seguid asi, me encanta leer estas cosas que pocos periodicos tienen en cuenta fuera del momento de "interes", gracias

  • Xess
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    -16 i Xess 24-05-2008 01:19

    -"con un jardín que no tendría ni en Sevilla" -"los miércoles nos reunimos para bailar salsa" -"los sueldos se justifican por la libertad tan restringida que tenemos"... pero qué cara más dura tienen las tres, en el país con la mortalidad infantil más elevada del mundo

  • Gorgorito
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    -5 i Gorgorito 24-05-2008 05:51

    El darí es básicamente el mismo idioma que el persa, hablado también en Irán y Tayikistán, con sus variantes dialectales. Un saludo.

  • Xudas
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    -10 i Xudas 24-05-2008 08:26

    Xesus siempre "triunfando" antes y ahora, estoy en Herat y veo la realidad de este pais dia a dia y lo que hacen los cooperantes, ponte en las zapatillas de cualquiera de ellas y entonces cuando vivas el dia a dia afgano , entonces hablas .......

  • Kiakuma
    #5 Vota Vota

    -8 i Kiakuma 24-05-2008 09:23

    Hay que ser muuuy valiente para irse alli...

  • anita
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    -7 i anita 24-05-2008 09:45

    Enhorabuena por el articulo. El que llamais idioma persa, no se llama en realidad Farsi, siendo el Dari uno de sus dialectos???

  • ava
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    -13 i ava 24-05-2008 10:08

    A estas mujeres si las deberá el gobierno proponer para ministras de la igualad, se mojan y se seguiran mojando en el campo de batella.AUPA! estoy con vosotras.

  • oscar
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    -14 i oscar 24-05-2008 11:04

    No lo entendéis, el artículo busca crear la imagen de que la mujer en Afghanistan puede hasta bailar salsa. Que la palabra burka no aparezca ni una sóla vez en todo el reportaje nos muestra la irrealidad que viven estas señoras, eso sí, multiculturales -como les gusta a los progres- a tope.

  • Gloria
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    -4 i Gloria 24-05-2008 13:27

    anita: la palabra "persa" es una traduccion correcta al español de la palabra persa "farsi", y sí, darí es una variante de persa. Fars se traduce como Persia.Y no sé porque reprochais a las señoras que se quieren abrir en Afghanistan un hueco de normalidad. Muchas familias afghanas intelectuales hacen algo parecido. Ya me gustaría veros a vosotros, con actitud de sufrimiento permanente para no ofender. Asi no se puede vivir.Estas señoras ayudan como pueden, y además intentan vivir su vida y ser felices, ¿que tiene eso de malo?

  • Mulliner
    #10 Vota Vota

    -9 i Mulliner 24-05-2008 16:13

    Que esta noticia merezca comentarios desfavorables de algunos, demuestra hasta qué punto abundan los zopencos con nada que hacer. Conozco a los padres de una de las chicas de las que se habla y puedo asegurar que estar allí no es confortable para nadie. Hace falta bastante más que un salario elevado para permanecer allí llevando una vida que para la mayoría no merecería ese nombre.

  • Fernando
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    -1 i Fernando 24-05-2008 16:22

    3 ? vaya gentio. Oye aqui hay noticia para rato, tira, tira...

  • stop islam
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    -2 i stop islam 25-05-2008 13:11

    La foto de la señora con el símbolo de la "tolerancia islámica" por detrás es bastante lamentable. Volaron los Budas de Bamiyan una estatuas religiosas de decenas de metros de altura que se hallaban en la zona desde hace siglos y la gente se hace fotos. La intencionalidad de la foto es trivializar sobre la verdadera naturaleza del islam. ¿Qué sentido tiene llevar a unos niños a este lugar para hacerse una foto?. ¿Esta de acuerdo la protagonista con la pieza que cazaron los talibanes?. Increíble y lo mismo están allí con los impuestos que pagamos los demás.

  • Jose Manuel
    #13 Vota Vota

    -1 i Jose Manuel 25-05-2008 19:46

    "La mayoría de los habitantes de la provincia de Kabul, en Afganistán, preferirían vivir en un régimen "comunista" como el que existió durante el gobierno de Najibulá derrocado por los talibanes, indica una encuesta realizada por teléfono. Los afganos fueron preguntados: "¿Qué régimen político del pasado y del presente responde más a sus intereses?"El régimen de Najibulá fue votado por un 93,2% de encuestados, seguido por el régimen de Burhanuddin Rabbani (51,6%), de Hamid Karzai (45,5%), de Mojaddedi (37,6%) y del mulá Omar (18,4%). La encuesta telefónica fue realizada en una semana y abarcó a casi 10.000 personas." Bueno, no se si esto biene mucho a cuento aqui ni si en Kabul hay muchos telefonos, pero ahi queda eso.

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