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"El 11-S fue posible porque el mundo nos abandonó cuando pedíamos ayuda para detener a Al Qaeda"

Masood Khalili, embajador de Afganistán en España, era el hombre de confianza del comandante Masud y sobrevivió al atentado que mató al ‘León de Panjshir’ sólo dos días antes del 11-S

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Dos días antes del 11-S, dos suicidas de Al Qaeda que se hacían pasar por periodistas tunecinos lograron llegar al cuartel general de Ahmed Shah Masud, líder de la resistencia afgana contra los talibanes, y durante años invencible comandante muyahidín contra el Ejército soviético. Los dos terroristas llevaban una cámara de vídeo rellena de explosivos. “Segundos antes de que la hicieran estallar, volándose en pedazos con los que les rodeábamos, estaban haciendo bromas y riendo con nosotros”, recuerda hoy Masood Khalili, quien pasó 30 días en coma y todavía hoy, diez años después, tiene decenas de esquirlas de metralla alojadas en el cuerpo y está ciego de un ojo. Pero este hijo del gran poeta persa Ustad Khalilullah, exembajador en Turquía e India, y ahora legado en España, está a sus 61 años más lúcido que nunca.

¿Mató Bin Laden a Masud porque le temía?
El 11-S fue sólo la punta del iceberg de un fenómeno que se gestó desde al menos cinco años antes. En 1999, Al Qaeda no era aún una organización global, ni tenía mucha fuerza, pero sus blancos ya eran EEUU y Europa. Nadie entonces podía creer, ni siquiera sus propios líderes, que serían capaces de dar ese tremendo golpe en Nueva York y Washington. Pero Bin Laden, Al Zawahiri y Abd Rahman, sabían que si atacaban las Torres Gemelas y el Pentágono, EEUU contraatacaría en sus guaridas. También previeron que se aliaría con sus enemigos: la Alianza del Norte y el Frente Unido de Afganistán del comandante Masud. Gran parte del país seguía bajo su control. Sabían que EEUU no podía lanzarse solo a una guerra en un país tan complejo, con montañas de 5.000 metros, cientos de valles y miles de desfiladeros… Así que decidieron matar a Masud antes de atacar a EEUU. Pero les salió mal porque lo hicieron sólo dos días antes. Puede que quisieran asesinarlo mucho antes y no lo lograron. Y querían atacar a EEUU el 11-S… Si lo hubieran aplazado al 2002 entonces habría sido muchísimo más difícil derrotar a los talibanes. Porque en un año el Frente Unido se habría ido deshaciendo sin su líder. Pero como el ataque fue inmediato, la CIA envió una delegación y todavía estábamos en pie de guerra y deseosos de venganza.

'Yo viajé una y otra vez a EEUU para advertir de la amenaza talibán' ¿Era imprescindible para Al Qaeda matar a Masud antes de cometer el 11-S?
Sabían que no podían ser derrotados desde el aire, y que EEUU tampoco podía enviar tropas terrestres sin el apoyo de fuerzas locales. Tal cual, la CIA se puso en contacto con nosotros… bueno, yo estaba en coma en ese momento, pero contactó con Kasim Fahim, hoy vicepresidente de Afganistán, que había sido el lugarteniente de Masud y estaba presto a ayudar en la ofensiva contra Al Qaeda y los talibanes. En el Norte, no teníamos dinero, ni armas, ni hombres, porque estábamos aislados. Ese aislamiento de Afganistán por parte de las superpotencias fue una de las razones por las que Nueva York fue víctima del 11-S. Lo sé porque yo era el delegado político de Masud, iba y venía de EEUU, y no hacía más que decirles a los estadounidenses: “Por dios, ¡actúen!” Sabíamos que Al Qaeda fue creada para atacar a Occidente, que estaba financiando a los talibanes y que tenía un pacto con el servicio secreto de Pakistán, el ISI. Yo no hacía más que advertir a Washington de que Al Qaeda se hacía cada día más fuerte por esas alianzas con los talibanes y con el ISI. Estaba llevando a miles de combatientes árabes para entrenarlos para ataques terroristas en América, Europa, Rusia, Extremo Oriente… Y fue el aislamiento, el abandono, en el que nos dejaron las potencias occidentales desde que entramos en Kabul, en 1992, la razón del auge de Al Qaeda, de su fortalecimiento, y en definitiva de que fuera capaz de cometer el 11-S.

¿Qué habría hecho Masud si hubiera sobrevivido?
También habría ayudado a derrotar a los talibanes, pero además habría sido capaz de crear un Gobierno central fuerte y de aprovechar los fondos extranjeros para reconstruir el país. Él no hacía más que enviar mensajes a EEUU, a través de mí, exhortándoles a que no nos abandonasen. Habíamos derrotado a otra superpotencia, la URSS, con su ayuda, pero después ¿por qué nos abandonaron? Así se convirtió Afganistán en un nido de terroristas, que no sólo venían del mundo árabe, sino de Bangladesh, de Malaisia, de Indonesia, de Filipinas, de Pakistán. Igual que de Jordania, Egipto, Libia… incluso de Francia, Reino Unido, Italia y España, para ser entrenados por Al Qaeda. Bin Laden había llegado a un trato con el mulá Omar: dinero a cambio de territorio para entrenar a los que enviaría a atacar en Nueva York, y en Londres, y en Madrid. Nosotros estábamos en contra de ese terror global, pero no teníamos dinero, y muy pocas armas. Habíamos vencido a los rusos, pero los afganos también habían sido derrotados. Habían ganado la guerra, pero habían perdido la paz. Y ocurrió así porque fuimos abandonados por el resto del mundo. Después de 23 años de guerra, con 1,5 millones de muertos y el 80% del país destruido, sin infraestructuras, sin educación, nos preguntábamos: ¿dónde están los que decían ser nuestros amigos?

'No hacía más que decirles a los estadounidenses: ‘Por dios, ¡actúen!’'

¿Y ahora, cree que hay que negociar con los talibanes?
En última instancia, hay que dialogar. No se puede resolver el conflicto sólo por la fuerza militar. Incluso si logras la victoria, tienes que hablar. Los talibanes siguen fuertes porque reciben la ayuda del ISI y dinero de Al Qaeda… y no estoy hablando sólo de los talibanes de Afganistán, sino de los de Pakistán, que son miles y miles. Todos los grupos integristas paquistaníes dan dinero y hombres a los talibanes para que se conviertan en terroristas suicidas. La frontera es muy porosa… ¿Cómo vamos a derrotarles sólo con la fuerza militar? Aunque siempre serán nuestros enemigos; sólo podemos reducir el nivel de enemistad, de violencia, para que los afganos tengan la oportunidad de ir a la escuela. Pero nunca, jamás, renunciaremos a nuestros principios, a la democracia; ni aceptaremos la disolución del Parlamento, ni admitiremos las violaciones de derechos humanos, ni abandonaremos los derechos de las mujeres; no cerraremos los colegios de las niñas. Y si no lo aceptan, pues seguiremos luchando.

Pero, ¿los talibanes son capaces de aceptar eso?
Hemos de distinguir entre los talibanes independientes y los que dependen de otros, como el ISI paquistaní o fuerzas extranjeras. Los talibanes independientes son también afganos, y se puede hablar con ellos. Pero no con los que dependen de potencias exteriores, puesto que cualquier acuerdo al que llegues con ellos será revocado por sus padrinos extranjeros. Hay miles y miles de talibanes que no son afganos. En 1980, en la frontera había 38 madrasas [escuelas coránicas]. Hoy, hay más de 20.000. Y no enseñan sólo el Corán, sino cómo emplear las armas. El verdadero problema de Afganistán es Pakistán, y EEUU debería ir a hablar con ellos, en vez de con los talibanes. Pakistán tiene 190 millones de habitantes y si siguen enviando terroristas contra nosotros, con sólo que haya allí un millón de talibanes, seremos incapaces de hacerles frente, porque han convertido todo nuestro país en su rehén.

'Tras el 11-S, la CIA se puso en contacto con nosotros para pedirnos ayuda' ¿Cuándo podrá Kabul defenderse sin la ayuda de tropas extranjeras?
Si las tropas extranjeras se van mañana, será durísimo para nosotros, una pesadilla durante muchos años. Así que yo le pido a EEUU, y a la OTAN y a España: “Por favor, no se precipiten en marcharse”. No quiero que permanezcan otros 20 años, pero que se vayan en el momento oportuno. Vinieron con un propósito determinado y no deberían irse antes de cumplirlo. A la OTAN le agradecemos su participación, pero le decimos: nosotros nos haremos cargo de nuestros problemas si ustedes se ocupan de las injerencias externas, si detienen las interferencias de países extranjeros. En cuanto cesen las incursiones desde Pakistán a través de la frontera, la OTAN podrá irse de Afganistán. Si pudieran poner punto final a esas injerencias en una semana o diez días, en ese mismo plazo podrían marcharse del país. Nosotros podemos sobrevivir sin alimentos, pero no podemos combatir una injerencia tan abierta y poderosa.