La crisis económica que golpea el país se convierte en el caldo de cultivo ideal para que cale el mensaje xenófobo del Gobierno de la derecha
"¿Saco a mis hijos de la escuela? Tienen miedo porque sus compañeros les dicen que se tienen que ir de Italia porque son gitanos". "¿Nos van a meter en la cárcel?" "¿Nos van a echar del trabajo?" Preguntas similares ha estado respondiendo una y otra vez estos días Angela Scalzo, secretaria general de SOS Razzismo. El paquete de medidas de seguridad diseñado por el nuevo Gobierno de Silvio Berlusconi convierte automáticamente en delicuentes a todos los inmigrantes sin los papeles en regla. Podrán ser condenados hasta a cuatro años de cárcel cuando la ley entre en vigor de aquí a dos meses.
No es la única, pero sí la medida más criticada de la guerra abierta por Berlusconi y sus socios de Gobierno contra la inmigración ilegal, a la que acusan de todos los males deItalia. "El Gobierno ha iniciado una caza de brujas", denuncia Scalzo. Copiando a otros líderes conservadores europeos, pero dispuesto a destacar por encima de todos ellos, Berlusconi ha convertido la xenofobia en ley. Ha empezado a cerrar las fronteras, tal y como prometió, con una sonrisa de oreja a oreja, la noche de su victoria electoral. Quiere expulsar "inmediatamente" a los cerca de 800.000 ciudadanos extracomunitarios sin papeles que viven en Italia.
Las nuevas leyes introducen unos matices interesados al blindaje total: podrán quedarse los inmigrantes ricos-aquellos que "tengan ingresos legales suficientes", dice el decreto-; también habrá sitio para los afortunados que hayan conseguido un contrato laboral (Italia está a la cabeza de Europa en trabajo en negro); por último, se hará una excepción con aquellos que cuidan a ancianos e inválidos y no hayan tenido tiempo de regularizar su situación. Las excepciones ejemplifican la hipocresía gubernamental: se necesita a los inmigrantes para el mantenimiento económico, pero se les niegan sus derechos como ciudadanos.
Sin las badanti (cuidadoras), advierte la ministra de Igualdad de Oportunidades, Mara Carfagna, "Italia viviría un drama socioasistencial". Tras ese mensaje de alarma se esconden intereses personales: la madre de la ministra está bajo el cuidado de una mujer extranjera. De la preocupación de Carfagna sobre el destino de esta empleada, se deduce que, como tantas otras, se encuentra ensituación ilegal.
Por cada 100.000 italianos mayores de 65 años, hay tan sólo 204 plazas públicasen residencias. Quienes pueden costeárselo recurren a centros privados o cuidadoras, en su mayoría originarias de Europa del Este y contratadas en negro.
Para dificultar que los inmigrantes sin papeles vivan en el país, la legislación no duda en disparar al talón de Aquiles: impedir que consigan un techo bajo el que cobijarse y, como consecuencia, una dirección postal con la que empadronarse para acceder a los servicios sociales. Quien alquile un piso o una habitación a un inmigrante sin papeles podrá ser encarcelado hasta a tres años, condenado a pagar 50.000 euros y perderá su apartamento, que será confiscado por el Estado.
Sabiendo que si un ciudadano extracomunitario se queda sin trabajo o se ve forzado a aceptar un contrato en negro pasa a la ilegalidad, ¿quién se atreverá a alquilarle su piso, aunque presente todos los papeles necesarios? "Nadie", responde convencido Francesco Pompeo, director del Observatorio sobre Racismo y Diversidad de la Universidad Roma Tres. "Es una discriminación total", añade. Este sociólogo pone un ejemplo de las contradicciones de la nueva ley: "Para obtener el permiso de residencia, los inmigrantes deberán acreditar que el piso donde viven reúne unas condiciones de habitabilidad. Pero en el sur de Italia, en ciudades sicilianas como Palermo o Medina, prácticamente una de cada dos casas no cumple esa normativa. En esos casos, ¿qué van a hacer?".
Las restricciones impuestas a los ciudadanos extracomunitarios se han visto precedidas de meses de declaraciones xenófobas por parte de la coalición que ha llegado al poder. Berlusconi y Umberto Bossi, líder de la Liga Norte, han atizado el miedo a los inmigrantes, "que vienen para cometer delitos, violar a las mujeres y robar casas". Superhéroes contra villanos"Crearemos un ejército del bien para proteger a los ciudadanos del mal", prometió Il Cavaliere. "Liberaremos a los italianos del miedo", agregó el ministro del Interior, Roberto Maroni, al presentar las medidas de seguridad.
La crisis económica mundial que está golpeando con especial fuerza a Italia -el país con menor crecimiento de la zona euro y con uno de los mayores índices de precariedad laboral- "es el caldo de cultivo ideal para que calen estos mensajes racistas", dice José Ignacio Torreblanca, director nacional del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR).
"Pero no es la crisis la que provoca un aumento del racismo en la sociedad, sino el discurso xenófobo de los dirigentes", agrega."Se dice que los inmigrantes empeoran la calidad de vida de los italianos, pero no son ellos los que tienen esa responsabilidad", dice Pompeo. Hay que mirar al Estado, a las empresas, a la mafia. "No depende de los inmigrantes que los salarios no aumenten, no depende de ellos que los servicios sociales sean pésimos, tampoco que las empresas prefieran contratar en negro para ahorrarse costes ni que se alquilen pisos sin contrato".
"Los inmigrantes se han convertido en chivo expiatorio", critica la secretaria general de SOS Razzismo. "Y la oposición no abre la boca", sentencia. En el país alpino viven alrededor de 3,5 millones de extranjeros regularizados, poco más del 5% de la población. Los expertos entrevistados coinciden en que los italianos no son ni más ni menos racistas que los demás europeos.
Tampoco los incendios a campamentos de gitanos rumanos pueden verse como indicio de un aumento generalizado de actitudes xenófobas. Varios de los incendios estuvieron dirigidos por la mafia, que quiere urbanizar los terrenos enlos que están instalados los campamentos.
"Las condiciones críticas en que vive la minoría romaní y la mala gestión de los campos provocan rechazo entre los vecinos", admite el director del Observatorio sobre Racismo y Diversidad. "Es muy peligrosa la aceptabilidad social de los ataques que están creando los medios de masas. Hacen pasar por legítimos, justificables y comprensibles los ataques de grupos locales", denuncia. Viktoria Mohacsi, la eurodiputada romaní de origen húngaro que visitó esta semana los campos en Nápoles y Roma coincide con él. El retrato realizado por Mohacsi muestra espacios fuera de la legalidad internacional: redadas nocturnas e indiscriminadas, maltrato policial, desaparición de niños gitanos y ausencia de luz, agua y servicios sanitarios.
"A veces los policías se presentan de uniforme, pistola en cinto, y sin mediar palabra pegan porque sí al primer residente del campo con el que se cruzan. De vez en cuando se llevan a alguno y lo encierran durante 48 horas", relatóMohacsi a los medios.
Aunque la eurodiputada europea ha señalado que "nunca he visto nada igual, en ningún país europeo", Berlusconi no hace más que ponerse a la vanguardia de la corriente conservadora y discriminatoria que gana terreno en Europa.Los estados miembros de la UE han acordado una directiva muy restrictiva sobre inmigración. Compartealgunos puntos con la italiana, como la posibilidad de mantener encerrados contra su voluntad hasta 18 meses a ciudadanos extracomunitarios que hayan cruzado la frontera sin nuestro consentimiento.
Una vez aprobada, los gobiernos podrán trasladarla a la legislación nacional. "Para algunos estados miembros la directiva es la excusa para aprobar medidas impopulares que les interesan", denuncia Torreblanca. El escritor Rafael Reig dejó ayer una pregunta al aire entreestas páginas: "¿De verdad que el malo malísimo sólo es Berlusconi?".
Es triste ver lo fácil que resulta convencer a una panda de borregos para que voten políticos como Sarkozy o Berlusconi o Bush(bueno a este último ni siquiera le votaron, amañó directamente las elecciones). Es obvio que el poder de los medios es tal que la democracia ya no es un sistema justo de gobierno ¿lo fue alguna vez?. Va siendo hora de que este arcaico sistema pase a la historia y se implante una plurarquía.
Como el populismo se convierte en fascismo.
Italia ha inaugurado una política populista, con un fácil calado con los ciudadanos italianos de clases bajas; Culpar a los emigrantes de todos los males de Italia, esto no es nuevo Hitler se presentó en Alemania con el anti judaísmo, porque sabía que esa política, entre comillas, calaba en la mayoría de la clase media y baja. Berlusconi, sabe muy bien, que sus propuestas no harán desistir a los emigrantes de trasladarse hacia nuestros países, si arriesgan sus vidas en las pateras, no se amedrentarán por el riesgo de unos meses de cárcel, además, de lo inmoral que es darle a un inmigrante ilegal, el carácter de delincuente. Berlusconi y su gobierno han dado el primer paso hacia la degradación del significado de la política, pero el siguiente paso, al no tener ningún resultado positivo las medidas dictadas por su gobierno, saldrá otro señor más duro y con menos escrúpulos y con una política anti emigrante más dura, que arrastre a unas masas de gentes que ven amenazados sus empleos. La combinación de emigrantes, crisis económica, y populismo, es el camino más peligroso hacia el fascismo, algunos creerán que Europa después de la segunda guerra mundial nos vacunamos para siempre del fascismo, y que no caeríamos nunca en esta enfermedad política, pero la vacuna no es para siempre, y la humanidad tiene la tendencia de repetir los errores una y otra vez. Berlusconi ha abierto el melón, pero las consecuencias futuras para Italia y Europa no sabemos cuales serán. Si la derecha centrada y democrática no reacciona y le pone freno a este señor, la izquierda deberá de hacer un gran esfuerzo para combatir esta política peligrosa, y explicar una y mil veces que el emigrante no es el culpable de los problemas del paro y de las hipotecas, que las crisis económicas son el resultado de miles de especuladores, de multinacionales y de empresas financieras que han especulado hasta el limite, exprimiendo al máximo a sus ciudadanos, ¿a caso los grandes bancos cuando sacan las cuentas anuales, con cinco mil , seis mil, diez mil millones de euros de beneficios, se preocupan de los ciudadanos que no pueden pagar las hipotecas?,¿ acaso las grandes empresas con miles de millones de beneficios se preocupan cuando tienen que despedir a sus trabajadores?. Culpar a los emigrantes es lo más fácil, es la parte de la sociedad que tiene menos poder además de no tener voto, pero ¿Quién se mete con los representantes de ese poder económico y financiero?, al emigrante lo vemos por la calle, en el trabajo, pero a los representantes, a la cabezas pensantes del poder económico y financiero, los vemos como algo abstracto fuera de nuestro alcance. Quizá deberíamos de tener una imagen clara de estos señores, y cambiar este cuadro abstracto por un retrato de pintura clásica, que nos de la imagen real del problema.
Pocas lineas en los periodicos, y no en todos, sobre la vieja señora que reduco en esclavituda a una cuidadora rumana a Lainate (Milano). Diferentemente de los delincuentes extranjeros (de los que se publica nombre y apellido), y diferentemente de delincuentes italianos (de los que se publican las iniciales), de la señora esclavista no s sabe nada, solo que tenía 75 años, y la dignitosa semi-riqueza de su chalet. Y así, querendo utilizarla como metafora, un nobre se lo doy yo, y la llamo Italia. Ahí vamos, la historia: Italia está vieja. Italia quiere alguien que la cuide siendo los jovenes de Italia incapaces de cuidar a los mayores, o vagos, y teniendo Italia unos servicios sociales inexistentes. Italia se sirve de mano de obra extranjera. Pero Italia hace que esta mano de ora extranjera no conozca sus derechos, que sea explotada y aterrorizada. Italia no le paga y la chantajea con la pesadilla de la expulsión o detención. Italia le hace duchar con agua fria, una vez por mes. Italia le da de comer sus restos. Le encierra en un sótano. Italia se gasta poco para pagar a la extranjera que trabaja por ella, sin embargo se gasta una fortuna en tecnología para el control y la represión: telecamaras a circuito cerrado e incluso sensores acusticos para conocer los movimeintos de su esclava. Italia usa palabras como «sirvienta» y frases como «solo es una rumana». Italia tiene vecinos de casa que conocen la situación, pero se callan, porque son italianos ellos también, complices, de alguna manera hijos de esta Italia. El capitan de carabinieri que intervino describió bien a Italia: «Una mescla de maldad, ignorancia y razismo». No entiendo que esperan los gobernantes de Italia y su blanda e hipocríta oposición, a correr en bloque fuera del chalet de Lainate a cantar algun canto coral. Por ejemplo "Fratelli di Italia. Joder, un poco de coherencia!
En Italia, un Presidente del Gobierno que es un acusado de infinidad de delitos gravísimos de los que se escapa gracias a la bonanza de las leyes de sus propios gobiernos y de su super-abogado, a la sazón padre de la actual ley del escándalo; que es el hombre más rico del país; un país famoso en el mundo entero por sus organizaciones criminales, que en algunas zonas han llegado a eliminar o hacer nula la presencia del Estado; que tiene una historia política desde que es República (que yo sepa, por referendum) alucinante y que además tiene al Vaticano en el mismísimo centro del país. Tiene Italia millones de cosas buenísismas y los italianos también, pero uno, Berlusconi, parece el reverso tenebroso de todas esas. Por eso no es de extrañar que se porte como lo hace. Lo extraño es que lo quieran los italianos ¿qué le ven? ¿qué? Nosotros hemos votado al Chikilikuatre pero no lo hemos puesto en ningún ministerio ¿verdad? ¡¿verdad?!
Una inmigración masiva y sin freno; una Administración incompetente e inoperativa para hacer frente al fenómeno; una geografía poco propicia para acoger grandes masas de población (esto es Europa, pequeña y superpoblada , no América o mejor, Australia con bajas densidades de población y enormes territorios; un uso sistemático de los peores contratos,las peores condiciones laborales para los extranjeros, provocando la huida de los nacionales de los oficios en los que se emplean, en lugar de ser al contrario, esto es, mantener un mínimo nacional infranqueable...:-( ; una innegable tasa de delitos cometidos por extranjeros y de población reclusa que llena las cárceles. Esto para todos. Y en Italia en particular...
Doble clic en cualquier palabra para ver su definición.