Obama sólo teme a la kriptonita
Los dos candidatos hacen un alto en su guerra para intercambiar chistes en un acto benéfico
McCain, el cardenal y Obama se lo pasaron en grande en la cena.ap
La campaña electoral se dio un respiro esta semana cuando los dos candidatos mostraron su sentido del humor durante una cena caritativa organizada por la archidiócesis de Nueva York. Es una tradición por la que han pasado todos los aspirantes a laCasa Blanca.
"Me dijeron que podían trasladar el evento al estadio de los Yankees". Y tras una pausa, para dejar las risas, Obama continuó: "Alguien me puede decir ¿qué ha pasado con las columnas griegas que encargué?".
El candidato demócrata, de frac, en el salón de ceremonias del hotel Waldorf Astoria, se mofaba de la grandiosidad de su último día de convención el pasado agosto en Denver. Hasta se partía de risa el cardenal Edward Egan, arzobispo de Nueva York, anfitrión de la cena de Al Smith, el gobernador católico de los años veinte que da nombre a la reunión.
"He despedido a todos mis asesores, ahora Joe el fontanero asumirá todos los puestos", dijo en su turno de palabra JonhMcCain, también impecable en su frac, refiriéndose a lainesperada estrella del debate presidencial del día anterior. "Lo que no saben es que el fontanero ha firmado un contrato muy lucrativo con una pareja adinerada para trabajar en sus siete casas", dijo en referencia al momento en el que no supo decir cuántas residencias posee gracias a la fortuna millonaria de su mujer.
No me llamo Hussein
Se trataba por encima de todo de ser capaz de burlarse de uno mismo. Por eso, Obama provocó carcajadas a cuenta de la veneración exagerada que sienten por él sus partidarios. "Contra lo que dicen algunos rumores, no nací en un pesebre. En realidad, nací en Krypton y mi padre, Jor-el, me envió aquí para salvarla Tierra".
Amigablemente, los dos rivales intercambiaron algunas pullas. "Obama en swahili quiere decir ése", dijo Obama al recordar el epíteto ("that one") con el que le definió el senador por Arizona en su segundo enfrentamiento televisivo. En broma, también reveló que su segundo nombre no era Hussein sino Steve, "Barack Steve Obama".
El senador por Illinois "tiene un mote para mí, George Bush", replicó McCain.
Además de aligerar un ambiente muy cargado, la cena recaudó cuatro millones de dólares para las obras caritativas de la archidiócesis.
Horas antes McCain había grabado su intervención en el programa de humor de David Letterman que suspendió hace unas semanas junto con su campaña durante los primeros días del descalabro de Wall Street. El veterano presentador se lo había tomado especialmente mal.
"Metí la pata", reconoció el senador. Pero Letterman no le dio respiro. Le preguntó por su elección de Sarah Palin, y su amistad con Gordon Liddy, uno de los fontaneros del Watergate. "Le conozco respondió McCain, pagó su deuda y fue a prisión. No me avergüenzo de conocerle".
Y al concluir, el candidato, más relajado de lo que se le ha visto en las últimas semanas, reconoció: "No me lo pasaba tan bien desde la última vez que me interrogaron".

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