El abogado de la familia del cantautor chileno, víctima de la dictadura de Pinochet, asegura que en muchos casos "se carga toda la culpa en los reclutas que fueron involuntarios ejecutores"
Un albañil de la construcción es quien finalmente ha aportado luz sobre el asesinato del cantautor chileno Víctor Jara. A José Paredes el golpe de Estado le pilló haciendo la mili y en su calidad de soldado de reemplazo, debió según asegura "obedecer la orden de rematar" al autor de Te recuerdo Amanda.
Paredes, de 55 años, permaneció en silencio durante los casi 36 años que han transcurrido desde que Jara fuera arrestado el 12 de septiembre de 1973 y llevado al Estadio Chile, el recinto deportivo levantado en el centro de Santiago que los militares convirtieron en un improvisado lugar de detención y torturas.
Se estima que unas 5.600 personas pasaron por ese estadio, rebautizado hace algún tiempo con el nombre de Víctor Jara, y al menos 12 fueron asesinadas. Hasta ahora, todos los procesos abiertos por estas muertes habían caído en saco roto, debido a la nula cooperación del Ejército en entregar los nombres de quienes estuvieron a cargo del recinto y la falta de pruebas.
Pero una exhaustiva investigación judicial permitió dar con los soldados que, tras el golpe, fueron destinados al Estadio Chile. Diversos interrogatorios arrojaron el nombre de José Paredes, quien el martes fue procesado como autor material de matar al cantante chileno más emblemático.
Paredes, casado y padre de dos hijos, vivía en el momento de su arresto en un pueblo de la costa chilena, a unos 130 kilómetros de la capital. Al terminar su periodo como soldado, retornó a la vida civil y desde entonces se ha ganado la vida como obrero de la construcción.
El acusado se ha defendido ante la prensa aduciendo que él era un simple "mandado" y que, si realmente se quiere depurar responsabilidades por aquel crimen, "se debe buscar a los altos mandos".
El abogado de la familia Jara, Nelson Caucoto, asegura a Público que tanto él como la viuda del cantautor, la británica Joan Turner, tienen sentimientos encontrados frente a los últimos acontecimientos: "En varios casos de derechos humanos los soldados son quienes han aportado la llave maestra para esclarecer las causas de muerte, pero cargar toda la responsabilidad en ellos no es justo, porque en muchos casos han sido involuntarios ejecutores materiales".
Respecto al largo silencio de Paredes, Caucoto dice: "Eso es algo muy personal y muy subjetivo, nosotros tenemos una mirada benévola sobre ellos y no se les puede culpar por haber intentado dar la vuelta a la página de sus vidas anteriores, ya que muchas veces hicieron algo sin estar de acuerdo y por simple accidente de la vida".
Caucoto incluso espera que Paredes no reciba sentencia. Debido a la falta de recursos, Paredes ha tenido que renunciar a los servicios de abogados privados, algunos convertidos en verdaderos expertos en estos procesos heredados de la dictadura.
El juez especial, Juan Eduardo Fuentes, ha ordenado el secreto del sumario aunque fuentes cercanas a la investigación aseguraron a Público que la primera confesión de Paredes afirma que llegó al Estadio Chile en la madrugada del 11 de septiembre de 1973, procedente de la Escuela de Ingenieros de Tejas Verdes, donde desde abril de ese año realizaba el servicio militar obligatorio.
Una vez en el centro de detención, a Paredes le tocó estar de centinela en los vestuarios a donde llegó un subteniente que no conocía con varios detenidos "en muy mal estado". El asesino confeso de Víctor Jara asegura en su declaración que reconoció al cantautor y también al entonces director de la Gendarmería, Litre Quiroga. Ambos fueron colocados contra la pared, momento en el que ese subteniente comenzó a jugar a la ruleta rusa con su revólver en la cabeza de Jara.
Afirma que así recibió el primer disparo mortal. Poco después, Paredes recibió la orden de, junto a otros soldados, descargar sus fusiles de ráfaga sobre el cantautor y los otros detenidos.
Paredes explicó a la prensa que "jamás" ha contado a nadie este episodio de su vida, ni siquiera a su esposa. Delante del juez intentó justificar algunas imprecisiones de su relato, apelando a que sus recuerdos están confusos debido a que durante esos días recibió medicamentos para mantenerse despierto y a que ni soldados ni prisioneros recibían alimentos. Hasta el martes, el único inculpado por este caso era el comandante César Manríquez, jefe del improvisado campo de prisioneros.
1. Feroz represión. El 11 de septiembre de 1973, el general chileno Augusto Pinochet lideró un golpe de Estado en colaboración con la CIA estadounidense contra el régimen democrático y derrocó a Salvador Allende. Se instauró una feroz represión que acabó enun plebiscito nacional celebradoen 1988.
2. Miles de desaparecidos. Durante los 15 años que duró el régimen militar en el poder, el número de personas que los militares hicieron desaparecer aún no está cuantificado. Fuentes oficiales han fijado el límite en 1.185 personas, pero se estima que la cifra puede ascender a más de 3.000.
3. Más de 5.000 muertos. El número de muertos que provocó el levantamiento militar es aun más impreciso. El embajador estadounidense en la fecha del golpe de Estado, Nathaniel David, escribió años después que las estimaciones realizadas "varían entre 2.500 y más de 80.000 muertos". La represión fue ejecutada por un cuerpo militar especial compuesto por más de un millón de agentes.
Para el nº 15: No tienes ni idea de lo que dices. El valor de Victor Jara no era tanto la calidad de su voz como el mensaje que transmitia y que le costó la vida.
Como todo el mundo sabe( menos tu)le cortaron las manos para que no pudiera tocar la guitarra , ¿y tu hablas de su voz mediocre?
Te sugiero que antes de volver a hablar de él leas su historia mientras escuchas su musica.
Soy chileno, gracias a Dios mi familia no sufrió pérdidas de vidas durante el golpe pero si vivimos momentos de apreturas economicas producto de la nefasta conducción economica que lidero el gobierno militar. Solo puedo decir que ojalá la justicia de mi pais de verdad continue con la busqueda de los asesinos, no solo de Victor Jara, sino de los asesinos de miles de mis compatriotas que fueron ejecutados por la dictadura
Gorka, por cada medico chileno quevenga a España a dar conferencias, (también vienen medicos cubanos y rusos, tanto a aqui como a Estado Unidos), repito, por cada un que venga, van 50 millones de medicos españoles a Chile, (o no, igual son 60 millones, estoy en la duda).El golpe de estado fascista y asesino de Pinochet fue una ignominia, y un crimen, amparado por los ricos y con el beneplacito y aplauso de la Iglesia Catolica chilena. Pinochet fue un criminal, asesino, y ladrón del patrimonio de Chile.
Al tal Gorka le falta valor para decir lo que piensa:que está de acuerdo en el asesinato de Víctor Jara.
Además de esa cobardía añade un mensaje subliminal también cobarde,ya que no lo explicita: la dictadura fascista de Pinochet mereció la pena.Y otro mensaje absolutamente falso: que no fue un golpe de estado fascista,sino una guerra civil.
Simplemente repugnante.
Hubo muchos haciendo la mili y no tuvieron culpa, tras el golpe no se dormía, no se comía y era tan espantoso todo lo que se veía en los centros de detención, que de no haber obedecido la orden de matar, posiblemente hubieran muerto también. Entiendo lo que dice Caucoto, él sabe bien de lo que habla.
Qué pena de verdugo... Lo digo porque tiene que ser una pena no poder escuchar canciones tan maravillosas para no sufrir remordimientos...
"Te recuerdo Amanda, la calle mojada, bajando a la fábrica, donde trabajaba... Manuel..."
Jara vive en nuestros corazones!
"La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo, no importaba nada, ibas a encontrarte con él..."
El verdadero drama de la noticia es la degeneración del ser humano cuando se deja guiar por el concepto de "obediencia debida", cree que así está liberado de responsabilidades. ¡Tantísimos asesinos han cometido infinidad de genocidios y masacres durante siglos, amparados en esa patética frase "...cumplía ordenes"!
En realidad, esa parte perdedora de la sociedad y del mundo que busca comida en los contenedores, es violada por el invasor o yace cadáver en una cuneta son victimas del mismo títere,los José Paredes amaestrados en un mundo que considera la obediencia ciega como la gran virtud suprema, ese valor que forja el "menos malo" de los sistemas políticos: el capitalismo
Osea, ¿que la CIA ayudo a acabar con una democracia? ES INTOLERABLE. ¿Y nadie hizo nada? ¿Como se atreve la CIA a hacer eso?
Ojalá algun dia juzguen a la CIA.
Por lo menos, Chile es sin duda el pais mas avanzado de suramerica, asi que ninguna imposición y ninguna dictadura ha acabado con la voluntad del pueblo chileno, al igual que nos pasó a nosotros, y mirad donde estamos.
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