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Palin defiende el discurso beligerante de la derecha

La líder del Tea Party rechaza haber influido en el tiroteo de Arizona

ANTONIO LAFUENTE

La líder del movimiento ultraderechista norteamericano Tea Party, Sarah Palin, ha defendido la agresividad de su discurso en el debate político frente a quienes la acusan de promover el odio y la violencia y la conectan, de esa forma, con la matanza del sábado en Tucson, en la que murieron seis personas y resultó herida grave la congresista demócrata Gabrielle Giffords. El estado de la víctima sigue mejorando, según los médicos.

'Después de esta tragedia impactante, escuché en un primer momento perpleja, luego con preocupación y después con tristeza, las declaraciones irresponsables de personas que intentan responsabilizarme de este acontecimiento', afirmó Palin, parapetada en un vídeo que difundió a través de su página de Facebook.

La ex candidata republicana alega libertad de expresión

Tras asegurar que el debate político en Estados Unidos ha sido siempre acalorado, Palin enmarcó su discurso virulento en el derecho a la libertad de expresión: 'Los actos criminales monstruosos se sustentan por sí mismos, empiezan y terminan en los criminales que los cometen, no colectivamente en todos los ciudadanos de un Estado, no en aquellos que escuchan la radio, no con mapas de distritos en disputa que usan ambos bandos, no en ciudadanos que acatan la ley ejerciendo los derechos de la Primera Enmienda en los actos de campaña, no en aquellos que votaron con orgullo en las últimas elecciones'.

Palin justificaba así haber difundido, durante la campaña electoral, un mapa con dianas sobre algunos distritos de EEUU, entre ellos, el de Giffords, o el haber utilizado frases como 'no hay que replegarse sino recargar las armas'. También el haber afirmado que 'hay que cazar a este tipo como si fuera un talibán', refiriéndose al fundador de Wikileaks, Julian Assange.

'No entendemos por qué ha pasado esto', dice la familia del asesino

Curiosamente, en el mismo vídeo, Palin niega sus propias palabras al intentar censurar la libertad de expresión de sus críticos y atribuirles lo que no quiere que se le atribuya a ella: 'Los periodistas y comentaristas no deberían fabricar un libelo criminal que sólo sirve para incitar el mismo odio y la misma violencia que supuestamente condenan'.

En su defensa audiovisual, Palin parece, además, haber cometido una torpeza al elegir esa expresión del 'libelo criminal'. Hank Sheinkopf, asistente del Partido Demócrata y judío practicante, explicó a una agencia de noticias local que 'el libelo criminal es algo que los antisemitas usaron históricamente en Europa como una excusa para matar a los judíos, por tanto, la comparación es estúpida'.

Tras negar que sus expresiones y pensamiento político tengan influencia alguna en los sucesos de Tucson, obra exclusiva de 'hombres malvados', Palin pidió a sus conciudadanos que recen por Estados Unidos y aseguró que 'en tiempos como estos, se necesita la guía de Dios y la paz que suministra.'

Mientras Palin trataba de defender sus exabruptos, políticos, periodistas y muchos estadounidenses esperaban escuchar las palabras del presidente Barack Obama, quien tenía previsto dar a las seis de la tarde hora local (las dos de la mañana en España) un discurso de consuelo durante un acto en memoria de las víctimas en Tucson. Obama también tenía en su agenda que reunirse en privado con los allegados de esas víctimas.

Fuera del debate político, los padres del autor de la matanza, Jared Lee Loughner, difundieron un breve comunicado en el que aseguraban 'no tener palabras' para expresar cómo se sentían y en el que deseaban 'poder cambiar estos odiosos acontecimientos del sábado'. 'No entendemos por qué ha pasado esto', reza el comunicado. La familia dice sentirse consternada por las víctimas y sus familiares y pide a los medios de comunicación que respeten su intimidad ya que está 'atravesando momentos muy difíciles'.

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