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Manifestantes y antidisturbios acuerdan una tregua en Kiev

El cese de hostilidades estará en vigor mientras oposición y Gobierno se reúnen. Yanukóvich pide celebrar una sesión extraordinaria en el Congreso

AGENCIAS

Los manifestantes y la policía antidisturbios, que mantienen violentos enfrentamientos en el centro de Kiev, han acordado una tregua a la espera de los resultados de las negociaciones entre los líderes de la oposición y el presidente de Ucrania, Víktor Yanukóvich.

El cese de las hostilidades, que según la oposición se han cobrado seis manifestantes muertos y centenares de heridos, fue acordado a propuesta del líder de partido opositor UDAR, Vitali Klitschkó. 'Regresaré para informaros de las negociaciones (con Yanukóvich)', dijo el dirigente opositor, según los medios locales, a los manifestantes apostados en las barricadas frente el cordón de la policía antidisturbios.

Klitschkó indicó que los antidisturbios se comprometieron a no disparar granadas aturdidoras mientras rija la tregua. Al mismo tiempo, llamó a no desmontar las barricadas escalonadas, algunas de hasta cuatro metros, que han levantado los manifestantes en el centro de Kiev. Adelantó que en las negociaciones con Yanukóvich la oposición planteará la revocación de las leyes represivas que entraron en vigor ayer que coartan la libertad de expresión y de reunión, la destitución no sólo del ministro del Interior, Vitali Zajarchenko, sino del Gabinete en pleno, y la celebración de elecciones presidenciales anticipadas. 'Las posibilidades de que ello ocurra no son muchas, pero existen', dijo Klitschkó al referirse al adelantamiento de las elecciones presidenciales.

Manifestantes han tomado la sede de la delegación del Gobierno en la región de Lvov, bastión opositor

A pesar de la tregua acordada en Kiev, las protestas continúan en otros puntos del país. Un grupo de manifestantes han tomado este jueves la sede de la delegación del Gobierno en la región occidental de Lvov, tradicional bastión opositor y donde la gran mayoría de la población está a favor de la firma de un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, aparcada recientemente por el presidente y el Gobierno, y obligaron a presentar su dimisión al delegado del Ejecutivo, Oleg Salo. 'Al ver a gente descontrolada en ausencia de un líder y al entender que no estaban dispuestos a dialogar, y como también estaba preocupado por la seguridad de los funcionarios de la delegación, firmé la carta' de dimisión, aseguró Salo a los medios locales.

Unos dos mil partidarios de la oposición se dirigieron al edificio gubernamental para 'tomar el poder en sus manos' y cedérselo a los diputados de la Asamblea regional. Al principio, los opositores sólo se proponían bloquear la sede de la delegación, pero entonces varios manifestaron gritaron 'Entremos' y 'Revolución', e irrumpieron en masa en el inmueble.

Acompañados por dirigentes de la oposición en la región, incluido el vicepresidente de la Asamblea regional, Valeri Piatak, entraron en el despacho de Salo para conocer su opinión sobre las protestas en Kiev, tras lo que éste presentó su dimisión. Seguidamente, la oposición local anunció la creación de un Parlamento Popular, como ocurrió la víspera en Kiev, que estará compuesto por los diputados de la región, una de las más críticas con Yanukóvich. El jefe de la Policía local se personó en la sede de la delegación para advertir a los manifestantes de que, según las controvertidas leyes aprobadas recientemente el asalto a un edificio oficial puede acarrear varios años de cárcel.

La próxima semana, el Parlamento del país, la Rada, celebrará una sesión extraordinaria para afrontar la crisis actual y debatir, entre otros asuntos, la continuidad del Gobierno del primer ministro Nikolái Azárov. 'Hay muchos asuntos que hay que resolver en la sala de sesiones y no en la calle. La oposición y la mayoría deben reunirse y debatir los problemas que surgen: la renuncia del Gobierno y los problemas con las leyes (que recortan los derechos de manifestación) que adoptó la Rada', aseguró el presidente del Legislativo, Vladímir Rybak, tras reunirse con Yanukóvich.

La convocatoria de la sesión sugerida por el jefe del Estado horas antes de una reunión prevista con los tres líderes de la oposición parlamentaria, que le exigen, entre otras cosas, la dimisión del Gobierno en pleno y la revocación de las leyes que califican de represivas. 'Ya sabe que los desórdenes públicos, acaecidos en los últimos días, se han acompañado de violencia, derramamiento de sangre e incendios. Esta situación exige una solución inmediata', dijo Yanukóvich al presidente de la Rada.

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