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Una multitud asalta e incendia el Parlamento de Burkina Faso

BRAHIMA OUEDRAOGO (EFE)

Una masiva y violenta revuelta ciudadana ha impedido este jueves que el presidente de Burkina Faso, Blaise Compaoré, modificara la Constitución para prolongar su mandato de 27 años, acción que ha dejado al país sin un Gobierno definido y a su capital, Uagadugú, en un estado de caos.

La Asamblea Nacional debía votar una enmienda constitucional que permitiría al jefe de Estado mantenerse en el poder durante un quinto mandato, pero las protestas, que han incluido el asalto y quema del Parlamento, han obligado al Gobierno a paralizar la tramitación del proyecto y retirarlo. Después de una jornada de disturbios y enfrentamientos, la única noticia que se tuvo del presidente del país llegó a través un escueto mensaje en su cuenta oficial de Twitter: 'lanzo un llamamiento a la calma y a la serenidad'.

Sobre las 09.30, hora local y GMT, miles de manifestantes se agolparon frente al edificio que aloja el Parlamento, que en previsión de esta protesta se encontraba rodeado por tanquetas del Ejército y agentes de Policía. El cordón de fuerzas de seguridad no pudo resistir el empuje de los manifestantes, que finalmente accedieron al interior de la Asamblea y le prendieron fuego.

A partir de ese momento, el caos se adueñó de la capital con fuertes enfrentamientos entre los ciudadanos y la Policía en los que, según algunos medios locales, hubo al menos cinco víctimas mortales. Los manifestantes asaltaron también las sedes de la televisión y de la radio públicas, obligándoles a cortar sus emisiones, y numerosas tiendas de la ciudad fueron saqueadas. Después incendiaron las viviendas de diferentes ministros, y finalmente marcharon hacia el Palacio residencial, donde fueron dispersados a disparos.

Mientras, el hermano del presidente, François Compaoré, puede haber sido detenido por la Policía en el aeropuerto, donde la aerolínea nacional, Air Burkina, anunció la anulación de todos sus vuelos de salida y llegada a la capital. Las protestas se extendieron a otras ciudades como Bobo-Dioulasso, donde fue incendiada la sede del partido de Compaoré, el Congreso para la Democracia y el Progreso (CDP), informaron fuentes de esta formación.

Unas tres horas después del asalto al Parlamento, una parte del Ejército comenzó a unirse a los manifestantes en la céntrica plaza de la Nación, con el general retirado Kouamé Lougué al frente. Aclamado por miles de ciudadanos, rebautizó el lugar como 'Plaza de la Revolución' y se autoproclamó jefe del Estado, mientras que algunos medios locales informaban de una posible huida del presidente a Senegal.

Para el líder de la oposición, Zéphirin Diabré, el presidente 'ha perdido toda legitimidad y debe actuar en consecuencia'. Compaoré, que lleva en el poder desde 1987 tras protagonizar un golpe de Estado, podría presentarse de nuevo a las elecciones de 2015 si esta enmienda es aprobada. Las protestas comenzaron hace dos días, cuando miles de burkineses se manifestaron en Uagadugú al grito de 'Veintisiete años es suficiente'.

Desde su independencia en 1960 hasta la llegada de Compaoré a la presidencia en 1987, la historia de Burkina Faso, antes conocido como Alto Volta, se ha caracterizado por una sucesión de golpes de estado. En mayo de 1983 se produjo uno liderado por el capitán Thomas Sankara, que estableció un Consejo Nacional Revolucionario y nombró a Blaise Compaoré ministro de Estado de la Presidencia.

En agosto de 1984 se rebautizó al país con el nombre de Burkina Faso (tierra de los hombres incorruptibles) y se introdujeron medidas de austeridad económica que provocaron tensiones entre algunos sectores de la población. En octubre de 1987 un nuevo levantamiento destituyó a Sankara, que fue ejecutado, y Blaise Compaoré se hizo con el poder.


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