Los superhéroes de México
La lucha libre mexicana causa furor en todas las clases sociales con una gran comunión entre luchadores y público
Dos luchadores en la Arena México, ‘Catedral de la Lucha Libre’. En el recinto de la capital mexicana se celebró el primer combate en 1933. S. R.
En México la lucha libre es una cultura, es parte de lo que somos", dice Alberto, técnico en informática, antes de entrar a la Arena Isabel, en compañía de su esposa y su hija de dos años.
Skándalo es un luchador de 26 años nacido en Cuernavaca, Morelos, y triple campeón de su ciudad, él nos dice: "Es parte de nuestra cultura y folclore, en ningún lado la lucha libre mueve tantas emociones" y agrega: "A mí lo que más me gusta es el contacto con la gente, el poder llevarlos de la risa al sufrimiento, al llanto".
Explica que ha estado en Japón y en Estados Unidos y en ninguno de esos lugares existe la comunión entre público y luchador que se siente aquí, la identificación profunda entre el espectador, "que se vuelve parte de la lucha, y nosotros. Aquí la lucha no es un espectáculo más, es un juego en el que todos se involucran", señala, "y es por eso que viene tanta gente a vernos y tantos luchadores de todo el mundo a entrenarse aquí, todos quedan impactados de cómo es en México".
Skándalo agrega: "Aquí la gente se identifica con uno, sienten ellos que están luchando con el personaje. Uno como espectador es de alguna manera el luchador, por eso en México importan tanto las máscaras, lo que no pasa en otros lados, aquí uno es incógnito, un personaje creado, héroe o villano, que puede ser cualquiera, eso es lo bonito de las máscaras".
El espectáculo de la lucha libre en México -que hoy se encuentra en auge- se remonta a 1933, cuando en la Arena México -la Catedral de la Lucha Libre-, de la Ciudad de México, se realizó el primer combate.
Leyendas cinematográficas
Desde entonces hasta la actualidad, la lucha libre mexicana ha estado dotada de romanticismo, mito y comercialización, haciendo de ella un lucrativo negocio, gracias a verdaderas figuras míticas como El Santo (el enmascarado de plata) y Blue Demon (el demonio azul), que, además de convertirse en superhéroes arriba del cuadrilátero -llamado pancracio en la lucha libre-, son leyendas por haber protagonizado decenas de películas sobre la eterna lucha entre el bien y el mal.
"Esencia de la lucha mexicana, que se basa en los dos bandos antagónicos: los técnicos y los rudos", dice un copropietario de la Arena Isabel. Filmes como Santo contra las mujeres vampiro son considerados como películas de culto (recientemente el director de cine Tim Burton señaló la influencia que esas películas tuvieron sobre su visión cinematográfica).
"Se creó una idolatría, ellos son nuestros superhéroes nacionales", dice Clara, fanática de las luchas y antropóloga. "Pero a diferencia de otros como Superman o Batman -señala Alberto- estos son de carne y hueso, uno puede sacarse una foto con ellos, tocarlos, y acceden a todo eso porque saben que son nuestros superhéroes". "Mira allá -dice mientras señala a decenas de niños que rodean a Brazo de Platino para pedirle un autógrafo- están felices, ahí lo tienen y ellos responden". "Todo el mundo necesita algo en qué creer, y parte de ese algo somos los luchadores", dice Skándalo.
Pedro, el Mago, Septién, narrador de lucha libre y béisbol durante años, definió a la lucha libre: Es "un mullido de bizarrías y de abandonos, de héroes y de mestizos". Y remata: "Es un ácido que disuelve a unos, los corroe, los cristaliza (...) y solamente triunfan los más fuertes o los más sabios, lucha libre, homiciday suicida".
La Arena Isabel es pequeña y la cercanía física entre el público y el cuadrilátero es enorme; en algunos momentos la lucha trasgrede el pancracio y se traslada a las gradas: un joven tiene que saltar porque un luchador viene volando hacia él. "La lucha libre en México es algo entre el teatro y una performance más que un deporte en estricto sentido", apunta Clara, "aquí todo vale, aquí todos somos parte del espectáculo". Muchas jovencitas de apenas 15 ó 16 años asisten y lo pasan "bomba" (así dicen ellas) tomando fotografías con su móvil, se acercan, silban, desaprueban al bando contrario y salen felices.
"Somos superhéroes", señala Skándalo, "o supervillanos, como yo, que siempre he sido rudo 100%". "Creo que hoy hay más gente a la que le gustan los rudos porque rompemos las reglas, y pienso que ahora la gente se identifica más con nosotros por eso, porque ellos, la gente que viene, también rompe las reglas, quiere romperlas y antes no era así". Y aclara: "La gente viene a desestresarse, a gritar lo que no pudieron gritar en el trabajo, en el tráfico, a eso vienen y aquí tienen la libertad de hacerlo".
La lucha libre en México no sólo tiene cada vez más aceptación, sino que hay un verdadero furor "y si antes se pensaba que sólo la gente del barrio venía, pues mire nada más, hay gente de todos los estratos" apunta Andrea, mientras sostiene a su hija de dos años que ya va a "las luchas" y que porta un jersey con la leyenda "Dios perdona... los Perros no" en alusión al ídolo de su madre, el Hijo del Perro Aguayo, que
lucha hoy en la Arena Isabel.
Si alguien supone que las luchas ya están arregladas o que esto no es más que un circo, como dicen los críticos de la lucha libre, acierta de alguna manera, pero falla también.
Alberto no duda: "Es que es un ritual, lo de menos es si están arregladas o no, eso a mí no me preocupa, aquí venimos y ya sabemos los días, jueves o domingo, y los horarios, es un ritual que se vive todas las semanas, o cuando alcanza el dinero, lo otro no importa, yo soy el que está luchando allá arriba, eso es lo que siento".
Máscaras cada vez más sofisticadas
Pero donde todo es más auténtico es entre los luchadores del arrabal y los entusiastas aficionados del barrio, que continúan reviviendo el ritual todas las semanas con máscaras que cada vez adoptan diseños más extraños y sofisticados. A Skándalo su madre le ayudó a diseñar su máscara: "Es algo familiar, yo lo traigo en la sangre y, aunque me parezco a mi personaje, cuando me pongo la máscara siento algo mágico, en serio, algo pasa y
me transformo".
-¿Cuántas máscaras tiene un luchador?, se le pregunta a Skándalo.
-¡Uy!, infinidad de máscaras, miles, y todas soy yo... o tú.
12 Comentarios
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orale!q viva mexico y la lucha libre!yo soy un andaluz q reside temporalmente en mexico,y es in creible la pasion q despierta aki la lucha,y ademas es contagioso!vengan,vengan y mirenlo....
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A mí también me encanta la lucha libre y también vivo en México pero me deja alucinando que este periódico se dedique a informar de estas cosas (lucha libre, "conflicto" de los emos, etc.) cuando en este país están pasando cosas sumamente graves. Por ejemplo las pretensiones de privatizar PEMEX, la lucha de la gente por impedirlo encabezada por López Obrador, el asesinato a los estudiantes mexicanos que se encontraban en Ecuador visitando un campamento de las FARC, la campaña de desprestigio contra la UNAM, etc. ¿No se entera Sergio Rodríguez de todo esto?
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De niño asistí una vez a este espectáculo. Como teatro de extrema vulgaridad, pasa. Lo malo es cuando la todopoderosa televisión, primero, y los demagogos culturales que "aman al pueblo", han glorificado este espectáculo enajenante. Y es que en México todos los poderes coinciden en una cosa: idiotizar lo más posible a la gente, valiendose de todas las armas posibles: medios de comunicación, espectáculos, religiones, partidos políticos, deporte comercial, música de la peor calidad, telecomedias con dizque actores y guiones pésimos, publicidad boba, educación pública y privada del más bajo nivel. A pocos les importa ya la historia, la poesía, la ciencia... todo es desmadre mientras los funcionarios de cualquier color roban lo más que pueden y se solapan unos a otros. Insisto: México es el país más corrupto del mundo.
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Que espectáculo más edificante para los niños, lo ideal para combatir la violencia en las aulas. Los defensores de Mosley estarán encantados.
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la lucha en méxico se importó de los usa, donde ya a principios del siglo XX el wrestling profesional se convirtió en un circo ambulante como vemos actualmente en la wwf. Eso caló en méxico donde para construir los "personajes" recurren a las máscaras, lo que es la única diferencia con el WWF americano. Estos cuentan con más medios y cno la tv para montar todo ese circo
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ESTO, ESTO ES LO QUE LE VA A BERMEJINSKY.
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Las luchas son todo un fenómeno y fuente de leyendas como el enmascarado de plata. Las películas de El Santo merecen mención aparte, con todo y la falta de recursos en cuanto a efectos especiales que faltan y otros que sobran(como que las llantas del auto rechinen en el pasto) son auténtico cine de culto.Stefan,las luchas no fomentan la violencia porque todo el mundo sabe que son coreografía y los luchadores son personajes, es como ver un comic pero en vivo.Público, se sacaron un 10 por hablar de las luchas.
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Me encanta la lucha libre! soy super fan de ella desde hace años, tambien de la lucha americana. Es divertida, es sana, es desestresante, y ejemplifica la eterna lucha entre dos bandos, asi todos encuentran a quien irle. Vulgar? para nada, mas vulgar y peligroso el futbol. Las arenas son muy seguras y uno se siente agusto alli adentro.
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me encanta la lucha, y s´´i no importa si están arregladas o no, es un fenómeno cultural chidísimo en México. Por mi mejor ler estas cosas que saber si el peje hace o deshace, lo siento filipando, sí hay cosas interesantes pero no me digasque lo del peje y pemex, entiendanlo, pemex ya no es de los mexicanos desde hace mucho y el peje no hace más que faramalla, ya tenenos a la jornada que sólo habla de lópez obrador
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Vulgar? idiotizar? la lucha libre es un espectáculo popular, y claro que también se hace negocio de ella, pero no puedes decir que está echa para idiotizar el pueblo, eso lo dicen los seudointelectuales que buscan en la "alta cultura" su refugio, la lucha libre es para el pueblo, no para clasistas que piensan que en todo hay una misión para idiotizar al pueblo, como si la gente fueramos menores de edad, la verdad se me hace que Max nunca ha ido a ver las luchas en méxico y el significado de las máscaras. viva la lucha libre
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arriba la lucha libre! tienen que verla, tienen que venir a méxico,notoda la lucha libe es la que pasan por televisión,hay luchas más marginaeles e interesantes,ya lo dijo Octavio Paz, somos un país de máscaras, es un fenómeno interesantísimo y vulgar sólo la califican los que no entienden nada
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En Japón el sumo también es muy popular, los luchadores son héroes y la parafernalia tradicional de los combates se observa con todo lujo de detalles. Y en otros muchos lugares del mundo hay deportes similares, como en Turquía, en Thailandia, etc etc. si a tanta gente le gusta, será por algo.

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