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Abás cede ante Obama y aplaza el Estado palestino

El presidente de la ANP renuncia por ahora a presentar la petición ante el pleno de la ONU

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Barack Obama usó la tribuna de la Asamblea General de la ONU para reiterar su oposición a la iniciativa palestina de pedir oficialmente su adhesión a las Naciones Unidas. 'No hay atajos hacia el final de un conflicto que ha durado décadas. La paz es una ardua tarea. La paz no llegará con declaraciones y resoluciones en las Naciones Unidas', advirtió el presidente estadounidense ante el mismo organismo que el 29 de noviembre de 1947 aprobó el Plan de Partición de Palestina.

Las presiones estadounidenses y en menor medida europeas para evitar una crisis abierta en el órgano decisorio de la ONU surtieron efecto cuando el veterano negociador palestino Nabil Shaath anunció, poco después de la intervención de Obama, que estaba dispuesto a dar 'cierto tiempo al Consejo de Seguridad para que considere nuestro adhesión de pleno derecho, antes de dirigirnos a la Asamblea General'.

Nunca ha habido un calendario claro en la propuesta palestina y, entre bastidores, Washington y la UE han hecho todo lo posible estos días por tratar de ganar tiempo para llegar a una solución negociada. Está claro ahora que el tema no se resolverá hasta dentro de unas semanas.

'La paz no llegará con resoluciones en las Naciones Unidas', dice Obama

En principio, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, entregará mañana una carta oficial al secretario general de la ONU en la que se pide la adhesión de Palestina como miembro de pleno derecho. Ban Ki-moon tendrá que tramitarla ante el Consejo de Seguridad, para obtener luz verde de al menos nueve de sus 15 miembros, sin ninguna oposición de los cinco integrantes permanentes (EEUU, Reino Unido, Francia, Rusia y China), cosa que no pasará puesto que Washington ya ha anunciado su veto.

Los palestinos no tienen los nueve votos asegurados y tampoco quieren enfrentarse realmente a Washington. Lo más probable es que la ANP traslade su petición a la Asamblea General, donde tiene ya los votos asegurados (unos 126 del total de 193). Palestina obtendría así un estatus parecido al del Vaticano, estado observador sin derecho a voto, una solución que respaldó en su intervención el presidente francés, Nicolas Sarkozy, al proponer un calendario de negociación: reanudación de las conversaciones en un mes, trato sobre fronteras y seguridad en seis, y acuerdo definitivo dentro de un año.

'Debemos elegir. Cada uno de nosotros sabe que Palestina no puede obtener el reconocimiento como miembro de Naciones Unidas', dijo Sarkozy, 'y ¿quien puede poner en duda que un veto del Consejo de Seguridad podría desencadenar un nuevo ciclo de violencia en Oriente Próximo?'.

Los palestinos dan tiempo al Consejo de Seguridad para evaluar su petición

Obama debía reunirse con Abás, cita que se incluyó en el último momento, para disuadirle personalmente de presentar su solicitud de adhesión, 'porque no cree que sea la mejor manera de satisfacer las aspiraciones palestinas', dijo el consejero en temas de seguridad de la Casa Blanca, Ben Rhodes.

Ante la Asamblea, Obama, en un vocabulario muy específico, destinado al Gobierno israelí de Binyamin Netanyahu, y al electorado judío en EEUU, habló de un Israel 'rodeado por vecinos que le han declarado varias guerras', en un mundo 'donde líderes de naciones mucho más grandes amenazan con borrarlo del mapa'. El mandatario mencionó, sin detallarlo, su discurso del pasado mayo, en el que propuso volver a las fronteras de 1967 'con un intercambio pactado de territorios'.

La proximidad de las eleccio-nes ha reducido considerablemente el margen de maniobra de la Casa Blanca. El voto judío sólo representa el 3% del electorado pero es clave en estados como Ohio o Florida, y simbólico en bastiones demócratas como Nueva York. La reciente victoria republicana en la novena circunscripción de la ciudad, que no había votado por un conservador desde los años veinte, se basó, en parte, en un apoyo incondicional a Israel.

El martes, Rick Perry, el gobernador de Texas que lidera de momento las quinielas para la nominación republicana, estuvo en Manhattan dando una conferencia de prensa apadrinada por organizaciones judías radicales, en la que calificó la postura de Obama hacia Israel de 'ingenua, arrogante, errónea y peligrosa'.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, respaldó la demanda palestina de reconocimiento como Estado independiente en la ONU. “Sólo un Estado soberano libre podrá responder a los deseos legítimos de paz con sus vecinos”, proclamó en su discurso, que abrió los debates de la Asamblea General. Dilma aprovechó su alocución para volver a reclamar una mayor participación de los países emergentes en los organismos internacionales, como el Consejo de Seguridad de la ONU, que consideró que debe “reflejar la realidad contemporánea” e incluir a las naciones emergentes. “[La crisis] es demasiado grave para ser manejada por un pequeño grupo de países”, advirtió en clave económica.