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Al Asad advierte a la OTAN contra una intervención en Siria

El presidente sirio insiste en que las reformas ya están en marcha y las elecciones se celebrarán en febrero de 2012

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El presidente sirio, Bashar al Asad, ha advertido de que una intervención de la OTAN es su país tendrá 'graves consecuencias', ya que la solución a los problemas de Siria tiene que partir del interior y no del exterior, y mucho menos de las potencias 'colonialistas' occidentales.

Durante una entrevista transmitida por la televisión, su cuarta comparecencia desde que se iniciaron las protestas en marzo, Asad explicó que, en los próximos días, promulgará un decreto que permitirála creación de partidos políticos distintos al Baaz, así como otro decreto acerca de las elecciones al Parlamento, que tendrán lugar en febrero de 2012. Para ello, será necesario 'revisar' la Constitución.

Acusa a Occidente de actuar como una fuerza colonial en Oriente Próximo

El rais recalcó que la actitud de los países occidentales en la región de Oriente Próximo no es constructiva y se comportan como fuerzas coloniales. Basta ver lo que está ocurriendo en Afganistán, Irak o Libia para darse cuenta del gran número de 'viudas' y 'huérfanos' que están creando con su ambición por controlar la región, dijo Asad, cuyo país ha acogido a casi dos millones de refugiados iraquíes.

Su intervención se produjo apenas tres días después de que Estados Unidos y otras potencias occidentales pidieran el jueves la caída del presidente sirio. Simultáneamente a los mensajes de Washington, Berlín, Bruselas, Londres, París y Tokio, la ONU anunció la existencia de un informe que recomienda que los dirigentes sirios sean llevados ante la Corte Penal Internacional.

Rusia, sin embargo, salió esta semana en su defensa y dijo que Asad es la persona indicada para llevar a cabo las reformas necesarias. Esta actitud conciliadora de Moscú choca con la actitud del resto de Occidente. Rusia, y antes la Unión Soviética, han mantenido históricamente relaciones amistosas con Damasco.

Una delegación de la ONU llega a Siria para examinar la situación del país

Se estima que desde que se iniciaron los protestas en Siria han muerto unos 2.000 civiles, según los activistas sirios, así como más de 500 soldados y policías, según las autoridades de Damasco.

El número de manifestantes que han salido a las calles durante todos los días de la semana, especialmente los viernes, es muy alto, pero en internet hay foros en donde se defiende al presidente Asad, especialmente por parte de los alauíes, que es la secta chií a la que él pertenece, pero también por parte de los cristianos y de muchos suníes no religiosos.

Durante las protestas, se han coreado todo tipo de consignas contra Al Asad, aunque tal vez las que más se han oído han sido religiosas. El riesgo de que los islamistas se hagan con el control del país es real, pero las potencias occidentales prefieren ignorarlo.

Durante las protestas, se han coreado todo tipo de consignas contra Al Asad

El objetivo de los neoconservadores de llevar la democracia al mundo árabe al coste que sea lo ha asumido la administración Obama, sin tener en cuenta la tragedia diaria que desde hace años está viviendo Irak por la tozudez del expresidente GeorgeBush.

Asad, que tenía 34 años en 2000, cuando sucedió a su padre, llegó al poder con una aureola de reformista y, al principio de su andadura, prometió reformas políticas y económicas de gran calado. No obstante, enseguida vio que las reformas no se podían ejecutar sin poner en peligro la estabilidad del régimen y se echó atrás.

Una delegación de la ONU llegó el sábado a Siria para evaluar las necesidades humanitarias del país. La ONU, que había intentado en vano desde mayo que las autoridades de Damasco permitieran la entrada de la delegación, exige al régimen que permita que la delegación viaje por todo el país sin restricciones.