Público
Público

Al Asad ofrece una nueva Constitución mientras bombardea Homs y Hama

El texto suprime el monopolio del partido Baaz tras 49 años en el poder

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El Ejército sirio arreció este miércoles los bombardeos sobre los barrios de Homs y de Hama en poder de los rebeldes al tiempo que el presidente, Bashar al Asad, firmaba un decreto mediante el que se convoca a las urnas a los ciudadanos para que voten este mes una nueva y moderna Constitución, que prevé acabar con el monopolio del partido Baaz casi medio siglo después de que conquistara el poder.

El bombardeo sobre Homs volvió a centrarse en varios barrios, incluido el de Baba Amro, que han recibido un duro castigo durante 13 días seguidos. En Hama, los ataques de la artillería se centraron en los barrios de Olailat, Faraya, Bashura y Al Hamidiya. La oposición aseguró que en Homs los obuses alcanzaron un oleoducto y que grandes columnas de humo se alzaban sobre la ciudad.

La ley prevé que el presidente ocupe el cargo dos mandatos de siete años

Las Fuerzas de Seguridad también llevaron a cabo registros de domicilios en el barrio de Barzeh de Damasco, donde practicaron numerosas detenciones. Los militares buscaban desertores del Ejército y otros milicianos del Ejército Sirio Libre, que agrupa a miembros de la oposición que combaten al régimen de Al Asad.

El texto de la nueva Constitución que los sirios podrán votar el 26 de febrero suprime el carácter de 'líder del Estado y la sociedad' del Baaz que contemplaba el artículo 8 de la Carta Magna, que aún está en vigor. En la práctica, confería todos los poderes al partido multiétnico y multirreligioso, aunque al mismo tiempo laico, que fundaron tres intelectuales sirios en 1947.

El admirable idealismo inicial del Baaz, sin embargo, se vio poco a poco relegado a un segundo plano y en su lugar emergió un régimen cada vez más autoritario. La corrupción se extendió a todos los sectores de la sociedad y se desencadenó una brutal represión contra todo tipo de oposición al régimen, principalmente la islamista.

El régimen sale a la caza de desertores en el barrio de Barzeh, en Damasco

La nueva Constitución es también modélica, al menos en apariencia. Prevé que el presidente del país sólo pueda permanecer en el cargo durante dos mandatos de siete años y que la política se guíe por un sistema multipartidista, con apenas unas pocas restricciones, como por ejemplo la que impide el uso sectario de la política.

'Cuando la nueva Constitución se haya aprobado, Siria habrá avanzado por el estadio más importante de crear una estructura constitucional y legal, mediante las reformas y las leyes que ya se han decretado, para llevar al país a un nueva era de cooperación con todos los espectros del pueblo sirio', proclamó el presidente Al Asad.

No obstante, la oposición ha venido diciendo desde hace tiempo que rechaza las reformas que promueve Al Asad y exige la dimisión incondicional del presidente y la convocatoria de elecciones. En cualquier caso, es muy difícil vislumbrar que el referéndum constitucional del día 26 pueda celebrarse con las mínimas garantías, en tanto que medio país está en llamas.