Público
Público

Al Fayed exhibe toda su teoría de la conspiración

"No fueron asesinatos, fue una matanza. No descansaré hasta que me muera. Descubriré la verdad aunque lo pierda todo. Desvelaré a los gangster que mataron a mi hijo".

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El duque de Edimburgo lideró una cosnpiración para matar a la princesa de Gales y a su amante Dodi Al Fayed en la que están implicados los servicios británico y francés, agentes de policía y servicios médicos de ambos países, además del anterior primer ministro del Reino Unido, Tony Blair. 

Esta excepcional trama ha sido denunciada hoy por el padre de Dodi, el empresario egipcio Mohamed Al Fayed, en la encuesta pública que se celebra en Londres sobre las circunstancias de la muerte de la famosa pareja, el 31 de agosto de 1997. El dueño de los almacenes Harrod´s defiende desde entonces la teoría de la conspiración, que hoy ha explicado y ampliado en su envergadura por primera vez delante de un jurado en el Alto Tribunal de Inglaterra y Gales.

El anexo habilitado para periodistas y público, una doble carpa equipada con monitores y sistemas informáticos, estuvo a rebosar ante la expectativa levantada por el dolido testigo y enemigo número uno del ´establishment´ inglés.

También Al Fayed se mostró expectante, sin poder contener la emoción en ocasiones pero sin relajar su ataque frontal contra los príncipes Felipe y Carlos, en su comparecencia frente a un jurado de ciudadanos comunes por la que lleva luchando diez años.

'No fueron asesinatos, fue una matanza. No descansaré hasta que me muera. Descubriré la verdad aunque lo pierda todo. Desvelaré a los gánsteres que mataron a mi hijo', prometió.

Al Fayed no tiene duda de los motivos que llevaron a esos 'gánsteres o terroristas' a eliminar a Diana y Dodi en Paris junto al conductor del vehículo, Henry Paul. El duque de Edimburgo y el Príncipe de Gales, declaró, 'no podían aceptar que mi hijo, con su diferente religión, su tez morena, su pelo rizado, tuviera algo que ver con el futuro rey' de Inglaterra.

El millonario musulmán, al que el Gobierno de Londres ha negado la nacionalidad británica en dos ocasiones, sostiene que Diana estaba preñada pese a las reiteradas negativas sobre tal circunstancia del resto de los testigos de la encuesta. Insistió que era 'la única persona' a la que Dodi comunicó la bonanza y sus inminentes planes de compromiso matrimonial. 'Me lo contó una hora antes de morir', dijo.

El abogado del juez, Ian Burnett, intentó aclarar si Dodi se disponía a solicitar la mano de Diana la noche del accidente, si tenía garantizado el sí de la princesa Diana y si ella misma le informó de su embarazo. Salió del apuro respondiendo: 'Diana se puso al teléfono y me lo confirmó todo', pero evadió entrar en el fondo de la cuestión porque, según dijo, 'los detalles no me incumben'.

A Al Fayed no le interesan los detalles de cómo es posible que tanta gente estuviera al corriente del mortal plan, desde la familia real al servicio de ambulancias y médicos forenses. 'Los servicios secretos tienes títeres en todas partes', advirtió.

UN DIA AGITADO

Fue una jornada agitada en el Alto Tribunal de Inglaterra. En un sector del barroco palacio de justicia, en el centro de Londres, Mohamed Al Fayed acaparaba la atención. Al otro extremo, en la división familiar, Paul McCartney y su ex Heather Mills se tiraban los trastos en la sexta sesión judicial de su sonado divorcio. Pero la pelea por el reparto de los millones del exBeatle se celebra a puerta cerrada y, cosa inaudita en el Reino Unido, ningún detalle ha trascendido a los medios sobre el proceso.

El acuerdo financiero aún no se ha producido. Es lo único claro en la separación de los McCartney. Ayer agotaron la primera parte del proceso y ahora será el juez quien proponga una solución en las próximas semanas. Ambas partes pueden apelar la decisión judicial, exponiéndose con ello a un juicio público donde sí afloraran las minucias de su distanciamiento y las disputas en un matrimonio que ha durado menos de cuatro años