Publicado: 17.09.2015 08:08 |Actualizado: 17.09.2015 20:01

Al menos diez muertos y un millón de evacuados en Chile por un terremoto de 8,4 de magnitud

El seísmo, el tercero más fuerte en la historia del país, sacude la zona centro. Una de las víctimas ha fallecido producto del tsunami provocado por el temblor. El Gobierno asegura que ha recuperado el control tras el caos acaecido en los primeros momentos

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Un bombero pasa al lado de varios destrozos causados por una ola después del terremoto. - EFE

Un bombero pasa al lado de varios destrozos causados por una ola después del terremoto. - EFE

SANTIAGO DE CHILE. - El ministro de Interior de Chile, Jorge Burgos, ha elevado a diez el número de fallecidos a causa del terremoto de 8,4 que se ha producido este miércoles en la región de Coquimbo, en el norte del país, y ha asegurado que la situación comienza a normalizarse.

"El número de ocho fallecidos aumentó. Ahora se suman dos personas más: la primera es una que habíamos calificado como desaparecida y la segunda falleció producto del tsunami", ha dicho Burgos en una rueda de prensa. Además, unas 600 personas han tenido que ser evacuadas a albergues en zonas altas, si bien el director de la Oficina Nacional de Emergencias (ONEMI), Ricardo Toro, ha garantizado la "ayuda humanitaria" para todos los afectados.

Unas 600 personas han tenido que ser evacuadas a albergues en zonas altas

Burgos ha explicado que el caos de las primeras horas ha desaparecido y que los servicios básicos que se han visto afectados han comenzado a restablecerse, como el tendido eléctrico, aunque en su mayoría no ha sufrido daños.

Burgos ha descartado igualmente la posibilidad de que haya una crisis de abastecimiento. "No hay ninguna razón para creer que el combustible se va a acabar. No hay inconvenientes, así que no hay necesidad de aglomerarse en las estaciones de servicio", ha indicado.

Viaje a la zona

Por su parte, la presidenta chilena, Michelle Bachelet, ha encabezado la reunión gubernamental para coordinar la ayuda para la región de Coquimbo y se espera que en las próximas horas viaje a la zona para valorar el impacto del seísmo.

En su primera comparecencia pública tras la sacudida, Bachelet ha dicho desde La Moneda que la prioridad del Gobierno es garantizar la seguridad de los habitantes de Coquimbo "monitoreando las zonas afectadas" a través de los distintos organismos.

Bachelet ha considerado que, conforme al primer balance, no es necesario declarar el estado de excepción pero que se declarará la zona de catástrofe donde se requiera "para ir en ayuda de las familias afectadas".



Un país movilizado

Efectivos de las Fuerzas Armadas y Carabineros, apoyados por helicópteros, fueron los primeros en llegar a las zonas afectadas para apoyar a las autoridades locales, quienes aún no han concluido la evaluación de los daños ocasionados por el movimiento telúrico, que afectó especialmente a las regiones de Valparaíso y Coquimbo. "Sabemos que hay ciudades donde hay muchas casas de adobe que han tenido daños importantes y queremos hacer una evaluación precisa sobre el terreno terreno", señaló Bachelet.

Un grupo de personas se concentra en el mirador Barón en la ciudad costera de Valparaiso. - REUTERS

Un grupo de personas se concentra en el mirador Barón en la ciudad costera de Valparaiso. - REUTERS

El Ministerio de Educación anunció la suspensión de clases este jueves en ocho regiones del país, de 17,6 millones de habitantes, desde Atacama hasta Los Lagos, pasando por zona metropolitana donde se encuentra la capital, Santiago. Asimismo, la Gendarmería de Chile (guardia de prisiones) informó de la evacuación de internos de distintos recintos penitenciarios ubicados en zonas de riesgo de tsunami.

En la localidad sureña de Dichato, que fue destruida en un 70% a causa del fuerte terremoto que sacudió el país en febrero de 2010, las olas entraron unos 30 metros y dañaron varios locales comerciales que se encontraban en la orilla. Las marejadas afectaron también a isla de Pascua, situada a 3.700 kilómetros del continente, y al archipiélago de Juan Fernández, donde la población que habitaba zonas de riego huyó hacia puntos más elevados de las islas.

Varias compañías eléctricas informaron de que el terremoto provocó la interrupción de suministro a miles de clientes de sus zonas de distribución de energía. La compañía aérea LAN ─que al igual que otras aerolíneas se vio afectada el martes por una huelga del personal de aeronáutica─ indicó que algunos de sus vuelos podrían sufrir retrasos a causa de las réplicas del terremoto, por lo que se encuentran en permanente control de la situación, para reanudar las operaciones lo antes posible.

Este es el segundo terremoto más fuerte de los últimos 55 años en Chile, después del de 8,8 grados en la escala Richter que sacudió el país austral el 27 de febrero de 2010 y que fue seguido de un tsunami que arrasó varias localidades costeras e insulares del centro y sur del país dejando 526 muertos, 800.000 damnificados y daños por 30.000 millones de dólares.