Publicado: 26.05.2015 15:01 |Actualizado: 26.05.2015 15:02

Alemania ve progresos en las negociaciones con Grecia y descarta que el país suspenda pagos

Altos cargos del Eurogrupo celebran este jueves una teleconferencia para analizar la marcha de los contactos

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Una mujer con las bolsas de la compra pasa, en Atenas, junto a una pintada con una carictura de la canciller alemana Angela Merkel. REUTERS/Alkis Konstantinidis

Una mujer con las bolsas de la compra pasa, en Atenas, junto a una pintada con una carictura de la canciller alemana Angela Merkel. REUTERS/Alkis Konstantinidis

BERLÍN/BRUSELAS.- Un alto funcionario alemán dijo el martes que no había razones para pensar que Grecia entraría en situación de impago tras el vencimiento de un plazo para devolver 300 millones de euros al FMI el 5 de junio.

Por otra parte, responsables de la zona euro dijeron que los viceministros de economía de la eurozona celebrarán una teleconferencia el jueves en la que tratarán las negociaciones entre representantes de Grecia y los acreedores del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo y la Comisión Europea.

Grecia debe pagar cuatro préstamos por un total de 1.600 millones de euros al FMI el próximo mes, comenzando con un pago de 300 millones de euros el 5 de junio. Si no se alcanza un acuerdo para que la UE o el FMI desembolsen nuevos préstamos a Atenas, Grecia podría incumplir la obligación del pago al FMI, iniciando un proceso que podría llevar a Grecia fuera de la zona euro.



Pero en Berlín un alto funcionario alemán, que habló bajo condición de anonimato, dijo que era alentador que Grecia hubiera señalado su deseo de cumplir con las obligaciones de deuda. "Me parece alentador, si es cierto, que los griegos señalaran ayer su deseo de pagar los 300 millones de euros al FMI el 5 de junio", dijo el funcionario. "Creo que hay razones para creer que no vamos a estar hablando de una situación de impago alrededor del 5 de junio, ni antes ni inmediatamente después."

Las conversaciones entre Grecia y sus acreedores para obtener más fondos llevan estancadas desde finales de enero, cuando el gobierno de izquierda de Alexis Tsipras llegó al poder con la promesa de poner fin a la austeridad y revertir algunas reformas acordadas con los acreedores por el gobierno anterior.

A pesar del progreso en otros temas, no se ha firmado el acuerdo porque los acreedores creen que para poder devolver su enorme deuda pública, Grecia debe tener un superávit primario -es decir, sin incluir los intereses de la deuda- mayor del que Atenas está dispuesto a aceptar.

Para lograr ese saldo positivo, los acreedores creen que Grecia debería elevar el IVA y equilibrar su presupuesto para pensiones.

Grecia, sin embargo, cree que un superávit primario menor haría que la economía crezca más rápido, lo que aumenta las posibilidades de que los acreedores recuperen su dinero.