Publicado: 05.11.2014 10:51 |Actualizado: 05.11.2014 10:51

Amnistía acusa a Israel de atacar a conciencia viviendas en Gaza "llenas de familias"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Amnistía Internacional (AI) ha denunciado en un informe la "cruel indiferencia" mostrada por Israel durante la última ofensiva militar en la Franja de Gaza con los "letales" ataques perpetrados contra viviendas "llenas de familias". A juicio de la organización, los bombardeos pueden ser considerados como "crímenes de guerra" y, tras analizar varios casos en concreto, fueron lanzados sin avisar a los ocupantes de las casas de que iban a ser atacados.

En el documento Familias bajo los escombros: Ataques israelíes a viviendas habitadas, Amnistía analiza el comportamiento del Ejército israelí a través de ocho casos en los que viviendas "familiares" en Gaza fueron atacadas "sin previo aviso" en el marco de la ofensiva 'Margen Protector', desarrollada en los meses de julio y agosto de 2014. Esos ataques acabaron con la vida de "al menos 104 civiles, 62 de ellos niños".

"Israel ha demostrado un espeluznante desprecio por las vidas de los civiles palestinos"

El informe "revela una pauta de ataques" del Ejército israelí durante la ofensiva, en la que murieron 2.200 palestinos y 70 israelíes, según la cual la aviación bombardeó casas civiles hasta reducirlas a escombros, matando a familias enteras. "Las fuerzas israelíes han vulnerado abiertamente las leyes de la guerra al llevar a cabo una serie de ataques contra viviendas civiles, mostrando una cruel indiferencia ante las matanzas que con ello provocaban", ha denunciado el director del Programa Regional para Oriente Próximo y Norte de África de AI, Philip Luther

El responsable de la ONG denuncia asimismo que Israel ha demostrado "un espeluznante desprecio por las vidas de los civiles palestinos al no avisarles previamente ni darles oportunidad de huir". El informe contiene "numerosos relatos de supervivientes" que describen el "horror de escarbar frenéticamente entre los escombros y el polvo de sus hogares destrozados en busca de los cuerpos de niños y seres queridos".

Durante los 50 días de asedio a Gaza, la Fuerza Aérea israelí bombardeó en más de 5.000 ocasiones la Franja. El Ejército asegura que tomó todas las precauciones necesarias para evitar víctimas civiles, entre ellas la de suspender ataques cuando merodeaban individuos desarmados alrededor de los blancos y la de advertir a la población de barrios enteros de que iban a ser atacados.

"La comunidad internacional debe tomar medidas para poner fin al perpetuo círculo vicioso de impunidad"

Amnistía concede que en varios de los ataques analizados sus investigadores pudieron detectar "posibles blancos militares" en las inmediaciones. Sin embargo, destaca la organización, "la devastación causada en vidas civiles y propiedad en todos los casos fue claramente desproporcionada a las posibles ventajas militares". El principio de la proporcionalidad está en el epicentro de las acusaciones contra Israel por parte de ONG internacionales de derechos humanos y gobiernos de todo el mundo, que reconocen el derecho de este país a defenderse de los cohetes de las milicias palestinas pero, a la vez, condenan enérgicamente la contundencia de sus bombardeos.

"Incluso si un combatiente estaba presente en una de las zonas residenciales, ello no absuelve a Israel de sus obligaciones a la hora de tomar todas las precauciones posibles para proteger la vida de civiles", asegura Luther. Y agregó que "los repetidos ataques desproporcionados sobre viviendas indican que las tácticas militares israelíes actuales son profundamente defectuosas y contradicen en sus fundamentos a los del derecho humanitario".

El día más sangriento documentado en el informe incluye la muerte de 36 miembros de cuatro familias, entre ellos 18 niños, que sucumbieron cuando Israel bombardeó un edifico de tres plantas. Aministía se queja de que Israel no haya revelado por qué razones fue atacado ese edificio. Igual circunstancia se produce en el segundo ataque más mortífero analizado, que ocasionó 25 muertos -de ellos 19 niños- cuando la Fuerza Aérea israelí trataba aparentemente de matar a un miliciano de las Brigadas Azedín al Kasam.

"Parece que el objetivo era directa y deliberadamente civiles o bienes civiles y, por tanto, constituirían crímenes de guerra"

Amnistía ha hecho hincapié en que las autoridades israelíes "no han ofrecido ninguna justificación para estos ataques". Además, ha contado que, en algunos de los casos que se presentan en el informe, no ha podido identificar "ningún posible objetivo militar" en las viviendas. En opinión de la ONG, en esos ataques "parece que el objetivo eran directa y deliberadamente civiles o bienes civiles y, por tanto, constituirían crímenes de guerra".

La organización asegura que Israel "ni siquiera ha reconocido ninguno de los ataques descritos en el informe" y "no ha respondido" a su petición de que explique "los motivos de cada uno de ellos". "Independientemente del objetivo de los blancos, los ataques constituyen ataques burdamente desproporcionados y bajo el derecho internacional debieron haber sido cancelados o aplazados, ya que era evidente que había numerosos civiles en las viviendas", explica el informe que se queja de que Israel no ha ofrecido explicaciones.

Más allá de las víctimas personales, a las que hay agregar 11.000 heridos, la devastación de los miles de bombardeos aéreos y terrestres en Gaza dejaron sin vivienda a unos 100.000 habitantes de la Franja, y exige una reconstrucción que podría superar los 5.000 millones de dólares y durar más de 20 años. "Ahora lo fundamental es que se rindan cuentas de todas las violaciones del derecho internacional humanitario que se han cometido. Las autoridades israelíes deben dar respuestas. La comunidad internacional debe tomar medidas urgentes para poner fin al perpetuo círculo vicioso de graves violaciones y total impunidad", ha concluido Luther.