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Anne Hidalgo: "Hollande no piensa que la austeridad sea el único camino"

La candidata socialista para la alcaldía parisina cree que los franceses ven la crisis española con "mucho dolor y sufrimiento"

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La socialista Anne Hidalgo (San Fernando, Cádiz, 1959), aspira desde hace menos de un mes a la alcaldía de París. Nieta de refugiados republicanos españoles e hija de inmigrantes, sigue manteniendo contactos con Andalucía, de donde proviene su familia. Desde el jueves, se encuentra en Cádiz, donde participa en una asamblea de los municipios y regiones de Europa, convocada al calor de la Constitución de 1812, promulgada allí cuando las tropas francesas sitiaban la ciudad. Esta gaditana, que fuera convecina del primer ministro François Hollande en el distrito 15, parece dispuesta a tomar el Hotel de Ville parisino, en una larga campaña que se prolongará hasta 2014.

¿Cuándo dejó usted de ser Ana para convertirse en Anne?

Nunca he dejado de ser Ana. Porque cuando vengo por aquí, a mi tierra, me llaman Ana Hidalgo, pero es verdad que cuando empecé el colegio en Francia de pequeñita los profesores y todo me llamaban Anne. Para los franceses, soy Anne y para los españoles Ana Hidalgo, pero jamás he ocultado mis orígenes.

¿Se ha sentido usted 'métèque', que es la palabra con que desde hace mucho conocen los franceses a los extranjeros que viven en su país?

En algún momento, pero hace tiempo ya. De pequeñita, es verdad que había profesores franceses que querían ayudarnos, que veían que a mi hermana y a mi nos gustaba la escuela y nos ayudaban a poder seguir los estudios, pero también había un poco de racismo en aquella época. Yo lo sentía. Además soy muy morena (risas). Muchas veces también me trataban de árabe. Todo eso lo viví pero luego me vieron más como francesa que como española. No me siento métèque, me siento muy europea.

Francia mantiene un doble rasero respecto a la inmigración. Se habla por un lado de segundas y terceras generaciones de inmigrantes, pero de repente Picasso es francés Moustaki también, hasta Nicolás Sarkozy

Francia es una tierra de inmigración que siempre ha sabido atraer las influencias artísticas, políticas, filosóficas y económicas también. Hemos tenido en este país, con la ley de la República Francesa, una integración republicana que ha funcionado bastante. Con la crisis pero desde los años 80 más bien, el modelo de integración está sufriendo de algunos fallos porque es verdad que cuando el desempleo es más alto, cuando hay menos trabajo que repartir, la situación se pone más difícil y la gente puede ver en el emigrado a alguien que viene como una competencia y no como alguien que viene a aportar algo nuevo. Así que este modelo de integración francesa, republicana, es un modelo que yo tengo considerado como algo bastante interesante, que ha sabido dar resultado, pero que hay que trabajarlo en situaciones y momentos de crisis.

En cualquier caso, ¿París puede votar mayoritariamente a alguien que se apellide Hidalgo?

París es una ciudad tan abierta al mundo, una ciudad muy cosmopolita. La gente que vive en París se siente ciudadana del mundo y parisina, así que yo no creo que sea un problema, al contrario. Puede ser algo que corresponde a lo que son los parisinos hoy. Un artista grande, francés, que se llamaba Sacha Guitry, que era un autor de teatro, decía que ser parisino no es nacer en París sino volver a nacer en París. Muchos hemos vuelto a nacer en París.

'Espero que las soluciones de Hollande, que son europeas, salgan adelante' ¿Cree que François Hollande tendrá éxito en su proyecto tras su reciente victoria en las presidenciales y legislativas? ¿Se siente heredera municipal del proyecto global del Partido Socialista Francés?

He apoyado durante toda la elección el proyecto de Francois Hollande y espero que las soluciones suyas, que son soluciones europeas, salgan adelante. Son soluciones que no piensan que la austeridad es el único camino, que hay que darle también posibilidad al pueblo de salir adelante, de tener una esperanza de encontrar empleo, de volver a vivir mejor. Eso sí, será muy difícil porque la crisis que estamos atravesando en toda Europa y el mundo es tremenda. Las soluciones que propone François Hollande para Europa y para Francia son soluciones que darán resultado. Y yo lo apoyo claro. El proyecto municipal es otra cosa. La vida de la ciudadanía de una ciudad como París también tiene su propio momento. Ese momento democrático es distinto. Será el momento de los parisinos.

Los célebres suburbios periféricos de París, los banlieux, ¿suponen el mayor reto para su campaña?

Ya he lanzado mi campaña bajo el lema del Gran París, con el propósito de integrar a toda la trama urbana. El desarrollo, la dinámica de parís, puede ayudar claro a los parisinos pero también a todas las ciudades que están alrededor. Nosotros tenemos un proyecto bastante solidario también con los otros municipios. Y por ejemplo, en mi campaña, cuento con la participación de alcaldes de los alrededores de París. La semana que viene, por ejemplo, estaré con uno de ellos, uno de los más famosos cerca de parís, Clichy-sous-bois, donde hubo en 2005 bastantes problemas. Estaré con él, vamos a trabajar juntos. La campaña electoral parisina puede ayudar a estos municipios.

'Lo difícil es convencer a Alemania que piensa por ahora que podrá salir sola de esta crisis'¿Cómo se ve desde Francia la crisis española?

Con mucho dolor y sufrimiento. Es verdad que esta crisis en un país que tiene muchísimas posibilidades, que ha sabido salir del franquismo, ha sabido entrar en democracia, que ha sido el más europeo de toda Europa. Y ver que la crisis está pegándole así a los españoles es algo que nos duele mucho, no únicamente a mí que he nacido aquí. Los franceses lo ven como un momento muy difícil y por eso yo espero que las soluciones que está proponiendo François Hollande tengan éxito porque son soluciones que intenta llevar a Europa por otro camino distinto al de la austeridad. Lo difícil es convencer a Alemania que piensa por ahora que podrá salir sola, por su cuenta, de esta crisis, dejando finalmente a Europa en el supuesto de que sólo la austeridad puede sacarnos de esta crisis. Lo que Hollande está proponiendo puede también servir a los españoles.

¿Alemania invadirá Francia, aunque sea con sus bancos?

No, hombre, ya todo eso está atrás. Somos pueblos amigos. Para eso se hizo Europa.

Los padres de Ana Hidalgo viven ahora en Chiclana de la Frontera, pero ella nació en San Fernando, donde ahora recibe un homenaje en la célebre Venta de Vargas que acogiera a los primeros pasos de Camarón. Su familia paterna provenía de Antequera y ella dejó La Isla con apenas dos años de edad, cuando sus progenitores cogieron los bártulos y emigraron, primero a Lyon, donde se formó, y más tarde a París. Con ellos, siempre habló en español pero prefería entenderse en francés con su hermana María, que ahora dirige una empresa en Los Angeles, en California.

En el Hotel de Ville de la capital parisina, ha echado los dientes municipales desde hace once años como teniente de alcalde de Bertrand Delanöe y, además, ahora asume la delegación de Urbanismo y de Arquitectura. Antes, esta animosa inspectora de trabajo que habla un español fluido con eses andaluzas y un levísimo frenillo francés, trabajó para el gobierno de Lionel Jospin. Formó parte, por ejemplo, del gabinete de Martine Aubry, cuando fue ministra de Empleo y de Solidaridad, pero también estuvo con Nicole Péry, secretaria de Estado para los derechos de las Mujeres y la Formación Profesional: de hecho, en dicho cometido, elaboró diversas leyes para la paridad e igualdad profesional entre hombres y mujeres, un compromiso que le acerca a su medio paisana Bibiana Aido, la ex ministra española de Igualdad, con quien le unen muy buenas relaciones.

Militante del Partido Socialista Francés desde 1994, Ana Hidalgo guarda buenos contactos con el PSOE, pero especialmente con los militantes isleños y gaditanos, como la ex senadora María Jesús Castro y el ex diputado Rafael Román. En la capital francesa suele ser una buena anfitriona de sus compatriotas y, desde el ayuntamiento, apoyó con entusiasmo al flamenco cuando se presentó ante la Unesco la candidatura para que fuera declarado, como así fue, patrimonio inmaterial de la humanidad.

Ella sigue siendo una española en París, pero no recuerda demasiado a las protagonistas de la película homónima de Roberto Bodegas, entrañable y llena de costumbrismo, pero muy diferente a esta mujer que admiraba desde niña a Louise Michel, la heroína de la Comuna parisina de 1871. Hidalgo incluso ha publicado un par de libros, firmados junto a Jean-Bernard Senon: Una mujer en la Arena (2006) y Trabajo al borde de un ataque de nervios (2010). El pasado 2 de septiembre anunció su decisión de optar a la alcaldía de París tras la retirada de su mentor Bertrand Delanoë. Por ahora, los sondeos le dan la mayor expectativa de votos. Pero queda mucho campaña por delante.