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Apuñalan en París a un soldado en patrulla antiterrorista

La policía describe al agresor, que aún no ha sido detenido, como "un hombre de tipo norafricano, de unos treinta años", que lleva barba, una blusa negra y una chilaba

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Un soldado francés en patrulla antiterrorista fue agredido este sábado con una cuchilla tipo cúter por un desconocido en el barrio de negocios de La Défense, a las afueras de París, informó la emisora France Info.

El individuo se abalanzó por detrás contra el soldado, que patrullaba vestido de militar en el marco del plan de alerta antiterrorista reforzada Vigipirate, le rajó en el cuello y se dio a la fuga. France Info indicó que el militar fue herido en el cuello y que su vida no corre peligro, según fuentes policiales. La víctima fue socorrida por su compañero de patrulla y atendida por los bomberos.

El presunto agresor es un hombre de tipo norteafricano de entre 25 y 30 años y de 1,90 metros de altura que lucía barba y vestía una blusa negra y una chilaba, según la descripción de la cadena de televisión BFM TV. La policía, que busca al fugitivo en la zona, cuenta con vídeos de cámaras de seguridad de la zona, ya que el ataque tuvo lugar en la estación de metro de ese barrio en el que entre semana trabajan miles de personas.

La agresión tuvo lugar hacia las 18.00 hora local (16.00 GMT) delante de la tienda de discos y libros Virgin situada en el distrito donde se erigen los rascacielos de algunas de las mayores empresas de Francia, informó Le Parisien.

El ministro francés del Interior, Manuel Valls, aseguró que el presunto agresor 'sin duda quería matar al soldado', pero pidió prudencia antes de vincularlo con el asesinato de un uniformado en Londres el pasado miércoles a manos de dos supuestos islamistas armados con un cuchillo y un machete. 'Hay elementos -la violencia repentina del ataque- que podrían permitir considerar que puede haber alguna comparación con lo que pasó en Londres', declaró en el telediario nocturno de France 2.

El presidente de Francia, François Hollande, dijo que no descarta 'ninguna hipótesis'. 'Aún no conocemos las condiciones y las circunstancias exactas de la agresión, ni tampoco la personalidad del agresor, pero debemos observar todas las hipótesis y no descartar ninguna', declaró Hollande desde Addis Abeba, donde participa en una cumbre africana.

El jefe del Estado francés agregó que aún es pronto para saber si el ataque guarda relación con el asesinato de un militar en Londres. 'No creo que en este momento pudiera existir un vínculo, pero analizamos todos los elementos', añadió Hollande, que pidió a los soldados franceses que eleven 'el nivel de atención' y de 'vigilancia'.

La vida del militar no corre peligro después de fuera agredido con una cuchilla a las 17.55 hora local (15.55 GMT) en el distrito de negocios del noroeste de París, donde se encuentran los rascacielos de algunas de las mayores empresas de Francia.

El ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian, visitó al soldado en el hospital y declaró al salir: 'Se le quiso matar por ser militar' y agregó que él y el ministro Valls protagonizan una 'lucha implacable contra el terrorismo'. Le Drian dijo que se trató de un 'acto criminal' pero se alegró de que no haya tenido consecuencias 'graves'.

Del caso ha sido encargada la sección antiterrorista del Tribunal de París, que se ocupa habitualmente de los casos de terrorismo en territorio galo.

El militar agredido patrullaba vestido de militar en el marco del plan de alerta antiterrorista reforzada Vigipirate, dispuesto cuando existe un riesgo de amenaza y que involucra a diversos cuerpos de la seguridad del Estado. Los medios locales aseguraron que la policía, que busca al fugitivo en la zona donde sucedió el ataque, cuenta con vídeos de cámaras de seguridad de la zona.

El territorio metropolitano de Francia se encuentra desde hace meses en estado de alerta antiterrorista después de la intervención militar gala en Mali, que comenzó el pasado 11 de enero y adonde se han llegado a trasladar 4.500 soldados. Los intereses franceses en el Norte de África, y en especial en la zona del Sahel, están en el punto de mira de Al Qaeda en el Magreb Islámico y varios nacionales galos han sido secuestrados en ese continente en los últimos meses.

El pasado jueves, un trabajador de la empresa francesa Areva resultó muerto durante los ataques cometidos en Níger y que afectaron a la mina de Somaïr, donde la multinacional explota yacimientos de uranio que abastecen a las centrales nucleares galas.

El ataque en París se produce además la víspera de una nueva manifestación de los opositores al matrimonio homosexual, ley aprobada por el Parlamento y que ha suscitado protestas, en algunos casos violentas. Una conocida líder de ese movimiento anti matrimonio gay ha anunciado que no participará en la manifestación por las amenazas físicas recibidas.

Al clima de tensión contribuyó además esta semana el suicidio que protagonizó un ensayista, conocido representante de la extrema derecha y manifiestamente contrario al matrimonio entre personas del mismo sexo, que se mató el pasado martes ante el altar de la catedral de Notre-Dame.