Público
Público

Archivada por falta de autor la muerte de Ortega en Haití

Pese a la investigación realizada, no se ha podido averiguar quién fue el autor del disparo que el 7 de marzo de 2004 mató al periodista Ricardo Ortega

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Pese a la investigación realizada, no se ha podido averiguar quién fue el autor del disparo que el 7 de marzo de 2004 mató al periodista Ricardo Ortega, cuando cubría para Antena 3 la caída del presidente haitiano Jean Bertrand Aristide. El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco archivó ayer el caso de forma provisional, para que si en algún momento aparece alguna pista nueva pueda reabrirse.

En un extenso auto, el magistrado recuerda los testimonios que ha escuchado y las grabaciones que ha visto, entre las que figuran las que realizó el propio Ortega antes de morir. Tras ese repaso, el juez se centra en las dos versiones existentes sobre quién pudo ser el autor de los disparos que acabaron con la vida del periodista español y de su traductor, y que también hirieron a un ciudadano haitiano que les acompañaba.

Una de ellas apunta a que las balas procedían de los marines estadounidenses desplegados en la zona junto a militares franceses y canadienses; la otra culpa a los civiles armados identificados como grupos pro Lavalas-Chimeres partidarios de Aristides, a los que antes de la salida del presidente depuesto se entregó armas.

El juez Velasco se inclina por esta última, al considerarla 'más acertada a la realidad de lo ocurrido'. Se basa en las pruebas recabadas, como fotografías en las que se aprecia que la valla situada en la zona donde estaban los marines 'hace muy difícil que el disparo se pudiera producir desde un vehículo militar apostado en ese lateral'.

De ahí que la hipótesis más plausible sea que Ricardo Ortega fue alcanzado desde la primera planta de un edificio de la calle Lamarre, en el que los periodistas que estaban con él declararon que había Lavalas-Chimeres que disparaban desde los tejados.

Los tiros que acabaron con el periodista español pudieron ser realizados, según el juez, por una sola persona, pero al no existir indicios que permitan identificarla no queda más remedio que decretar el archivo del caso.