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Las armas americanas y saudíes circulan libremente por Siria

La revelación de la venta de armas de Estados Unidos y Arabia Saudí en el mercado negro de Jordania ilustra la pérdida de control por parte de Washington y Riad de lo que está sucediendo en Siria, donde las organizaciones yihadistas más radicales llevan el peso de la guerra y cuentan con el apoyo directo e indirecto de esos poderosos aliados.

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Un combatiente de las Fuerzas Democráticas sirias toma posición mientras observa las fábricas de Manbij donde se colocan las milicias del Estado Islámico, en Alepo,Siria.REUTERS / Rodi Said

JERUSALÉN.- La venta de armas de la CIA y saudíes en el mercado negro de Jordania ilustra la existencia de un problema muy grave que contribuye de manera destacada a la terrible situación por la que atraviesa Siria y en la que Jordania está jugando un papel esencial junto con Turquía debido a la vecindad geográfica. 

En su libro State of Denial, publicado en 2006, el periodista Bob Woodward cuenta que en una conversación que mantuvo en 2003 con la entonces secretaria de Estado, Condoleezza Rice, el jefe de la CIA, George Tenet, le dijo: “Nosotros hemos creado el servicio de inteligencia jordano y ahora es nuestro”.

Pues bien, la primera pregunta que suscita la revelación del New York Times y Al Yazira en el sentido de que en Jordania se están vendiendo en el mercado negro las armas que generosamente proporcionan la CIA y Arabia Saudí a los rebeldes sirios “moderados”, es hasta qué punto los servicios de inteligencia jordanos son realmente de Estados Unidos.

EEUU ni siquiera saben si el jefe de los servicios de inteligencia jordanos está al tanto del movimiento ilegal de armas

Fuentes conocedoras del caso citadas por medios árabes han señalado que los americanos ni siquiera saben si el actual jefe de los servicios de inteligencia jordanos, el general Faysal al Shubki, está al tanto de este movimiento ilegal de armas, aunque han añadido que un número considerable de altos cargos de esos servicios secretos están implicados.

Las mismas fuentes han dicho que al menos desde el año pasado esas armas van a parar a “rebeldes sirios”, sin especificar a qué rebeldes se refieren ni en qué cantidad, aunque en el sur de Siria y en su proximidad, es decir entre Damasco y la frontera jordana, operan todo tipo de “rebeldes” que van desde la categoría de “moderados” hasta la de yihadistas, incluidos el Estado Islámico y el Frente al Nusra que es el brazo armado de Al Qaeda.

No deja de ser curioso que la noticia divulgada por el New York Times y Al Yazira, y que ha tenido amplia repercusión en todo el mundo, no haya sido recogida todavía por los medios de comunicación saudíes, a pesar de que Riad está contribuyendo más que nadie a la guerra de Siria con el envío masivo de armas y dinero desde que se inició el conflicto en 2011.

Los funcionarios americanos tampoco han sido muy explícitos puesto que al fin y al cabo el programa Timber Sycamore, mediante el que la CIA entrena y arma a rebeldes “moderados”, es secreto. Se sabe que desde 2013 han pasado por este programa, que tiene su base en Jordania y en el que también participan Arabia Saudí y otros países árabes “moderados”, millares de candidatos a rebeldes que han sido entrenados y después enviados a combatir al gobierno de Damasco.

La venta de armas en el mercado negro fue denunciada aparentemente por Estados Unidos y Arabia Saudí

La venta de armas en el mercado negro fue denunciada aparentemente por Estados Unidos y Arabia Saudí después de que se descubriera que las armas que se usaron recientemente contra asesores norteamericanos contratados por la CIA en Jordania eran en realidad armas destinadas a los rebeldes “moderados” que nunca llegaron a su destino.

Lo que hasta ahora ha trascendido es que el “mercado negro” se refiere a grupos de delincuentes y tribus beduinas soliviantadas, pero todo sugiere que los funcionarios jordanos implicados también se las vendían a grupos armados que luchan contra el régimen sirio, y que esta situación se ha dado durante mucho tiempo.

Entre las detenciones que han practicado las autoridades jordanas no solamente figuran los funcionarios de los servicios de inteligencia que “distraían” las armas y luego las vendían, sino también funcionarios que luego blanqueaban el dinero proveniente de la venta de esas armas. El cabecilla del grupo era un teniente coronel.

En principio, este asunto no está directamente relacionado con lo que ocurre en el norte de Siria, donde están entrando a discreción armas de la CIA, el Pentágono y Arabia Saudí que están destinadas a los rebeldes “moderados” aliados de Washington pero que enseguida circulan libremente y acaban en manos de los yihadistas, incluido el Frente al Nusra, bien porque los “moderados” se las entregan gratis, bien porque se las venden.

Una vez se ha abierto la Caja de Pandora en Siria va a ser muy difícil cerrarla

En principio, tampoco está relacionado con la presencia de armas israelíes que circulan libremente por Siria desde hace mucho tiempo y que las autoridades de Damasco han denunciado periódicamente. De tanto en tanto, el gobierno sirio publica vídeos y fotografías de las armas israelíes, que o bien entran a través del Golán o bien a través de Jordania.

Una vez se ha abierto la Caja de Pandora en Siria va a ser muy difícil cerrarla. La única salida posible, una solución negociada, que a día de hoy parece lejana, no garantiza ni mucho menos que tras la firma de un acuerdo vaya resolverse el conflicto, de la misma manera que la intervención aliada en Irak en 2003 solamente fue el principio de una terrible inestabilidad que ha costado muchas vidas y que ha enviado al país a una situación caótica e intratable.

El Departamento de Estado ha llegado a nuevas cotas de cinismo cuando, para justificar el jolgorio general de Siria, ha dicho este lunes que los rebeldes “moderados” habían logrado avances sustanciales contra el régimen de Damasco antes de que Rusia interviniera en el conflicto a finales de 2015, lo que obligó a los “moderados” a retroceder.