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Armas ligeras de destrucción masiva

La mayoría de las masacres se comete con armamento pequeño

ISABEL ALONSO MATÍAS

Las armas pequeñas son las verdaderas armas de destrucción masiva', asegura Alberto Estévez, miembro de Amnistía Internacional en España que ha participado en la última conferencia internacional para negociar la aprobación de un tratado que controle más firmemente el mercado armamentístico mundial.

El pasado 16 de julio terminó la Semana Mundial de Acción contra la Violencia Armada y el Comercio Irresponsable de Armas. En esta ocasión, representantes de la ONU y de otras organizaciones internacionales se reunieron en Nueva York y acordaron la firma de dicho texto para antes del comienzo de 2012.

Los represores de la Primavera Árabe han matado a miles con rifles y pistolas

Por un lado, dicen, es fundamental que 'todo el mundo juegue con las mismas reglas; las propias empresas que venden armas y, también, aquellas subcontratadas en distintos lugares del mundo'. Por el otro, pretenden conseguir un tratado que controle la venta de armas para que 'no haya barra libre y así no se cometan atrocidades'. Y es que, según Amnistía Internacional, las grandes masacres de civiles siempre se cometen con 'armamento de pequeño tamaño, que ni siquiera se contabiliza como tal en exportaciones internacionales'.

Es la primera vez que se trata de introducir el comercio de armas pequeñas en un documento internacional. 'La gente suele fijarse en el material pesado: obuses, misiles, tanques Pero las armas pequeñas matan a mucha más gente todos los días. De hecho, en numerosos países en desarrollo es más fácil acceder a un revolver que a asistencia sanitaria', afirma Estévez.

La negociación se centró en las armas que han usado las Fuerzas de Seguridad en los distintos países árabes donde ha tenido lugar la Primavera Árabe, en su mayoría rifles, fusiles y pistolas, y es que, como afirma Estévez, 'no tiene sentido regular el comercio de armas cuando no se controla todo'.

'Exportar queso es más complicado en las aduanas que exportar fusiles'

Hasta ahora, todos los controles de este tráfico se han establecido mediante leyes que promulgan los propios países afectados para tratar de ponerle freno unilateralmente. Con esta nueva reunión se trata de conseguir una regulación mundial efectiva. 'Es el paso lógico tras la creación de la Corte Penal Internacional'.

Países como México, por el narcotráfico, padecen todos los días la violencia con armamento ligero. Y las armas que utilizan los sicarios llegan desde otros países, como EEUU.

'En muchos países es más fácil acceder a un revólver que a asistencia sanitaria'

'Hoy en día, exportar queso es más complicado en las aduanas que exportar fusiles'. Obviamente, los gobiernos no venden armas directamente a dichos grupos, pero 'la falta de transparencia en los movimientos de exportación hace que haya momentos en la cadena de venta donde desaparecen armas, y esas armas llegan a esos grupos' asegura Estévez.

Los principales oponentes a este tratado son los países árabes, ya que 'ven esta nueva norma como una forma de limitarles en la compra de armamento'. Esta perspectiva está menos extendida entre los países asiáticos, como puede ser India, ya que, según Alberto Estévez, mantienen una actitud más abierta.

China y Rusia se oponen, en parte, al tratado en defensa de su propia industria de armas, que constituye el 25% del total mundial. Incluso España muestra reticencias similares, porque también es fabricante.

En cambio, los países que han padecido grandes conflictos violentos, como son México y otros países latinoamericanos, además de los africanos, apoyan el tratado. En este grupo también se puede incluir a la Unión Europea.

En el otro extremo se encuentra Estados Unidos, país que vende el 31% de las armas que se mueven por el globo y que sólo está a favor de un control en el mercado, y no tanto de 'armas para disfrute deportivo, como la caza' de las que son grandes exportadores. 'En este sentido, desde Amnistía tratamos de hacerles ver que no se trata de limitar la venta, sino controlar que los lugares que reciban estas armas no se encuentren en una situación complicada de violencia' explica Estévez.

Además, tanto EEUU como Canadá quieren que se controlen sólo las armas, pero no las municiones, 'que son como la gasolina para los coches'.

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