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Arrancan las quinielas sobre quién será el sucesor de Ratzinger

Según los medios italianos, los mejor colocados para su sucesión serían el arzobispo de Milán, Angelo Scola y el canadiense Marc Oullet. Las casas de apuestas británicas, sin embargo, ven al ganés Peter Tukson e

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La noticia de la dimisión del papa Benedicto XVI pilló a todos por sorpresa, aseguró esta mañana en rueda de prensa el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, quien especificó que el hecho de que Joseph Ratzinger hiciera su declaración en latín, ayudó a que cundiera la incertidumbre.

'El anuncio lo hizo al final del Consistorio, en torno a las 11.30 horas o las 11.40 horas. Ese acto termina con una oración. El papa se ha sentado después y le han dado el micrófono y leyó la declaración en latín lo que ha hecho que no todos hayan entendido el sentido estricto de sus palabras. Por eso tuvimos que difundir lo más rápidamente posible la traducción en todas las lenguas', dijo Lombardi.

Para las casas de apuesta británicas, sin embargo, no hay acontecimiento que les pille por sorpresa. Las dos más importantes, Paddy Power y Ladbrokes, ya han abierto sus listas a las quinielas del público y en ellas aparece el cardenal Peter Turkson en cabeza. Turkson es de Ghana y se convertiría en el primer papa africano si se cumplieran esas previsiones. Tras él aparecen el canadiense Marc Ouellet, uno de los favoritos de Ratzinger, y Francis Arinze, cardenal nigeriano.

Los medios italianos, por su parte, coinciden en que Ouellet es uno de los posibles candidatos, aunque ponen al arzobispo de Milán, Angelo Scola, muy ligado a Benedicto XVI, como el preferido. Scola, de 71 años, es uno de los cardenales más reconocidos a nivel internacional por su actividad literaria, como conferenciante y por haber patrocinado el centro Oasis para el diálogo interreligioso. Su edad -es mucho más joven y por tanto podría durar más años en el cargo- es otro de sus puntos favorables. Desde Italia se apunta además al cardenal Gianfranco Ravasi, como otro de los hipotéticos sucesores.

En cualquier caso, las apuestas no decidirán al nuevo papa. Lombardi explicó que el nombramiento será un proceso relativamente rápido, se debería cerrar en unos 15 días antes de la Pascua y en su designación, a día de hoy, pueden participar hasta 118 cardenales. Según informa el diario Il Messagero, el número definitivo de 'electores' en el Cónclave, dependerá, sin embargo, del día concreto en que se celebre ya que hay cuatro de ellos que cumplen 80 años a finales del mes de marzo y, llegados a esa edad, pierden el derecho a votar. Se trata del ucraniano Lubomyr Husar, el alemán Walter Kasper, el italiano Severino Poletto y el mexicano Juan Sandoval Íñiguez.

El cónclave para elegir al sucesor de Benedicto XVI contará con 117 cardenales electores, que se alojarán en la residencia vaticana Casa Santa Marta, un lugar independiente de aquel en el que votan, la Capilla Sixtina. El cónclave debe estar formado por los cardenales de la Santa Iglesia Romana que sean electores, es decir, todos aquellos que no hayan cumplido los 80 años antes del día de la muerte del Papa, o día en el que la Sede Apostólica quede vacante, que será el próximo 28 de febrero. Los cardenales electores, según el continente de procedencia, serán 61 europeos, 19 latinoamericanos, 14 norteamericanos, 11 africanos, 11 asiáticos y 1 procedente de Oceanía. Estas cifras pueden variar según la fecha de inicio del cónclave: el cardenal Walter Kasper, por ejemplo, cumple 80 años el 5 de marzo. El país con mayor número de cardenales electores es Italia, con 21. 67 electores han sido creados por Benedicto XVI, y los 50 restantes por Juan Pablo II.

El futuro cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI se regulará por el Ordo Rituum Conclavis, establecido por la Constitución Apostólica de Juan Pablo II Universi Dominici Gregis0 en su párrafo 27. El Cardenal Camarlengo, que tiene un papel fundamental en el período de sede vacante, es el cardenal Tarcisio Bertone, y fue nombrado por Benedicto XVI el 4 de abril del 2007.

Para la elección del Pontífice, todos los actos deben desarrollarse dentro del territorio de la Ciudad del Vaticano, en lugares y edificios determinados, cerrados a los extraños. Previamente, todos los cardenales electores deberán haber recibido y tomado una conveniente acomodación en la llamada Casa de Santa Marta, construida en la Ciudad del Vaticano. Mientras dura el cónclave, los cardenales tienen prohibido el contacto con el exterior, y nadie no autorizado puede acercarse a los cardenales o hablar con ellos. Además, los cardenales tienen estrictamente prohibido presentar su candidatura o hacer propaganda de sí mismos.

Joao Braz de Aviz (Brasil, 65 años) llevó un aire fresco al departamento vaticano de congregaciones religiosas cuando asumió en 2011. Apoya la preferencia por los pobres en la teología para la liberación latinoamericana, pero no los excesos de sus impulsores. Su perfil bajo podría jugarle en contra.

Timothy Dolan, (EEUU, 62 años) se convirtió en la voz del catolicismo estadounidense tras ser nombrado arzobispo de Nueva York en 2009. Su humor y su dinamismo han impresionado al Vaticano, donde suelen faltar esas características. Pero los cardenales son cautos ante un 'Papa de una superpotencia' y su estilo efusivo podría ser demasiado estadounidense para algunos.

Marc Ouellet (Canadá, 68 años) es en la práctica el principal director de personal del Vaticano como jefe de la Congregación de Obispos. Alguna vez dijo que convertirse en Papa 'sería una pesadilla'. Aunque está bien conectado, el laicismo amplio de su Quebec natal podría resultar ser un punto negativo.

Gianfranco Ravasi (Italia, 70 años) ha sido ministro de Cultura del Vaticano desde 2007 y representa a la Iglesia en los mundos de las artes, la ciencia, la cultura e incluso ante los ateos. Este perfil podría perjudicarle si los cardenales deciden que requieren a un pastor experimentado más que otro profesor como Papa.

Leonardo Sandri (Argentina, 69 años) es una figura 'transatlántica', nacido en Buenos Aires de padres italianos. Tuvo el tercer puesto en importancia en el Vaticano como su jefe de gabinete entre 2000 y 2007. Pero carece de experiencia pastoral y su labor supervisando a las iglesias orientales no es una posición de poder en Roma.

Odilo Pedro Scherer (Brasilia, 63 años) se ubica como el candidato latinoamericano más fuerte. Arzobispo de Sao Paulo, la mayor diócesis en el mayor país católico, es conservador en su nación, pero en otras partes resultaría moderado. El rápido crecimiento de las iglesias protestantes en Brasil podría no beneficiarle.

Christoph Schoenborn (Austria, 67 años) es un ex estudiante de Benedicto XVI con un acercamiento pastoral que el pontífice no tiene. El arzobispo de Viena figura como papable desde que editó el catecismo de la Iglesia en la década de 1990. Pero algunas posturas cautelosas en materia de reformas y el fuerte disenso de parte de algunos clérigos austríacos no lo favorecen.

Angelo Scola (Italia, 71 años) es un arzobispo de Milán, una plataforma para el papado, y es la principal apuesta de muchos italianos. Experto en bioética, también conoce el islam como responsable de una fundación para promover el entendimiento entre cristianos y musulmanes. Su densa oratoria podría alejar a los cardenales que busquen un comunicador carismático.

Luis Tagle (Filipinas, 55 años) tiene un carisma que se suele comparar con el del fallecido Juan Pablo II. También es un colaborador estrecho de Benedicto XVI tras trabajar con él en la Comisión Teológica Internacional. Si bien tiene muchos partidarios, se convirtió en cardenal en 2012 y los cónclaves son cautos frente a los candidatos jóvenes.

Peter Turkson (Ghana, 64 años) es el principal candidato africano. Jefe de la oficina de justicia y paz del Vaticano, es el portavoz de la conciencia social de la Iglesia y respalda la reforma financiera mundial. Mostró un video criticando a los musulmanes en un reciente sínodo vaticano, generando dudas sobre qué piensa del islam

Información de Reuters