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Assange difundirá miles de secretos sobre Israel

El editor de Wikileaks niega tener un pacto con el Gobierno israelí. Atribuye la falta de despachos sobre el Estado judío a los cinco diarios que tienen la exclusiva

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El informático australiano Julian Assange, fundador de Wikileaks, aseguró ayer a la televisión árabe Al Yazira que no hay contacto ninguno entre su organización e Israel, ni ningún acuerdo entre las dos partes que esté frenando la publicación de despachos comprometidos sobre el Estado judío, y prometió que sacará a la luz miles de documentos secretos comprometedores para el Gobierno israelí.

Assange replica así a las informaciones que sugieren que Wikileaks está evitando publicar cables que ponen en cuestión la política de Israel, afirmaciones atribuidas a ex miembros de Wikileaks que han dejado la organización por desacuerdos con el fundador. Según Assange, en total existen unos 3.700 documentos relacionados con Israel, de los que unos 2.700 son de la embajada estadounidense en Tel Aviv. El resto se originaron en otras capitales, por ejemplo “en la embajada de EEUU en París, cuando el primer ministro Binyamín Netanyahu visitó ese país”.

Assange niega tener un pacto con Israel, pero dice que le consta que el servicio de inteligencia israelí, el Mosad, sigue muy de cerca todo lo relacionado con las filtraciones. Algunos medios de comunicación han mostrado su sorpresa porque los cables que se han publicado refuerzan la visión de un Israel estrechamente aliado con algunos países árabes con los que teóricamente no mantiene relaciones y en contra de Irán. Otros muestran una imagen positiva del Estado judío.

En la entrevista con Al Yazira, Assange señala que lo que se ha publicado hasta ahora apenas representa un 1% o 2% del material, y atribuye el que no hayan salido despachos comprometedores para Israel al hecho de que sean los periódicos que están publicando el material los que eligen qué se publica y cuándo, y estos periódicos son también los que deciden acerca de la “importancia” de lo que publican:

“Hemos dependido hasta ahora de los grandes cinco periódicos del mundo y lo que ha sido publicado hasta la fecha refleja los intereses de estos diarios, como The Guardian, El País y Le Monde, pero no lo que consideramos importante. Así que vamos a difundir todos los documentos que tenemos. Esto tardará cuatro o seis meses”.

Assange subraya la existencia de despachos inéditos sobre la invasión israelí de Líbano de 2006 y sobre el asesinato del dirigente de Hamás en el exilio Mahmud al Mabhuh en enero de 2010, y los pasaportes que usaron los agentes del Mosad que lo mataron en un hotel de Dubai.

Aquella invasión de Líbano se inició después de que las milicias de Hizbulá realizaran una incursión puntual en la frontera del norte de Israel y mataran a tres soldados. La brutal respuesta se prolongó varias semanas y se cobró la vida de un millar de libaneses, en su mayoría civiles, además de causar gran destrucción. Para ello Israel contó con el apoyo explícito de la Administración del presidente George Bush.

En cuanto a Mabhuh, viajó desde Damasco a Dubai y se alojó en un hotel donde le esperaban hombres y mujeres de negocios que lo asesinaron en su habitación. Esos presuntos agentes del Mosad usaron pasaportes de varios países occidentales que posteriormente protestaron débilmente ante Israel.

Por otra parte, en declaraciones al diario O Estado de Sao Paulo, Assange dijo que guarda material de “impacto” sobre EEUU. “Tenemos muchas revelaciones guardadas que tendrían un impacto político muy grande para los gobiernos de Estados Unidos y de otros países, pero continuaremos con nuestro trabajo de forma normal”.

Assange considera “alarmante” que mucha gente piense que se debe perseguir a Wikileaks como si fuera Osama bin Laden. “Simplemente se ha revelado lo que antes no se veía” y se ha desvelado, entre otros asuntos, “la falsedad de la retórica de Estados Unidos sobre la libertad de prensa en China” y en otros países. “Los valores americanos han sido arrojados a la basura”, concluye el fundador de Wikileaks.