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Assange rompe con 'The Guardian'

El diario británico no publica desde el lunes los cables del Departamento de Estado y ha sacado a la venta una biografía del fundador de WikiLeaks

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Con todos los focos puestos en las revueltas en los países árabes, el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, parece haber dejado de ocupar las portadas. No en Reino Unido, donde el diario The Guardian acaba de publicar una biografía que en muchos pasajes no deja en buen lugar al australiano.

'Inside Julian Assange's War on Secrecy' es la apuesta del periódico británico para dar a conocer quién es Assange, con quien ha mantenido una buena relación desde la publicación a finales de julio del año pasado del Diario sobre la guerra de Afganistán. Esa colaboración WikiLeaks - The Guardian se extendió al Diario de la guerra de Irak y los Cables diplomáticos del Departamento de Estado. Todo parece haber cambiado desde el pasado lunes.

The Guardian ha dejado de publicar los cables, que ahora han sido cedidos a The Daily Telegraph y son muchos los que afirman que la biografía ha sido la última gota que ha colmado el vaso de la paciencia de Assange. Aunque hay versiones para todos los gustos que no hacen más que agrandar el halo de misterio que rodea al fundador de WikiLeaks.

A principios de enero, Vanity Fair publicó un artículo en el que aseguraba que Assange, un día antes de que The Guardian comenzara a publicar los cables diplomáticos, amenazó al diario con llevarlo a los tribunales por haber incorporado a su equipo a la periodista Heather Brooke.

Brooke, que durante tres años luchó para que los jueces británicos le dieran acceso a las cuentas de gastos de los diputados (información que acabó en manos del Telegraph y revolucionó la historia del Parlamento en mayo de 2008), había conseguido los cables por su cuenta después de que un ex colaborador de WikiLeaks se los pasara, según explica la revista. Esto habría sentado muy mal a Assange que temía perder el control sobre la información que iba a ser publicada.

The Guardian trató de calmar a Assange haciéndole ver que el simple hecho de haberse puesto de acuerdo con The New York Times, Le Monde, El País y Der Spiegel para sacar los cables, ya era una prueba de que no iban a hacer nada sin que él lo supiera de primera mano.

Al final los cables salieron publicados y todos los medios lograron cierta armonía. Incluso pese a que The New York Times decidió oscurecer parte de los cables para no poner en peligro supuestamente a ninguna de las personas que aparecían en ellos.

¿Si todo acabó bien, a qué podría deberse el divorcio? Hay otra versión que dice que a Assange no le sentó bien que The Guardian publicara un par de artículos sobre las acusaciones de abuso sexual que pesan sobre él.

Hay que recordar que la Fiscalía sueca cerró el caso en agosto de 2010 por falta de pruebas y lo reabrió posteriormente. Los fiscales lanzaron una orden de arresto internacional contra el fundador de WikiLeaks que acabó con él pasando nueve días en una cárcel en el sur de Londres, varias vistas orales en las que se acordó una fianza millonaria y su final arresto domiciliario que en estos días cumple en una casa de campo en Suffolk.

Algunos medios británicos han sugerido en los últimos días que Assange se sintió traicionado por The Guardian cuando vio la reconstrucción de los casos y que por eso decidió romper con The Guardian. No ha habido ninguna comunicación al respecto ni por parte del periódico ni por parte de la organización o del propio Assange, pero cómo enfoca el diario británico el contenido de su biografía puede ser una pista para ver que los buenos modales se han acabado.

El lunes, en el primer adelanto del libro, el periódico emitió un vídeo en el que entre otras cosas se destacaba cómo Assange se habría disfrazado de anciana días antes de la publicación de los cables porque pensaba que estaba siendo perseguido por agentes de la CIA. También habla de un supuesto comentario de Assange sobre sus informantes: 'merecían que los matasen' y asegura que WikiLeaks escogió a un 'destacado antisemita' como representante en Rusia.