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El ataque aliado detiene la ofensiva final de Gadafi

Las fuerzas del régimen se retiran de Bengasi, donde han causado un centenar de muertos

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La intervención militar internacional contra el régimen libio ha completado su primer objetivo con el fin del cerco contra el bastión rebelde de Bengasi, asediado en los últimos días por las tropas de un Gadafi que había prometido tomar la ciudad a sangre y fuego. (Así te lo hemos contado en directo).

Los bombardeos se redoblaron por la noche y empezaron a registrarse explosiones en la capital en las inmediaciones del palacio de Gadafi. Según AFP, un misil destruyó completamente un edificio administrativo en el complejo presidencial. Fuentes de la coalición negaron que su objetivo fuera la residencia del dirigente libio. “No vamos a por Gadafi. No está entre nuestros objetivos”, dijo el vicealmirante Bill Gortney, portavoz del Estado Mayor Conjunto de EEUU.

Los habitantes de Bengasi, convertida en la capital de la insurgencia, celebraron con júbilo la noticia de la retirada de las tropas de Gadafi de la ciudad, castigada el sábado por una brutal ofensiva que ha dejado más de un centenar de muertos, según afirmó a Público el portavoz del Consejo Provisional de la Transición, Mustafá Gueriani.

Los bombardeos destruyen un edificio del complejo presidencial

El repliegue de las fuerzas del régimen ha dado una tregua a los rebeldes, que luchan con renovado optimismo tras el respaldo militar recibido por la aviación aliada, que atacó un convoy de fuerzas del régimen que se dirigía a la ciudad, neutralizándolo, según explicó en rueda de prensa un portavoz del Pentágono.

Sin embargo, la ciudad no puede respirar aún tranquila. Sigue aislada y sufre todavía el ataque de elementos pro-Gadafi que continúan presentes en la segunda ciudad del país, en las zonas del zoo y de la Universidad, a la caza y buscando casa por casa a objetivos rebeldes para aniquilarlos, según Gueriani.

Al caer la noche se empezaron a escuchar fuertes explosiones y disparos en el centro de la ciudad. Los rebeldes afirman que la revuelta ha dejado más de 8.000 muertos entre sus filas.

Por su parte, el régimen aseguró que los bombardeos aliados han causado decenas de víctimas civiles en Trípoli. La televisión estatal emitía imágenes de los funerales de las supuestas víctimas que murieron en los ataques de la coalición internacional en la capital, donde centenares de personas salieron a la calle para protestar con banderas verdes y disparando armas al aire.

'No vamos a por Gadafi, no está entre nuestros objetivos', afirma el Pentágono

El régimen libio anunció por la tarde un alto el fuego, el segundo desde la aprobación de la resolución 1973 por parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Ni los rebeldes ni la comunidad internacional dieron ninguna credibilidad al anuncio. 'Todo el mundo sabe que en los últimos días el coronel Gadafi declaró un alto el fuego que fue inmediatamente violado. En aquel momento afirmamos que juzgaríamos a Gadafi por sus actos, no por sus palabras y es lo que seguiremos haciendo', dijo el portavoz del primer ministro británico David Cameron en un comunicado, anoche.

Además de los tanques y tropas que asediaban Bengasi, los aliados atacaron ayer las defensas antiaéreas del régimen por todo el país. Según el Pentágono, ayer no voló ni uno de los aviones de la Fuerza Aérea libia. 'Estimamos que los ataques han sido muy efectivos para minar el poder de las defensas aéreas del régimen. Apenas se detecta actividad en sus radares', dijo Gortney.

La alianza atacante cree que está cerca de terminar con las defensas antiaéreas 

La situación parece más compleja en Misrata, donde las tropas de Gadafi tomaron posiciones en el centro de la ciudad con carros blindados y francotiradores, según informaron testigos presenciales a Reuters.

El escenario hace más complejo un posible bombardeo aliado contra los vehículos del dictador situados en medio del casco urbano. La ciudad ha sido objeto de combates entre las tropas de Gadafi y los rebeldes durante las últimas semanas.