Publicado: 30.07.2014 17:00 |Actualizado: 30.07.2014 17:00

Los ataques indiscriminados de Israel se ceban con los niños

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"Niños asesinados mientras duermen, eso es una afrenta para todos nosotros, una vergüenza universal. Hoy el mundo se encuentra en desgracia". Un nuevo ataque de Israel contra una escuela de la ONU en Gaza ha provocado que los representantes de las agencias de Naciones Unidas vuelvan a alzar la voz contra los bombardeos indiscriminados del Ejército israelí.

"La localización precisa de la escuela elemental de chicas de Yabalia y el hecho de que cobijaba a miles de desplazados internos fueron comunicados al Ejército israelí diecisiete veces para asegurar su protección; la última vez, a las nueve menos diez de la pasada noche, pocas horas antes del bombardeo letal", ha denunciado el comisionado general de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), Pierre Krähenbühl.

"Niños asesinados mientras duermen, eso es una afrenta para todos.
Una vergüenza universal"

Testigos presenciales aseguraron que tres tanques dispararon directamente contra la escuela Al Hussein, que según la UNRWA acogía "a 3.300 personas que habían buscado refugio" en el centro tras ser forzados por el propio Ejército israelí a evacuar sus hogares. En el ataque murieron 15 palestinos, que se suman a los al menos 1.302 que han fallecido como consecuencia del asedio de Israel contra la Franja iniciado el pasado 8 de julio.

Desde la pasada medianoche, cerca de 72 palestinos han muerto y otros 200 han resultado heridos durante los incesantes ataques por tierra, mar y aire de las fuerzas armadas israelíes, que se han intensificado en los últimos días. Margen Protector, el eufemismo con el que Israel ha bautizado a su última tanda de ataques, se ha convertido en la más sangrienta de las ofensivas militares israelíes contra Gaza desde 2004. A los más de 1.300 muertos, hay que sumar más de 7.000 heridos, más de 250.000 desplazados, la mayoría refugiados en centros de la ONU, y 1.700.000 (toda la población de Gaza) afectados por la destrucción de las infraestructuras de electricidad y agua.

En Gaza no hay lugar para esconderse de los bombardeos y, como se ha demostrado, ni siquiera las instalaciones de la ONU son lugar seguro. Krähenbühl enumeró en seis las ocasiones en las que las fuerzas israelíes han atacado instalaciones de Naciones Unidas en la Franja. "Nuestro personal, las mismas personas que están dando respuesta humanitaria, están siendo asesinadas. Nuestros alojamientos están desbordados. Docenas de miles pronto podrían estar por las calles de Gaza sin comida, agua ni refugio si los ataques sobre estas áreas continúan", denunció en un comunicado.

"Muchos han visto morir a sus familias, están heridos o desplazados"

Por estos motivos, Krähenbühl avisó de que "se ha ido más allá de la esfera de la acción humanitaria, estamos en el ámbito de la rendición de cuentas". El comisionado condenó "en los términos más enérgicos esta grave violación del derecho internacional" e hizo una petición a la comunidad internacional "para tomar acciones políticas deliberadas que pongan un fin inmediato a la carnicería".

De todos, los niños son los que más están sufriendo el asedio israelí. Cerca de 300 menores han perdido la vida, prácticamente una de cada cuatro víctimas mortales de los bombardeos. "Muchos han visto morir a sus familias, están heridos o desplazados. Más de 100.000 niños han tenido que dejar sus casas con sus familias, la mayoría refugiados en las escuelas donde deberían empezar el curso después del verano", denunció la ONG Save The Children, que indicó además que al menos 194.000 menores necesitan ayuda psicológica.

"En vez de jugar en la calle como normalmente hacen cuando celebran el fin del Ramadán, miles de niños en Gaza están de luto por sus padres y cientos están enterrados con sus familias. En lugar de vivir una fiesta, sienten miedo, incertidumbre y desesperación", lamentó la organización. Además, según los datos de la ONG, 22 instalaciones sanitarias han sido dañadas o destruidas durante los bombardeos, y los "numerosos restos de explosivos" ponen en peligro a niños y familias.

Israel ha atacado hasta en seis ocasiones instalaciones de Naciones Unidas

Como consecuencia, "el acceso a la atención sanitaria está extremadamente restringido", precisamente en un momento en que, de acuerdo con las organizaciones locales, "se ha duplicado el número de partos prematuros debido al trauma de las madres". En total, se estima que hay 45.000 mujeres embarazadas en la región, de las que 5.000 están desplazadas, ha explicado.

El codirector de la ONG en la zona, David Hasell, ha denunciado que "los niños en Gaza e Israel están pagando el precio del fracaso político" que supone el conflicto y ha incidido también en el "fallo" de la comunidad internacional "debido a su incapacidad para utilizar toda su influencia diplomática para poner fin de inmediato al derramamiento de sangre". "Los niños nunca comienzan las guerras -ha recordado-, pero son los que están siendo asesinados, mutilados, traumatizados, obligados a dejar sus casas, aterrorizados y permanentemente asustados".

Por su parte, la secretaria general adjunta de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Valerie Amos,  recordó que los civiles de Gaza necesitan agua, comida, asistencia sanitaria y refugio y las organizaciones humanitarias están haciendo lo que pueden para ayudarles. "Dado que la situación humanitaria se degrada, las necesidades crecerán. Las horrendas fotos que se ven cada día nos tienen que recordar a todos la terrorífica experiencia que están sufriendo los niños y las familias de Gaza", denunció Amos, que calificó de "grave violación de la ley internacional" el bombardeo a la escuela de la ONU.