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Un atentado suicida causa una masacre en el centro de Damasco

Al menos 25 muertos y 63 heridos en el ataque contra los vecinos de un barrio opositor a Al Asad

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Un atentado suicida sacudió el barrio de Midan, en el centro de Damasco, causando la muerte de al menos 25 personas y dejando 63 heridos, en su mayoría civiles, informó la agencia de noticias oficial SANA. El régimen sirio atribuyó inmediatamente la autoría a 'terroristas' que no identificó, mientras que la oposición señaló al régimen.

Se trata del tercer atentado suicida que tiene lugar en la capital de Siria en apenas unos días. El 23 de diciembre, se registraron los dos primeros, junto a dependencias de las Fuerzas de Seguridad, que causaron 44 muertos. Entonces, el Gobierno los atribuyó a islamistas. El de hoy parecía dirigido intencionadamente contra civiles en un barrio que ha sido testigo de jornadas de protesta contra el régimen en las últimas semanas.

La oposición culpa al régimen, que señala a 'terroristas' aún no identificados

La televisión siria divulgó imágenes de Midan en las que se veían manchas de sangre en el suelo y restos de algunos muertos, así como los destrozos causados a varios vehículos por la explosión, que tuvo lugar a las 10.55 de la mañana. También proporcionó imágenes de un autobús de la Policía, aparcado frente a una comisaría, que resultó afectado, aunque no dijo que la explosión se dirigiera específicamente contra los agentes. El Ministerio de Interior indicó que la carga era de más de diez kilos de explosivos.

Los atentados del 23 de diciembre ocurrieron un día antes de que empezara a llegar a Siria la misión de observadores que despachó la Liga Árabe para comprobar sobre el terreno que las Fuerzas de Seguridad se retiraban de las localidades donde se protestaba contra el régimen. Otro objetivo era ver si cumplían con un protocolo que contemplaba la liberación de los detenidosdurante los últimos meses.

La explosión de este viernes también se produjo poco antes de una reunión de la Liga Árabe, concretamente 48 horas antes de que mañana domingo se vuelva a reunir en El Cairo un comité de la organización para estudiar el primer informe de los observadores.

El barrio de Midan ha sido testigo de protestas contra el régimen dictatorial

El trabajo de la misión ha sido criticado con dureza por la oposición, que esperaba que los observadores sintonizaran mejor con los manifestantes que con el régimen. La oposición ha pintado a los observadores, y especialmente a su jefe, el general sudanés Muham-mad Mustafa al Dabi, como personas incapacitadas para esa labor y hasta como colaboracionistas con el régimen de Bashar al Asad.

Mañana, domingo, el comité de la Liga Árabe puede decidir que los observadores continúen trabajando hasta finales de enero, cumpliendo así el compromiso que acordaron en diciembre las dos partes implicadas, en el sentido de que los observadores estarían un mes en Siria, que podría prolongarse durante un segundo mes si así lo acordaban.

Pero el comité también podría decidir que retira la misión de Siria y solicita al Consejo de Seguridad de la ONU que tome cartas en el asunto. Esta es la posición preferida por la oposición en el exilio y en el interior, partidaria de adoptar más sanciones contra el régimen y de empezar a construir una fuerza militar internacional que intervenga en Siria.