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La Audiencia Nacional no ve motivos políticos en la extradición a EEUU del hacker ruso Piotr Levashov

Detenido el pasado mes de abril, el hacker está acusado de injerir presuntamente en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016 que dieron la victoria a Donald Trump.

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Pyotr Levashov, el hacker ruso reclamado por EEUU, en la vista celebrada en la Audiencia Nacional para estudiar su extradición. EFE

El Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha avalado la extradición a Estados Unidos del informático ruso Piotr Levashov para ser juzgado allí por los delitos de fraude con ordenadores, daños informáticos, robo de identidad y escuchas electrónicas, por injerir presuntamente en las elecciones presidenciales de Estados Unidos que dieron la victoria a Donald Trump.

La Sala presidida por la magistrada Concepción Espejel ha desestimado el recurso de súplica presentado por Levashov contra el auto de la Sección Cuarta de lo Penal en que acordó su entrega a las autoridades estadounidenses porque los hechos que se le imputan tuvieron lugar en Connecticut y "el daño detectado y el perjuicio económico originado" se ubica allí.

La defensa insiste en que los hechos, "de existir", se habrían cometido también en España, a lo que la Audiencia Nacional ha respondido que aquí no se ha incoado ningún procedimiento judicial al respecto, que no consta la existencia de una investigación, ni se han identificado víctimas y que es en Estados Unidos donde se ubican las pruebas.

Por otro lado, Levashov recuerda que aportó una serie de documentación que, a su juicio, es de una "influencia decisiva" para no aceptar la petición de Estados Unidos, como artículos de prensa y de Wikipedia que sostienen que el investigado es el "responsable de la injerencia en las elecciones americanas de 2016", según reproduce el auto de la Sala de lo Penal. La Sala comparte el criterio de los magistrados de la Sección Cuarta en cuyo auto afirmaban que nada de esto ha quedado acreditado.

Levashov también aseguraba que Estados Unidos tienen un interés en su extradición por una "motivación política" y que, por ello, tenía temor a ser torturado y a la muerte. Explicó que estudió informática en la universidad y que es oficial del Ejército ruso y, por tanto, tuvo acceso a información confidencial que juró no revelar.

En relación con su trabajo para el partido Rusia Unida, que lidera el presidente Vladimir Putin, dijo que su labor consistía en recabar información sobre los líderes políticos opositores y entregarla cuando se le indicaba desde el Gobierno.

En este sentido, la Sala asume las conclusiones de la Fiscalía y dice que "no se ofrece ningún indicio que vincule tales realidades con el caso concreto, que en ningún momento remite al comentado fraude electoral y sí a la implicación del señor Levashov en una estafa masiva y notablemente lucrativa realizada a través de Internet".

Se acusa a Levashov de poner en marcha una infraestructura cibernética en forma de botnet o red de ordenadores,con el que controlaba a sus víctimas de forma remota, sin conocimiento de sus propietarios, a través de servidores de comando y control utilizados generalmente para la ejecución de actividades ilícitas. En este caso, controlaba la conocida botnet Kelihos, formada por cientos de miles de ordenadores distribuidos internacionalmente y la usaba también para distribuir 'spam' y para infectar con software malicioso.