Publicado: 16.02.2014 12:54 |Actualizado: 16.02.2014 12:54

Barroso ve "extremadamente difícil" que la UE incorpore Estados separatistas

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El presidente de la Comisión Europea (CE), Jose Manuel Durao Barroso, ha ha vuelto a dejar clara la postura de Bruselas sobre la inclusión en la Unión Europea de Estados en proceso de independencia de otros países de la UE.

"Extremadamente difícil, si no imposible" han sido las palabras con las que ha respondido a la inclusión de Escocia, en proceso de separación del Reino Unido con un referéndum fijado para el 18 de septiembre. Unas declaraciones que, sin lugar a dudas, pueden aplicarse al caso catalán, cuya consulta está acordada por las fuerzas independentistas para el 9 de noviembre, aunque a diferencia de Escocia, el Gobierno de Rajoy no va a aceptarla al considerarla inconstitucional.

con las que aleja la posibilidad de que Estados consideró este domingo que sería "extremadamente difícil, si no imposible" que la Unión Europa acordara la admisión en el bloque de los estados que eligen separarse de un país miembro de la unión.

Barroso ha contestado así en una entrevista en un programa dominical de la cadena pública británica BBC, en la que ha insistido en que cualquier nuevo Estado independiente debe solicitar expresamente su entrada en el bloque europeo y contar con el apoyo de "todos" sus miembros.

"No quiero interferir en este debate democrático, pero será extremadamente difícil" lograr que todos los socios de la UE acepten a un país escindido de uno de sus miembros, apuntó Barroso, que recordó en la entrevista que España, por ejemplo, se ha opuesto a reconocer Kosovo.

"Si hay un nuevo país, tiene que pedir la adhesión y es muy importante que sea aprobado por todos" los miembros de la Unión Europea, insistió el político portugués.

Las palabras de Barroso suponen un nuevo varapalo  en el ámbito internacional europeo para el ministro principal de Escocia, el nacionalista Alex Salmond, que promueve el "sí" en el referéndum de independencia de Escocia previsto para el 18 de septiembre, pero también sirve de respuesta al debate abierto en España sobre la inclusión de una Catalunya independiente en la UE.

Salmond quiere que Escocia siga en la UE y aboga por mantener además la libra esterlina, algo que esta semana le negó el Gobierno británico y el resto de los grandes partidos del Reino Unido. Las mismas pretensiones tiene el Govern catalán con Artur Mas a la cabeza, que hace pocos meses comenzó una campaña de misivas a distintos jefes de gobierno y cargos europeos en la que explicaba las intenciones de Catalunya para con la UE, aunque Barroso ya respondió que quedaría fuera de la Unión.