Público
Público

Batalla campal en las calles de Roma

Estudiantes, trabajadores, damnificados por el terremoto del Aquila y grupos de protesta por la crisis de las basuras se manifiestan contra el Gobierno de Berlusconi

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El centro de Roma se ha convertido en un hervidero. Cientos de personas se han congregado ante la sede del Senado y la plaza Venecia para protestar contra el Gobierno de Silvio Berlusconi, que finalmente se ha salvado por los pelos de las mociones de censura.  

Ayer, los partidos de la oposición anunciaron que más de 80 autobuses provenientes de Turín, Milán y Nápoles, se dirigirían hacia la capital para asistir a la votación en el Parlamento. Así, las manifestaciones contra la gestión del Ejecutivo de Berlusconi están siendo protagonizadas por estudiantes, trabajadores, los damnificados por el terremoto de L'Aquila y grupos de protesta respecto a la crisis de las basuras. 

La policía ha cargado duramente contra los manifestantes que intentaron atravesar el cordón policial instalado en torno al Palacio Madama, sede del Senado, después de que éstos lanzaran piedras, petardos, botes de humo y pintura contra la sede de la cámara alta.

Como resultado de los enfrentamientos, varios estudiantes resultaron heridos y otros fueron retenidos por los agentes. Además, se produjeron varios encontronazos entre agentes de policía y periodistas que pretendían acceder a la zona para grabar los altercados.

Tras la carga policial, los manifestantes se dispersaron por las zonas aledañas al Senado, entre ellas la Plaza Navona y el Panteón, mientras que en la Cámara Alta se cerraron todas las puertas y se invitó a los senadores a no salir a la calle. Todos los puestos de Navidad que durante esta fecha se instalan en la plaza Navona cerraron ante los enfrentamientos.

La policía invitó a los senadores italianos a no salir a la calle

También en las inmediaciones del palacio de Montecitorio, sede de la Cámara de los Diputados, se han producido altercados entre la policía y los manifestantes, la mayoría de ellos estudiantes que protestaban por la reforma universitaria propuesta por el Ejecutivo.

A los manifestantes se unieron, según fuentes policiales y la prensa, grupos violentos del Black Block, de tendencia anarquista, que ya han protagonizado numerosos incidentes en otras manifestaciones, como la del G-8 de Génova de 2001, en la que murió un manifestante.

Tras la votación, los manifestantes se retiraron hacia Plaza del Popolo, desde donde avanzaron por Vía del Corso y adyacentes hacia la presidencia del Gobierno. Allí, se levantaron barricadas en mitad de la conocida arteria de modas de la ciudad, donde quemaron contenedores y una furgoneta de la policía, y rompieron cristaleras.

El centro de la capital italiana había sido blindado por la policía 

Varios centenares de jóvenes invadieron las pistas del aeropuerto de Palermo y paralizaron durante varias horas el puerto de la ciudad siciliana y en Milán irrumpieron en la Bolsa de valores, lanzando octavillas contra los inversores a los que acusaron de 'ladrones y mafiosos'.  Los manifestantes llegaron incluso a invadir la sede de Protección Civil, sin que se produjeran heridos.

Además de Roma, también se registraron manifestaciones contra el Gobierno de Berlusconi en Milán, Turín, Palermo, Catania, Cagliari y Bari. El centro de la capital italiana había sido blindado para evitar que los manifestantes accedieran a las zonas aledañas al Senado y a la Cámara de los Diputados.