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Berlusconi sigue con el 'bunga bunga' "como si nada hubiera ocurrido"

Unos pinchazos telefónicos a Flavio Briatore desvelan que 'Il Cavaliere' sigue celebrando fiestas en otra mansión de Monza

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Cualquiera podría pensar que con todo lo que ha llovido desde que estallara el caso Ruby, Silvio Berlusconi no tendría ya el cuerpo para fiestas. Pero el bunga bunga parece no haber muerto. Tan sólo ha cambiado de sede.

La Fiscalía de Génova remitió a principios de junio al Tribunal de Milán una serie de pinchazos telefónicos al empresario Flavio Briatore y algunos otros personasjes famosos italianos a los que estaba investigando por una trama de alquileres ilegales de yates de lujo. Pero las palabras de Briatore tenían muy poco que ver con barcos.

El expatrón del equipo Renault de Fórmula 1 dejaba claro que Il Cavaliere ha seguido celebrando sus fiestas como si nada hubiera ocurrido. No en Arcore, la mansión de Berlusconi en el municipio de Monza, a las afueras de Milán, sino en otra casa menos asediada por periodistas y curiosos.

Es complicado que los papeles enviados por los fiscales de Génova a Milán puedan aportar alguna prueba más por la que procesar al primer ministro italiano, que en el caso Ruby está imputado por abuso de poder y prostitución de menores. Pero sí que podrían servir para complementar toda la información ya existente sobre la red de prostitución creada en torno a Berlusconi.

El pasado 2 de junio, Il Fatto Quotidiano fue el primero en hacerse eco de la noticia como ya sucediera con el escándalo Ruby. El diario de izquierdas hablaba de que la nueva sede estaría en Villa Gernetto, también en Monza. Y como en aquella ocasión, todo parecía más un rumor que una noticia.

Una conversación entre Briatore y Daniela Santanchè desvela que 'Il Cavaliere' no ha cambiado de hábitosPero este sábado el diario La Repubblica lleva a sus páginas algunos de los pinchazos telefónicos a Briatore. Unas conversaciones que vienen a confirmar que nada ha cambiado: 'Lele Mora me ha dicho: todo continúa como si no hubiera pasado nada. No allí, en Arcore, sino en la otra villa. Todo sigue como al principio'.

Esta frase forma parte de una conversación telefónica entre el propio Briatore y Daniela Santanchè, subsecretaria del Gobierno Berlusconi, máxima defensora del estilo de vida de Il Cavaliere, y para algunos, la Sarah Palin italiana.

Briatore le explica a Santanchè que se había visto con Lele Mora, agente televisivo íntimo amigo de Berlusconi que también está imputado en el caso Ruby por inducción a la prostitución por ser una de las personas que organizaba el harén personal del premier. 'Me dijo que todo sigue adelante: el mismo grupo, alguna nueva adquisición, pero la base de la película es la misma', cuenta Briatore.

El empresario prosigue: 'Tiene razón Veronica, está enfermo ¡Hasta Lele Mora está avergonzado!'. Frase a la que Santanchè le responde con un rotundo: 'Entonces se hunde todo'. Briatore se refería a Veronica Lario, exmujer de Berlusconi que en una carta a la agencia ANSA explicó en mayo de 2009 los motivos de su divorcio de Il Cavaliere después de que estallara el caso Noemi Letizia: 'Silvio es un hombre enfermo que necesita ayuda'.

El Tribunal Constitucional decidirá el próximo 9 de julio el futuro definitivo del caso Ruby, pero ras el varapalo de las elecciones municipales y las pruebas que se le presentan a Berlusconi con el referéndum que se celebra mañana y el lunes, más la votación en el Parlamento del próximo día 24 para decidir si se acepta el nombramiento de nueve tránsfugas como subsecretarios (ocho porque uno de ellos, Daniela Melchiorre, dimitió a finales de mayo), lo que menos falta le hacía ahora a Berlusconi era un nuevo escándalo.